El conmovedor mensaje de Mariana Ochoa a Luis Ernesto Franco por la pérdida de su hija Leila

Mariana Ochoa envió un mensaje lleno de amor para el actor y escritor mexicano, Luis Ernesto Franco, por el inesperado fallecimiento de su hija Leila, quien fue diagnosticada con hidropesía fetal, una afección que provocó graves complicaciones alrededor de la semana 20 de embarazo.
Luis Ernesto Franco y su esposa, Roza Laven, buscaron una segunda opinión médica en Texas, pero los estudios confirmaron la gravedad del diagnóstico. Después de dos semanas más de gestación, la bebé falleció en el vientre de su madre y a las 23 semanas Roza dio a luz y, acompañada por Luis Ernesto Franco y su hijo Leo, pudo sostener a Leila en brazos y despedirse de ella.
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Horas después que se dio a conocer la triste noticia, mediante un video publicado en su cuenta oficial de Instagram, Mariana Ochoa compartió un mensaje de apoyo para Luis Ernesto Franco y su familia por la muerte de su hija Leila.
La actriz y cantante se unió al dolor por la muerte de su hija Leila
“Mi querido Güero, me levanté con la terrible noticia de lo de tu bebé. Siento mucho tu pérdida. Me ha tocado pasar pérdidas con amigas muy cercanas, tú lo sabes. Te quiero. No hay palabras que calmen un dolor así, esa es la verdad”, expresó la ganadora de la cuarta temporada de La Casa de los Famosos México.
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“Te deseo mucha fuerza. Mi familia y yo te abrazamos a ti y a tu esposa, y sabes que los queremos mucho. Te mando besos desde aquí. Mira, además qué me encontré: la Virgencita nos cuida. Te mando todo mi cariño”, concluyó Mariana Ochoa en su mensaje para el actor Luis Ernesto Franco.

El escritor mexicano Luis Ernesto Franco y su esposa, Roza Laven, compartieron en redes sociales la dolorosa noticia de la pérdida de su hija Leila. La pareja estuvo acompañada por su hijo Leo durante el parto y pudo despedirse de la bebé en el hospital.
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“No es una historia que jamás pensé que compartiría, sin embargo, el dolor es una historia que nos toca a todos. Sábado por la mañana, nuestra pequeña niña Leila fue a estar con Jesús a solo 23 semanas”, dice el mensaje compartido por Roza Laven.
“A las 20 semanas nuestro bebé fue diagnosticado con hidropesía y nos dijeron que no lo lograría y nos aconsejaron empezar a buscar una clínica de abortos. Al principio, todo se volvió oscuro para mí. Solo había empezado a sentir sus patadas unas semanas antes. Todo finalmente había empezado a sentirse real. ¿Y ahora esto?”, añadió la esposa de Luis Ernesto Franco.
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Roza Laven confesó que, al conocer el diagnóstico de Leila, tuvo miedo de encariñarse aún más con ella ante la posibilidad de tener que despedirse. incluso, pensó en usar ropa más holgada para evitar mirar su embarazo y recordar la noticia que recibió en el hospital.

“Mi instinto inmediato fue detenerme de unirme con ella, temiendo que solo hiciera más doloroso decir adiós. Incluso consideré comprar ropa más suelta para no tener que mirarme en el espejo y recordar lo que aprendimos en esa sala de emergencias”, señaló.
Ante la difícil decisión, Roza Laven afirmó que la historia de otra mujer la ayudó a cambiar su perspectiva y saber enfrentar el dolor. En lugar de tomar distancia por miedo a la despedida, se acercó emocionalmente a su hija Leila y permaneció cerca de ella durante el tiempo que pudieron compartir.
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“Llamar a Leila por su nombre. Para hablar de ella todos los días. Compartir su historia con unos cuantos amigos cercanos para que, si ella no lo lograba, hubiera gente que la recordara. Para estar presente. Para no perderme a mí misma. A seguir preparándome para el día, incluso al levantarme de la cama me sentí como lo último que quería hacer”, explicó Roza Laven.
Luis Ernesto Franco y su esposa volaron de regreso a Texas para realizar nuevas pruebas y buscar una segunda opinión médica. “Tuvimos la suerte de tener dos semanas más con nuestra Leila antes de que falleciera en mi vientre. A las 23 semanas, entregué a nuestra pequeña niña”., relató Roza Laven.
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“Tenemos que abrazarla y decir adiós de la manera más digna posible. Mi marido y Leo estaban en la habitación del hospital mientras yo trabajaba, e incluso pude atrapar a Leila yo misma. Surrealista. Y de alguna manera, nos alejamos aferrándonos a la experiencia de nacimiento más positiva que podríamos haber tenido, porque tomamos decisiones difíciles en el camino que no siempre tenían sentido”, añadió.

Roza Laven explicó que ella y Luis Ernesto Franco se aferraron a su fe durante el difícil proceso. Aunque esperaban un milagro para Leila, aseguró que encontraron consuelo en su creencia de que Dios los acompañó aun en los momentos de mayor dolor y soledad.
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“Elegimos aferrarnos a las promesas de Dios de estar con nosotros, incluso cuando nos sentimos completamente solos. Elegimos esperar un milagro a pesar de que no recibimos el que rezamos. Nos podrían haber tragado la oscuridad y la desesperación. En lugar de eso, nos recibimos con la inexplicable paz de Dios mientras navegábamos el corazón roto”, externó.
“Desde el momento en que recibimos el diagnóstico y nos sentimos completamente devastados, hasta el momento del parto en que vivimos la paz sobre el resultado, incluso a través de la confusión y las lágrimas, sé que Dios estuvo allí en cada paso del camino”, afirmó Roza Laven tras compartir su historia en redes sociales.
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Y para finalizar, la esposa de Luis Ernesto Franco agradeció a todas las personas que enviaron mensajes de apoyo a su familia y los acompañaron durante el proceso de embarazo de su hija Leila.
“Agradezco a los amigos que tan dulcemente nos rodearon en oración. Estoy agradecido por mi amiga Secily, que vino conmigo a las citas, incluyendo aquella en la que me dijeron que ya no había un latido. Agradezco haber defendido la entrega más digna, rechazando cualquier cosa que no se alineara con nuestros valores, creencias y deseos”, expresó Rosa Laven.

“Agradezco haber elegido apoyarme a las 20 semanas en lugar de alejarme, creando recuerdos que no habría tenido si hubiera permitido que el miedo se hiciera cargo. Estoy agradecida por mi marido, que ha sido nuestra roca y ancla emocional a través de todo. Estoy agradecida de que incluso en el dolor y la desesperación, me siento sostenida y profundamente cuidada”, concluyó.
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