Sylvester Stallone, sobre cómo cambió su vida hace 50 años: "Lo extraño es que a las 10:30h seas un desconocido y a las 12:00h todo haya cambiado"

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Durante la primera mitad de la década de los 70, Sylvester Stallone era tan solo un aspirante a actor que malvivía realizando breves cameos en películas como ‘Klute’ (Alan J. Pakula, 1971) o ‘Bananas’ (Woody Allen, 1971), y que incluso fue desahuciado de su propio apartamento tras no poder hacer frente económicamente al alquiler. Sin embargo, su gran oportunidad llegó cuando, tras encontrar la inspiración después de un visionado de la película de Paul Newman, ‘Marcado por el odio’ (Robert Wise, 1956), Stallone comenzó en los años 70 la escritura de un guion protagonizado por un boxeador amateur italoamericano que poco tiempo después se convertiría en todo un fenómeno de masas y que incluso acabaría ganando el Oscar principal a la Mejor película.

El filme aborda la historia de Rocky Balboa, a quien dio vida el propio Stallone en uno de sus papeles más legendarios, un joven boxeador italoamericano que vive con pocos recursos y que trabaja como cobrador para un mafioso. Aunque jamás ha destacado por sus méritos deportivos, la oportunidad de su vida le cae del cielo cuando el campeón de los pesos pesados, Apollo Creed, le elige para pelear contra él en su Filadelfia natal después de que el contendiente al que iba a medirse en un primer momento sufriera una inesperada lesión. Esto hace que un boxeador de barrio forjado en un gimnasio pequeño se convierta de la noche a la mañana en toda una estrella en su ciudad.

A este respecto se ha pronunciado el propio Stallone recientemente durante una intervención en el programa ‘Fox & Friends’, al que acudió para promocionar su nueva autobiografía, ‘The Steps: A Memoir’, y donde explicó la profunda conexión que sintió con el personaje en este aspecto después de que el filme le lanzase de manera meteórica a la fama: “Normalmente, la vida de la gente cambia poco a poco. Lo extraño es que a las 10:30h seas un desconocido y a las 12:00h todo haya cambiado. Es decir, literalmente se produce un cambio sísmico. Y por eso he intentado estar a la altura de la moral de Rocky, porque no me engaño pensando que todo esto soy yo. Yo fui yo durante 30 años antes de que a nadie le importara quién era. Así que ese personaje me llegó muy dentro”.
Durante la entrevista, uno de los presentadores quiso contextualizar uno de los episodio que tuvieron lugar durante el rodaje del filme, en el que el propio Stallone se negó a que eliminasen una de las escenas de la película a pesar de que había sido advertido de que si su presencia suponía una molestia dentro del set sería despedido. La escena concreta es aquella que tiene lugar justo antes del combate decisivo, cuando Rocky va a ver a Adrian y le abre su corazón explicando qué es lo único que espera del combate, unas líneas que han quedado profundamente ligadas al personaje: “¿Quién soy yo? Yo no soy nadie. Esa es la verdad, no soy nadie. Tampoco importa eso. Pero he estado pensando… ¿Qué más da si pierdo este combate? ¿Y si ese tipo me abre la cabeza? Porque lo único que quiero es llegar hasta el final. Nadie ha podido aguantar a Creed. Y si consigo aguantar los quince asaltos, si suena la campana y sigo en pie, sabré por primera vez en mi vida que no he sido solo otro idiota del montón”.

El propio Stallone habló de por qué luchó por incluir esta escena dentro del metraje, y concluyó que es precisamente la que más le vincula a su creación: “Esa era la esencia de todo. Todo el mundo decía: ‘Puedes hacerlo, puedes hacerlo. Eres el desvalido’. Y él llega al estadio, mira a su alrededor y piensa: ‘¿Qué hago yo aquí? Todo esto es una fachada’. Pero justo en ese momento, y creo que a mucha gente le pasa, empiezas a hacer un reajuste. ‘Puede que no quede primero, pero si quedo tercero, conseguiré el bronce. Bien, me conformo, porque nunca voy a conseguir el oro’”.
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