Francisco Bravo*: La antidemocracia charril en la sección IX del SNTE
n diversas ocasiones, la Presidenta de la República ha mencionado que en la sección IX del SNTE, que aglutina a docentes de educación inicial, prescolar, primaria y niveles especiales, la CNTE no tiene la representación sindical y ha dado a entender que quien la ostenta, la tiene porque así lo determinó el sentir mayoritario de los maestros y maestras de esta entidad. Seguramente quien le ha dado esta información a la Presidenta ignora lo que ha pasado realmente o le miente deliberadamente.
Afortunadamente, están las evidencias, los hechos y la voz de quienes hemos vivido las tropelías que ha cometido el charrismo sindical durante las últimas cuatro décadas, para imponer representaciones “legales” (toma de nota) al margen de la decisión mayoritaria de los profesores y profesoras de la capital del país. He aquí un poco de esa historia:
En 1998, fue electa secretaria general, Blanca Luna Becerril, quien fue cooptada por Elba Esther Gordillo Morales, otorgándole, entre otras cosas, una diputación federal por el PANAL e incorporándola al Comité Ejecutivo Nacional. Estuvo en el cargo 10 años, cuando debió durar tres.
En 2008, bajo el cálculo político de que el Movimiento Democrático Magisterial (MDM) de la sección IX estaba derrotado, Elba Esther Gordillo lanzó una convocatoria para cambio de comité seccional. Sus suposiciones estuvieron mal, porque al llevarse a cabo las asambleas delegacionales, 85 por ciento de los 666 delegados y delegadas eran del MDM. La realización del Congreso se haría el 1º y 2 de julio en el hotel Holiday Inn, ubicado en calzada de Tlalpan, pero al saberse derrotados, hicieron destrozos en ese lugar para culparnos y así justificar el cambio de sede. Con menos de 100 delegados, se trasladaron clandestinamente a una cochera en Santa Isabel Tola para concretar un charrazo, nombrando un comité espurio, encabezado por Teresa Pérez y rifando los cargos entre sus incondicionales.
Con alrededor de 575 delegados y delegadas, el movimiento magisterial decidió marchar y recuperar el edificio sindical de Belisario Dominguez; al llegar, más de 150 golpeadores estaban atrincherados, los cuales hicieron destrozos y saqueos. Finalmente, tuvieron que retirarse ante los cientos de profesores y profesoras que ahí llegamos. Instalados en Congreso se tomó protesta al primer comité democrático, no reconocido legalmente por el charrismo y por las autoridades de la SEP, pero sí respaldado por los maestros y maestras de base. El gobierno de Felipe Calderón le dio la “toma de nota” al comité espurio. Cínica y tramposamente, en el acta de Congreso, quedó asentado que los 666 delegados y delegadas votamos por la planilla charra.
Impugnamos esa decisión e inéditamente, el 6 agosto de 2009, el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje acatando una resolución del Tercer Tribunal Colegiado en Materia Laboral del Primer Circuito, nos dio la razón y quitó la “toma de nota” al comité espurio. No obstante, el gobierno calderonista no acató la resolución manteniendo con todos sus privilegios al comité charro.
A inicios de 2013, la cúpula del SNTE quitó a Teresa Pérez como secretaria general e impuso a Julio Peralta, totalmente al margen de los maestros y maestras de la sección IX. Tal personaje (quien por cierto fue premiado con una magistratura en el TFCyA ) duró 10 años en el cargo.
Por nuestra parte, en marzo de 2014 mediante Congreso democrático y con la presencia de mas de 500 representantes de escuela, nombramos a un segundo comité democrático, ahora representado por el profesor Enrique Enriquez. En marzo de 2020, lo relevó el profesor Pedro Hernández, para un tercer comité democrático. Los tres comités funcionamos sin recursos financieros y sin comisionados. Todo el trabajo sindical lo realizamos después de ir a laborar a las escuelas. Mientras el charrismo ha contado con el dinero de nuestras cuotas y con gente liberada.
Con la modificación a la Ley del Trabajo y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado en 2019, se estableció el voto personal, libre, directo y secreto, para la elección de directivas sindicales. En abstracto, pareciera que este cambio fue muy bueno, pero no lo fue. Primero, porque las nuevas elecciones se hicieron mediante un Reglamento para la Elección de Directivas Seccionales, un documento profundamente antidemocrático que le permitió todo el control al charrismo como juez y parte. Segundo, porque la estructura de control de autoridades se dejó intacta, de tal manera que condicionaron la continuidad de trabajo a miles de docentes. Tercero, porque los recursos económicos generados con nuestras cuotas han sido de uso exclusivo para ellos, a la vez que contaron con cientos de personas dedicadas a la cooptación del voto, es decir, no hubo piso parejo. Bajo esas condiciones se realizaron relevos seccionales en el país, con resultados previsibles en favor del charrismo.
En el caso de la sección IX, en junio de 2023 se llamó a cambio de comité seccional de manera tramposa y ventajosa, puesto que la convocatoria fue dada a conocer públicamente apenas unos días antes, pero ellos ya la operaban desde meses atrás, cooptando a supervisores y directores de escuela; haciendo fiestas, rifando autos, condicionando trámites, en fin, comprando el voto. Con todo y esos obstáculos, el movimiento magisterial, construyó una planilla (Roja Democrática) para enfrentar al charrismo, pero fue excluida, nos dejaron fuera de las elecciones, permitiendo tener un evento a modo. Entonces, el comité actual “reconocido legalmente” de la sección IX, no es producto de una elección democrática, sino de un evento antidemocrático y excluyente.
Por último, la CNTE lleva casi 47 años de existencia, durante los cuales hemos luchado contra las políticas neoliberales y en general hemos estado al lado de las luchas del pueblo. Nosotros no tenemos doble cara ni actuamos oportunistamente, haría falta tan sólo un poco de memoria histórica para recordar todo lo que ha hecho este flagelo llamado charrismo sindical.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.