El gobierno de Trump desreguló una especie de castaño que podría ayudar a restaurar los bosques de Estados Unidos

Una especie de castaño desarrollada por investigadores de la Facultad de Ciencias Ambientales y Forestales de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY) acaba de recibir la aprobación del Servicio de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Mejorada genéticamente en el laboratorio, podría tolerar en mejores condiciones un hongo muy perjudicial.
El director del Proyecto de Investigación y Restauración del Castaño Americano de la facultad, Andrew Newhouse, explicó al sitio Food&Wine que la decisión “significa que los árboles no se propagan de forma que perjudiquen los bosques, las granjas o el medio ambiente y, por lo tanto, ya no están regulados por el USDA”.
Agregó que “si bien muchos cultivos alimentarios y algunas plantas ornamentales han superado revisiones regulatorias similares, esta decisión marca la primera vez que se aprueba un árbol forestal y la primera vez que una planta diseñada específicamente para la restauración ambiental alcanza este hito”.
El castaño americano (Castanea dentata) es uno de los árboles emblemáticos de los bosques del este del país y prácticamente ha sido diezmado por el tizón del castaño, una enfermedad fúngica. La aprobación de la nueva especie abre el camino para su recuperación.
¿Qué significa la autorización del USDA?
El Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS), que depende del USDA, aprobó la variedad Darling 54, desarrollada por investigadores de la SUNY. En un informe, el organismo concluye que esta variedad no presenta un riesgo de plaga vegetal superior al de su equivalente sin modificar.

De todas formas, la resolución no equivale a una autorización definitiva para plantar estos árboles. La variedad Darling 54 todavía debe superar etapas regulatorias adicionales antes de que pueda utilizarse en proyectos de restauración forestal.
La expansión del tizón del castaño, causado por el hongo Cryphonectria parasitica, alteró la vasta presencia del castaño americano a comienzos del siglo XX. La enfermedad se propagó por los bosques y provocó la muerte de una enorme proporción de ejemplares maduros.
El árbol proporcionaba madera resistente y versátil para la construcción y algunas industrias. Sus frutos eran utilizados como alimento de animales. Debido a su importancia, su recuperación se convirtió en un objetivo científico y ambiental.
Así nació el proyecto Darling, cuyo objetivo es lograr árboles capaces de soportar mejor la infección sin eliminar el hongo del entorno natural. Para ello han logrado introducir un gen relacionado con la producción de una enzima denominada oxalato oxidasa, conocida como OxO. Esta enzima ayuda a descomponer el ácido oxálico que produce el hongo y que contribuye al daño de los tejidos vegetales.
Aunque el castaño Darling 54 no es inmune a la enfermedad, según los investigadores, presenta una mayor tolerancia y tiene mayores posibilidades de sobrevivir a la presencia del hongo.
La decisión de APHIS se apoyó en los datos presentados por la universidad, la información científica disponible, una evaluación del riesgo de plagas vegetales y los comentarios recibidos durante el proceso público.
La desregulación elimina un obstáculo importante, pero todavía queda trabajo antes de que los árboles puedan distribuirse ampliamente. Según SUNY-ESF, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) continúa evaluando aspectos relacionados con la seguridad ambiental y la interacción de la variedad con el hongo.

La universidad señala que las condiciones iniciales de distribución podrían incluir restricciones temporales, entre ellas limitaciones geográficas o vinculadas a plantaciones ya autorizadas. El calendario definitivo depende de la evolución de ese procedimiento.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.