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Sunday, September 13, 2026

El día en que Lucio eligió ser el hijo de Muscari

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Sobrevuela la emoción en este estudio de Radio Cultura. Son poco más de las 20 y acaba de empezar una nueva emisión de “Marianne en el aire”. Sentado frente al micrófono, rodeado por quien esto escribe y por Silvina Quintans y Silvia Cordano, las tres conductoras del espacio, José María Muscari habla de Lucio, el adolescente que adoptó y lo convirtió en padre. Pero no habla sólo de su hijo, ese “capo” con el que ahora comparte su vida y al que le explica,- para alejar cualquier fantasía de abandono-, que su vínculo es para siempre, sino de esta relación nueva que no transformó una vida sino dos.

Leyendo su historia, un dato, a contramano de lo que la estadística indica, me llamó la atención: después de un video que hizo Lucio, por entonces de 14 años, en una suerte de convocatoria pública, explicando por qué quería ser adoptado, 150 familias se postularon para hacerlo. La elección recayó en José María, un hombre solo. Le pregunto si sabe por qué. La respuesta nos sorprende: “Lucio fue quien me eligió”, cuenta. “La jueza hizo una preselección de diez familias pero él le pidió permiso para leer los 150 legajos de los postulantes y leyó uno por uno. Vio que la mayor parte planteaba el deseo de tener un hijo. Yo fui el único que dijo que quería ser padre. Eso, para él, marcó la diferencia. Quizá fue una palabra la que cambió nuestra historia”. La jueza escuchó la voz de ese adolescente que desde hacía nueve años esperaba que alguien fuera por él.

Hoy, padre e hijo, hijo y padre aprenden juntos, cada día, ensayo y error, cómo ocupar esos roles para los que no estaban preparados, y para los que no hay manual que sirva. A José María, en este año de números redondos -cumplirá 50 de edad en noviembre, con 30 de trayectoria y 70 obras en su haber- se lo advierte pleno, conmovido, feliz. Orgulloso de ese hijo que le propuso llevar a escena el vínculo que ambos acababan de estrenar. Así nació “Lucio y yo”, la obra que, sin ellos en el escenario, cuenta la historia de un amor único, irreemplazable, sin pasado pero con todo el futuro por delante. Un amor incondicional, y para toda la vida.

Silvia Fesquet

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