Tim Burton, sobre Johnny Depp: "Que le guste el dinero o la fama es mentira, él no se convirtió en actor para ser glamuroso, sino para esconderse detrás de un personaje"

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La asociación entre el director Tim Burton y el intérprete Johnny Depp es una de las más famosas y prolíficas que se hayan dado en la industria cinematográfica de Hollywood durante las últimas décadas. En total, tanto el director de ‘Bitelchús’ (Tim Burton, 1988) como el intérprete que dio vida al famoso capitán Jack Sparrow han colaborado a lo largo de ocho proyectos fílmicos que ha ayudado a ambos a obtener el reconocimiento mundial.

Esta colaboración comenzó durante los primeros compases de la década de los 90, cuando Depp asumió el rol protagonista en el drama fantástico ‘Eduardo Manostijeras’ (Tim Burton, 1990), en el que un introvertido joven que fue creado a partir de un experimento científico y que tiene cuchillas en lugar de manos es descubierto por una vendedora de productos cosméticos en el castillo en el que ha pasado toda su vida aislado, quien decide llevarlo consigo a su hogar y cuidarlo como un hijo. El filme supuso un éxito arrollador, y a mediados de la década el tándem volvió a repetir colaboración con ‘Ed Wood’ (Tim Burton, 1994), un biopic en el que Depp encarnó a Edward D. Wood Jr., un cineasta de la década de los 50 que está considerado de manera unánime como el peor director de cine de todos los tiempos. Además, antes de acabar la década, el intérprete volvió a trabajar bajo las órdenes del director en ‘Sleepy Hollow’ (Tim Burton, 1999), adaptación libre del relato gótico de Washington Irving en el que Depp dio vida a Ichabod Crane, un estrafalario detective de métodos poco convencionales que es enviado a la localidad de Sleepy Hollow para investigar los extraños asesinatos que supuestamente han sido perpetrados por un fantasmagórico jinete decapitado.

La famosa colaboración regresó nuevamente tras la entrada del nuevo milenio gracias a ‘Charlie y la fábrica de chocolate’ (Tim Burton, 2005), donde el actor asumió el papel de Willy Wonka, el estrafalario dueño de la mayor fábrica de chocolate del mundo; y aquel mismo año, Depp también prestó su voz para la cinta de animación ‘La novia cadáver’ (Tim Burton, 2005). Un par de años después, el actor volvió a sumergirse en el universo Burton en el oscuro y tétrico musical ‘Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet’ (Tim Burton, 2007), donde asumió el rol principal. Sus últimas intervenciones a las órdenes del cineasta fueron ‘Alicia en el país de las maravillas’ (Tim Burton, 2010), donde interpretó al célebre personaje del Sombrerero Loco; y ‘Sombras tenebrosas’ (Tim Burton, 2012), donde asumió el rol de Barnabas Collins, un vampiro del siglo XVIII que vuelve a despertar en la década de los 70.
El propio Burton explicó la razón de esta estrecha colaboración entre ambos en una intervención en el programa de televisión ‘Charlie Rose’ en 1999, con motivo de la promoción de ‘Sleepy Hollow’: “Bueno, ya sabes, me encantan los actores a los que les gusta transformarse. Hay algo que, de nuevo, forma parte de lo surrealista que es hacer una película: ver a alguien que no es como es realmente, que se comporta de determinada manera y resulta creíble. Es tremendamente emocionante. Y luego ves cómo cambia de una película a otra. Por ejemplo, en ‘Eduardo Manostijeras’ no habla. En ‘Ed Wood’ no se calla. Y en esta está en algún punto intermedio. Así que es emocionante ver eso, y alguien como él me da muchísima energía porque no le importa el aspecto que tenga, está dispuesto a hacer cualquier cosa. Es tremendamente liberador. Hace que este tipo de películas, que son algo más técnicas, sean mucho más relajadas, espontáneas y divertidas”. El cineasta añadió: "Que le guste el dinero o la fama es mentira, él no se convirtió en actor para ser glamuroso, sino para esconderse detrás de un personaje. Ese es el tipo de personas con las que disfruto trabajar. Por eso me gusta. Es más como Lon Chaney o Boris Karloff de lo que es Alan Ladd."
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