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Wednesday, November 4, 2026

Hay tantos mapaches sueltos por Alemania que alguien ha tenido una idea radical: empezar a comérselos

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En 1934, en los bosques que rodean el lago Edersee, alguien soltó dos parejas de mapaches. No eran buenos tiempos para Alemania, pero mejorar la 'oferta' de los cotos del país, parecía una buena idea.

Spoiler: no lo era.

Sobre todo, porque no estaban solos. Once años después, 25 mapaches escaparon de una granja peletera en la provincia de Brandeburgo. De esos 29 mapaches descienden los casi dos millones de mapaches que hoy viven en el país.

Se han convertido en una auténtica plaga, pero ahora algunos alemanes han tenido una idea: comérselos.

¿Comérselos? Efectivamente. En 2025, Steffen Haaßengier, el cocinero del Zum Lindeneck de Weimar, puso el mapache en carta de forma fija: la hamburguesa a 17,50 euros y la pierna con Klöße a 25-30. Un cazador le entrega hasta 20 animales al mes, ya desollados y con el certificado de triquina.

Puede parecer una excentricidad, pero no lo es. El 18 de abril de 2026 el restaurante celebró el que probablemente fue el primer curso alemán dedicado solo a esta carne: hubo unas 70 solicitudes para 20 plazas.

Suena bien, sí. Pero no hace falta decir que un plato no es un plan de control.

Los mapaches llegaron a España como mascotas. Ahora se han convertido en un dolor de cabeza para la cornisa cantábrica

El problema en perspectiva. Por poner todas las cifras encima de la mesa, en el año cinegético que fue de abril de 2024 a marzo de 2025, la Federación Alemana de Caza (DJV) registró 284.220 mapaches muertos, entre capturados y abatidos. Es un récord histórico y, aun así, la población no ha bajado.

Y eso sí es inquietante. Porque 284.220 son, aproximadamente, un 16% de la población de mapaches de Alemania. Si la población no está cayendo, es que se repone a un ritmo igual o superior.

Pero... ¡eso es mucha comida! Bueno, no tanto. Según el carnicero de Sajonia-Anhalt Michael Reiß, de cada animal salen entre 1,5 y 2,5 kilos, con más de 25 euros de costes fijos: casi 14 de análisis de triquina, las tasas de inspección y 10 para el cazador. Eso deja el kilo por encima de 10 a 17 euros.

E incluso en el caso de que consiguiéramos usarla, serían apenas 570 toneladas de carne. Solo en cangrejo rojo, Andalucía captura cinco veces más al año.

Sin embargo, la idea es algo distinta. Haaßengier, que es vegetariano en su vida privada, lo planteaba como una forma de aprovechar lo que hay que cazar sí o sí para controlar la población.

Pero la propuesta va un poco más allá: hay muchas especies que son un problema (el mapache, el coipú, el ganso del Nilo y la barnacla canadiense ya se consumen en Alemania y figuran en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras), pero no tienen gran espacio entre la opinión pública. Quizás meterlos en nuestros platos sea la manera de romper con eso.

Imagen | Simon Infanger

En Xataka |  Por primera vez en miles de años, estamos viendo el proceso de domesticación de una especie en vivo y en directo: el de los mapaches

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