Un pescador liberó bagres en España en 1974 y 52 años después se convirtieron en una grave amenaza para el país

En 1974, un pescador alemán liberó ejemplares de siluro (un pez de la familia de los bagres) en el embalse de Mequinenza, sobre el río Ebro, en España. La intención inicial del hombre era criar a los animales para capturarlos y venderlos cuando crecieran, sin medir las consecuencias ecológicas de su acción.
Cincuenta y dos años después, esta introducción se convirtió en una grave amenaza para los ecosistemas fluviales del país.
Características y expansión de la especie
El siluro es considerado el pez de agua dulce de mayor tamaño en Europa. Puede alcanzar los dos metros y medio de longitud y llegar a pesar hasta 100 kilos. Tras su llegada al río Ebro, la especie se adaptó con facilidad al entorno y proliferó hasta extenderse por varias regiones de España, tales como:
Además de España, el animal fue introducido en otros países europeos como Francia, Italia, Dinamarca, Croacia, Países Bajos y el Reino Unido, donde también genera problemas ambientales.
Riesgos para la fauna nativa
Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) de España, el siluro se encuentra incluido en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras.
Un estudio científico liderado por el doctor en Ciencias Biológicas Carlos Fernández-Delgado, publicado en la revista Fisheries Management and Ecology, señaló que la presencia de este pez provoca descensos drásticos en las poblaciones de barbos (especie autóctona) y de carpas (también invasoras).
Medidas de control
Para frenar su expansión y mitigar el daño ambiental, las autoridades recomiendan implementar acciones estrictas:
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