Un Barça sin frescura
El Barça no superó la primera semana complicada de la temporada, que se cerró con derrotas en París ante el PSG de Luis Enrique y en casa ante el Real Madrid de Mourinho. Tras haber ganado todos los partidos del curso, las dos derrotas consecutivas dejaron cierto desánimo entre los barcelonistas, que asumían la posibilidad de caer en París, pero que llegaban al Clásico con la idea no solo de ganar, sino incluso de golear a los blancos y dejar la Liga prácticamente sentenciada en octubre. Como diría el tópico, ni antes eran tan buenos ni ahora tan malos.
Las dos derrotas deben servir como toque de atención y devuelven al equipo azulgrana a la realidad. En octubre no se ganan los campeonatos y conquistar la Champions doce años después no es tarea sencilla. Pero tampoco me parece justo que se disparen las señales de alarma, que se crucifique a ciertos jugadores por perder dos partidos ante dos grandes equipos o que se le pretendan dar lecciones de fútbol a Flick a estas alturas.
Del análisis posterior de ambos partidos hubo algo que me llamó especialmente la atención: el argumento de Hansi Flick, que tanto en París como tras caer ante el Madrid lamentó la falta de “frescura”. Por un lado, celebro que un entrenador del Barça pueda exponer sus argumentos y las cosas que afectan al equipo sin que se califiquen de excusas. Por otro, es llamativo que un tipo como Flick, siempre tan prudente y comedido en sus declaraciones públicas, apunte dos veces seguidas al tema físico para justificar las dos derrotas. Parece que hay algo que le disgusta o le preocupa.
Por un lado, resulta un tanto contradictorio con las palabras del propio Flick, que anunció que tras el primer parón por partidos internacionales veríamos al mejor Barça y que el equipo estaría al cien por cien. Y me sorprende que de nuevo el técnico ponga el foco en el tema físico, algo que ya hizo la temporada pasada. El alemán, un tipo muy exigente de puertas para adentro, no suele exponer en público las cosas que no funcionan en el club o en el vestuario. Sin embargo, no es la primera vez que apunta a la preparación física, a la que ya señaló en alguna ocasión en rueda de prensa la temporada pasada.
A raíz de aquellas declaraciones descubrimos ciertas discrepancias entre el técnico alemán y el área de preparación física, también motivadas por las quejas de algunos jugadores, especialmente sobre el trabajo de fuerza que lideraba Julio Tous. Aquellas discrepancias propiciaron este verano un nuevo cambio en el área de preparación física, ya que Tous abandonó el primer equipo y llegó un preparador alemán de la máxima confianza de Flick.
Es curioso el caso de Julio Tous, una figura que Flick se encontró a su llegada y que algunos utilizaron para cuestionar y menospreciar el trabajo físico del anterior staff técnico, y que solo dos años después ha salido del vestuario por la puerta de atrás y con muchas dudas sobre su trabajo.
No creo que el accidentado regreso del viaje de Sevilla sea el único motivo de la falta de frescura en los partidos ante el PSG y el Real Madrid. Está claro que hay algo que preocupa a Flick y que el equipo no ha llegado a los partidos clave después del primer parón al cien por cien, como él esperaba. Como el año pasado, muchas lesiones en pocos partidos y el alemán ‘mosca’ con el tema. Eso es para mí mucho más preocupante que perder dos partidos ante dos rivales de mucha entidad. Y no olvidemos que la próxima semana toca visitar al Atlético de Simeone, verdugo el año pasado en la Champions y en la Copa, y que está a solo dos puntos. Un choque de altísima intensidad en el que hará falta mucha frescura.
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