Estudio encuentra una extraña relación entre la deficiencia de vitamina D y el dolor

La vitamina D es conocida por su importancia para la salud de los huesos. Sin embargo, distintas investigaciones han planteado que también podría tener un papel en la forma en que el organismo percibe y procesa el dolor.
Una investigación publicada en Regional Anesthesia & Pain Medicine encontró una relación entre la deficiencia de vitamina D y una recuperación más dolorosa después de una mastectomía radical modificada unilateral, una cirugía en la que se extirpa toda la mama en casos de cáncer.

¿De qué trató el estudio?
La investigación fue realizada entre septiembre de 2024 y abril de 2025 en el Hospital Universitario de Fayoum, en Egipto, y siguió a 184 pacientes con cáncer de mama que serían sometidas a esta intervención.
Los investigadores dividieron a las participantes en dos grupos según sus niveles de vitamina D: 92 presentaban deficiencia, con concentraciones inferiores a 30 nmol/L, mientras que las otras 92 tenían niveles considerados suficientes, por encima de ese valor.
Todos recibieron el tratamiento habitual del hospital. Durante la cirugía se utilizó fentanilo para controlar el dolor y, posteriormente, las pacientes recibieron paracetamol intravenoso.
Además, podían administrarse tramadol mediante un sistema de analgesia controlado por ellas mismas.
Las pacientes evaluaron su dolor inmediatamente después de la operación y a las 6, 12, 18 y 24 horas.
¿Cuáles fueron sus resultados?
Durante ese primer día, las diferencias fueron evidentes: quienes tenían deficiencia de vitamina D presentaron tres veces más probabilidades de experimentar dolor postoperatorio moderado a intenso en comparación con quienes tenían niveles suficientes.
No obstante, ninguna paciente de ambos grupos registró dolor intenso, definido por los investigadores como una puntuación de 7 o más sobre 10.
La diferencia estuvo concentrada en el dolor moderado, correspondiente a entre 4 y 6 puntos.
También se observó una diferencia en el uso de analgésicos. Las pacientes con niveles bajos de vitamina D recibieron, en promedio, 8 μg más de fentanilo durante la cirugía, aunque los investigadores calificaron esta diferencia como modesta.
La brecha fue mayor después de la operación: el grupo con deficiencia de vitamina D utilizó 112 mg más de tramadol que el grupo con niveles suficientes.
Las náuseas también fueron más frecuentes entre quienes tenían deficiencia de vitamina D. Los vómitos, en tanto, solo se registraron en ese grupo, aunque la diferencia no fue estadísticamente significativa.
¿La vitamina D causa menos dolor?
Los autores advierten que los resultados no permiten establecer una relación de causa y efecto.
El trabajo fue observacional y se realizó en un solo centro, por lo que no demuestra que la deficiencia de vitamina D sea directamente responsable del mayor dolor o del consumo adicional de opioides.
Además, no se midieron marcadores inflamatorios y tampoco se contó con información sobre factores que pueden influir en el dolor, como ansiedad, depresión, etapa del cáncer, tratamientos oncológicos o trastornos del sueño.
Aun así, los investigadores plantean que los resultados muestran una asociación que merece ser estudiada con mayor profundidad.
Según concluyen, “la deficiencia de vitamina D está asociada con una mayor incidencia de dolor postoperatorio de moderado a grave y un mayor consumo de opioides” en pacientes sometidas a este tipo de cirugía.
Por ello, sugieren que “la suplementación preoperatoria con vitamina D en pacientes con cáncer de mama con niveles de vitamina D inferiores a 30 nmol/L puede desempeñar un papel en la modulación del dolor postoperatorio”.
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