Andrade (PS) advierte que si Kast indulta a condenados por DD.HH. “sería un punto de quiebre con el gobierno” y mermaría la “disposición política”

El expresidente del Partido Socialista (PS), Osvaldo Andrade, advirtió este miércoles que si el Presidente José Antonio Kast decide indultar a condenados por violaciones a los derechos humanos, se marcaría un “punto de quiebre” con el gobierno y restaría “disposición política” de la colectividad.
En conversación con el pódcast Cómo te lo explico de las periodistas Paula Catena y Mónica Rincón, el también exministro del Trabajo se refirió a la eventual posibilidad de que el jefe de Estado otorgue perdones presidenciales a quienes fueron condenados por crímenes durante la dictadura, además de abordar la adhesión de Chile al Escudo de las Américas, entre otras materias.
“Sí sería un punto de quiebre, porque es un tema que está en la sensibilidad más íntima del mundo nuestro, no es una cuestión formal”, advirtió Andrade.
El dirigente socialista recordó que “yo estuve preso en 12 lugares, lo pasé pésimo. Es un problema que tengo resuelto desde el punto de vista de mi consciencia, tranquilidad y espíritu”.
En ese sentido, sostuvo que “no tengo mayor problema con los que están presos, tengo sentido humanitario, no siento odio, pero creo que hay un problema histórico que es muy relevante, que aquí ellos no han colaborado (...)”.
“Que a mí me digan que el indulto nos da lo mismo no es posible, entonces creo que en ese plano, si el Presidente cometiera ese error creo yo, -y aquí quiero ver si es capaz de enfrentar a su nicho o no-, creo que sería un golpe muy duro para nuestra sensibilidad y a nuestra disposición política”, lanzó Andrade.
“Cada día estoy más en desacuerdo con los indultos como institución”, dijo Andrade, recordando que en el pasado sí respaldó la facultad por creer “que resolvía cosas”.
Kast en la ONU y Escudo de las Américas
Consultado por el discurso de Kast en la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas, Andrade se preguntó: “¿alguien se acuerda de eso? Yo entiendo que la noticia es el Escudo de las Américas. Pareciera que el discurso pasó virtualmente desapercibido".
“Él va allá a hablar mal de Chile, diciendo todo lo mal que lo hemos hecho y que ahora va a arreglarse todo y la crítica a las Naciones Unidas fue muy nítida, entonces es muy extraña la actitud y la conducta del Presidente al respecto. Pasó sin pena ni gloria”, aseguró Andrade.
Sobre las implicancias de la inclusión del país al Escudo de las Américas, Andrade sostuvo que se trata de un “contrato de adhesión”, que es elaborado completamente por Donald Trump. “En los contratos de adhesión, uno acepta las cosas que se imponen, no hay una relación de equilibrio entre las partes”, sostuvo.
“Todos estos contratos implican una cierta cesión de soberanía. Decir lo contrario es decir algo contra el sentido común y eso a veces es tolerable, porque es conveniente que así sea”, agregó.
En esa línea, afirmó que con este compromiso suscrito por Kast, el país expresa una postura entre el conflicto permanente entre Estados Unidos y China.
“Lo que importa no es lo que dijo el Presidente Kast en las explicaciones un tanto extraña que dio cuando se le preguntó por el contenido. Lo que importa es como lo entiende Trump, que es el dueño del contrato, él es quien pone las condiciones y si Trump entiende que esto es, por ejemplo, intervenir militarmente para destruir barcos que anden en el mar chileno porque en teoría van con narcotraficantes, bueno, él lo va a hacer porque así él lo entiende”, añadió.
Con todo, Andrade planteó sus reparos a la instancia que buscará combatir el crimen organizado transnacional. “Yo creo que se abrió una puerta, primero, insospechada en cuanto a su dimensión porque depende del que tiene la llave de la puerta, no del dueño de la puerta. Y la lleva la tiene Trump”, lanzó.
“Es muy complejo cuando uno se entrega en la vía de una adhesión, en que uno no pone condiciones, y trata de explicar lo que uno entiende que dice el contrato, y lo que importa, es que quien lo entiende es el dueño del contrato”, dijo, refiriéndose al inquilino actual de la Casa Blanca.
Asimismo, afirmó que “sin duda” con esta determinación del Ejecutivo, hay “subordinación” a Trump.
“Trump es quien pone las condiciones. Eso me preocupa como lógica y como perspectiva de país. Además incorpora otras cosas, porque no solamente es el tema del narcotráfico, entiendo que también están las tierras raras, cómo protegemos la economía de injerencias extranjeras (...) nos hicimos parte de la controversia bélica que tiene Trump con el resto de los países del mundo, especialmente con los chinos”, lamentó.
En esa línea, frente a la declaración de la Cancillería, donde se habrían omitido puntos del acuerdo, que luego fueron relevados por el Departamento de Estado de Estados Unidos a través de un documento más detallado, Andrade planteó que “aquí hay una subordinación evidente, que implica ocultar aquellas cosas que hacen muy evidente la subordinación, cuando se va más allá de la lucha contra los carteles y se habla de otras cosas, es evidente que aquí lo que se entregó es algo más que eso”.

Destino de Bachelet y la oposición
Andrade también fue consultado respecto a si eran comparables las decisiones en materia internacional del último tiempo -como la candidatura a la Secretaría General de la ONU de Michelle Bachelet y la adhesión al Escudo de las Américas-, ya que ambas debieron contar con una consulta y decisión a nivel de Estado.
“El jefe de Estado en materia internacional siempre se le reconoció una primacía y era de los ritos del estado democrático que había consultas (...) yo creo que tal vez el Presidente Boric debió haber hecho eso, pero no es ese un obstáculo para decir que en consecuencia, ante esa ausencia, el nuevo gobierno chileno tenía que no respaldar la candidatura”, afirmó.
“Podría haber hecho la misma crítica y haber dicho ‘se trata de una chilena’, y en consecuencia que el Estado de Chile respalde a una expresidenta”, dijo el exdiputado.
A juicio de Andrade, haber realizado una consulta por parte del gobierno de Gabriel Boric por la candidatura de Bachelet “habría evitado que la ‘chiva’ (excusa) para esta discusión de quién es la culpa, fuese ‘es que no se nos consultó’”.
“Esto habla de una política exterior chilena un tanto extraña, digámoslo así”, afirmó.
Sobre el destino de Bachelet luego de desistir de su candidatura a la ONU, Andrade no se aventuró a otorgarle un rol y se mostró contrario a que deba asumir un papel para aunar a las fuerzas opositoras.
“La presidenta tiene suficiente experiencia para decidir qué es lo que más le acomoda y creo que hay que respaldar lo que ella decida”, planteó.
Frente a la demanda por una figura que agrupe a la oposición, y que podría recaer en Bachelet, Andrade se mostró contrario a ese planteamiento.
“Estoy en desacuerdo con esa perspectiva, porque yo no creo que los problemas que tenga la oposición lo tenga que resolver un súper hombre o una súper mujer. El problema es un poquito más profundo que aquello. Si fuera tan fácil, habría que hacer un casting para encontrar a la persona más adecuada”, alegó.
“El problema de la oposición es de otra naturaleza, es que aún no encuentra su sentido, su destino. La oposición todavía no se da cuenta que ser oposición tiene una perspectiva, que es dejar de serlo. Lo que le pasa a la oposición hoy, es que se siente cómoda siendo oposición”, dijo Andrade, agregando que falta un proyecto político, voluntad y autocrítica para volver a gobernar.
Además, Andrade planteó que para unificar a la oposición, falta un “partido que conduzca”. “Yo siempre he dicho que el PS debe cumplir ese rol”, planteó, afirmando que desde el PS “no se da cuenta de lo que hay que hacer”, pese a las expectativas de los otros conglomerados.
Asimismo, aseguró que los partidos progresistas “hemos sido derrotados” por la derecha en cuanto a los temas de seguridad y economía. “Y algo hemos colaborado”, diagnosticó Andrade.
Además, planteó que el PS debería invitar a los excomandantes en jefe del Ejército hasta la sede del partido para hablar de seguridad y también “porque hay que proteger a las FF.AA de lo que puede pasar si le damos una tarea para la que no están preparadas”, como un despliegue en materia de seguridad pública.
También dijo que “tenemos que invitar a los empresarios a la sede de calle París y ponernos de acuerdo para hablar de empleo”.
“Yo no sé porque los socialistas podríamos tener un problema con hablar de seguridad (...)”, afirmó, añadiendo que “hay cierta idea, un sentido común, de que nosotros no tenemos capacidad para hablar de estas cosas”.
Directiva del PS
El exministro Andrade también abordó las definiciones internas del Partido Socialista (PS) y descartó de plano estar disponible para ocupar nuevamente la presidencia.
“No, ni una posibilidad de volver a presidir el partido”, señaló.
Además, pese a que señaló que no tiene a algún nombre en mente para el cargo, señaló que el exministro Álvaro Elizalde “me parece un muy buen nombre”, relevando la cantidad de años desde que se conocen.
“Hablé con él la otra vez y le dije ‘Álvaro, piénsalo y me cuentas’, yo creo que es una figura interesante. Vamos a ver qué pasa con Michelle (Bachelet) también al respecto”, abriendo la posibilidad a que la exmandataria lidere la colectividad.
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