Sin Vinicius, todos contentos
Aún quedan días para el Barça-Madrid y antes los azulgrana deben afrontar dos partidos complicados ante el Betis y, especialmente, ante el PSG de Luis Enrique y Ferran Torres. Pero es inevitable tener ya un ojo puesto en el Clásico de la próxima semana y en todo lo que rodea el duelo ante los de Mourinho.
Sobre el papel, los azulgrana llegan como claros favoritos: de momento, seis puntos por delante en la Liga, una diferencia de juego y sensaciones abismal y la oportunidad de asestar un golpe quizás no definitivo, pero sí determinante, a la lucha por la Liga con los blancos.
Será el primer Clásico de José Mourinho en su nueva etapa en el banquillo blanco y, a la espera de saber lo que sucederá en el terreno de juego, seguro que el portugués dará espectáculo en la sala de prensa, en la que, como dijo Pep Guardiola en su día, ahí “es el puto amo”. Y uno de los nombres de los que hablará el técnico blanco, con total seguridad, será el de Vinicius. El brasileño será uno de los grandes protagonistas del Clásico, pero no estará en el Clásico.
Y aunque en principio su ausencia debería ser una buena noticia para el Barça y mala para el Real Madrid, creo que en este caso es más bien al revés. Aunque pueda sonar contradictorio, creo que favorece más a los blancos. E incluso me da la sensación de que es lo mejor para todos: sin Vinicius, todos contentos.
Mourinho no lo reconocerá públicamente, pero la sanción de Vinicius le ahorra un marrón y le hace un favor. Y no lo digo porque ya tiene un hilo del que tirar para ponerse la venda antes que la herida y preparar el discurso victimista que seguro escucharemos antes del Clásico. En lo deportivo, da la sensación de que el brasileño juega casi siempre por decreto y que se está convirtiendo en un problema para el entrenador, como ya lo fue para Xabi Alonso. El partido del miércoles en Roma dejó en evidencia a Vinicius, ya que un error suyo propició uno de los goles de Malen y, sin él en el campo, el Real Madrid remontó el partido gracias a un Endrick que en pocos minutos aportó mucho más que su compatriota. La ausencia obligada de Vinicius le despeja el panorama a Mourinho, que podrá introducir cambios en el equipo titular sin tener que justificar la suplencia de un futbolista como Vinicius ni aguantar las malas caras del delantero, como sucedió en Roma cuando lo sustituyó.
Y para el Barça creo que la ausencia del brasileño también es positiva, pero no tanto por el peligro de Vinicius sobre el césped como por lo que genera su presencia en el ambiente. Aunque Vinicius lleva ya tres años sin ser determinante en un Clásico, su presencia genera una tensión excesiva, en el césped y en la grada, una tensión que puede repercutir negativamente en el equipo azulgrana. De por sí, la tensión en un Clásico ya es máxima y, con Mourinho en el banquillo, aún más. Habrá duelos, intensidad y seguro que más de una tangana, pero sin Vinicius no será lo mismo. Y al Barça no le interesa caer en esa trampa ni en provocaciones. La mejor noticia para los azulgrana será que se hable más de fútbol que de polémicas.
En ese sentido, la baja de Vinicius será positiva para el Clásico y creo sinceramente que la van a agradecer los dos equipos. Es una reflexión que ya hice esta semana antes del partido en Roma y ahora veo que en la prensa de Madrid la teoría se va extendiendo: muchos también consideran que el equipo blanco sale beneficiado por la baja de Vinicius e incluso hay quien ‘celebra’ que sea para cuatro partidos. Lo dicho: un Clásico sin Vinicius, todos contentos.
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