¿Por qué no debe apresurarse a extraer a una persona que estuvo atrapada bajo escombros tras un terremoto? Los riesgos del síndrome de aplastamiento
Pese a que parezca que lo más ideal es extraer con rapidez a los sobrevivientes aplastados, esto podría causarles la muerte.
Expertos explican que la extracción de una persona aplastada por escombros tras un terremoto debe realizarse siguiendo una serie de protocolos, de lo contrario, podría causársele la muerte. Foto: Samir Rojas | Jaiver Nieto.

PERIODISTA DE MEDELLÍNActualizado:
El afán, la desesperación y la premura son algunos de los estados de ánimo prevalecientes en las zonas de búsqueda y rescate tras el terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto.
Estas sensaciones primaron principalmente en los centenares de civiles y voluntarios que han puesto su humanidad al servicio de la causa preponderante de los últimos días: salvar vidas.
LEA TAMBIÉN

Voluntarios civiles apoyando las labores de búsqueda y rescate en Cali. Foto:Jaiver Nieto Àlvarez.
Tras el movimiento telúrico que sacudió al país, los primeros respondientes en las ciudades más afectadas como Pereira y Cali no fueron los profesionales así identificados, sino los civiles, transeúntes, habitantes de las urbes que presenciaron la caída de torres y casas, que corrieron a los puntos críticos con el único propósito de sacar personas de los escombros.
Y a pesar de que la colaboración de los grupos de civiles en articulación con socorristas, bomberos y demás uniformados ha sido clave para poder salvar personas durante la ventana de vida, es precisamente el desconocimiento y el proceder descuidado a la hora de extraer a una persona que estuvo apisonada por toneladas de escombros durante minutos, horas e incluso días lo que puede ser fatal.
Uno de los casos que mejor ejemplifica los riesgos de extraer a una persona sin seguir una serie de estrictos protocolos médicos se presentó en Cali.
Labores de búsqueda y rescate adelantadas por profesionales en Torres del Limonar. Foto:Jaiver Nieto Àlvarez.
En Ciudad Capri se ubicaba el conjunto residencial Torres del Limonar. Esta estructura compuesta por, como su nombre lo sugería, múltiples torres, se derrumbó por completo. El censo con el que trabajaban los rescatistas era de 160 personas que podrían haber quedado atrapados bajo los cinco pisos de cada torre.
Hasta este punto llegaron miles de personas para adelantar labores de búsqueda y rescate en diferentes puntos de los restos de la estructura que ocuparon en su totalidad una cuadra completa.
Día y noche, entre el 10 y 11 de agosto, estos voluntarios apoyaron incansablemente los trabajos, removiendo escombros por medio de cadenas humanas. Sin embargo, preponderaba la ansiedad y el afán entre los civiles, totalmente comprensible, por intentar salvar una vida.
Eventualmente, tras confirmarse múltiples señales de vida bajo los escombros en la noche del 11 de agosto, los voluntarios no profesionales fueron retirados del perímetro de trabajo para darle paso a los socorristas y bomberos profesionales, que asumieron el mando de la operación.
LEA TAMBIÉN

Equipos de rescate buscando señales de vida cámaras térmicas en Torres del Limonar. Foto:Jaiver Nieto Álvarez.
Fuera de las cintas de seguridad que impedían el paso de los civiles, estos se mostraban cada vez más impacientes: “Déjennos pasar”, “Hay que sacarlos rápido”, “Se les van a morir sino nos dejan ayudarlos”, fueron algunas de las frases que se murmuraban entre la masa entre las masas fuera de la zona de trabajo.
Sobre la montaña de escombros, los expertos trabajaban de manera cuidadosa y paciente, todo en el marco de la posibilidad de encontrar una vida, pues la realidad es que, de hallarse una persona con vida bajo los escombros, existe una patología que se debe considerar como principio rector que puede inclinar con rapidez la balanza entre la vida y la muerte: el síndrome de aplastamiento.
LEA TAMBIÉN

Ambulancia dispuesta en el sector para el transporte de vìctimas tras su extracción controlada. Foto:Jaiver Nieto Álvarez.
Esta afección que, como su nombre lo indica, se deriva del aplastamiento extenso sufrido por una persona, es generalmente desconocida entre el común de las personas, lo que en el contexto del rescate de una persona víctima del desplome de un edificio, puede traducirse en condenar a la muerte a la persona rescatada, en cuestión de minutos.
Para entender mejor en qué consiste dicha patología y cuál es el protocolo adecuado que se debe seguir para la extracción de una persona que haya quedado atrapada bajo escombros, mientras era relevado de la zona de búsqueda en el edificio Vanessa, en Cali -una de las últimas zonas críticas de búsqueda en el país- EL TIEMPO consultó a Olmedo Paz, bombero de la Aeronáutica Civil, paramédico y enfermero, quien señaló inicialmente que “el desespero al encontrar una persona con vida atrapada puede conllevar a que, al extraerla rápidamente, no la rescatemos sino que le quitemos la vida”.
LEA TAMBIÉN

Los bomberos Olmedo Paz y José Rodríguez. Foto:Jaiver Nieto Álvarez.
En esa línea, Paz explicó la diferencia procedimental que existe en la extracción de una persona que ha sido apisonada por escombros y una que permanece atrapada en una ‘cámara’: “No es lo mismo rescatar a una persona ubicada en un triángulo o un 'bolsillo' y que no está comprimida por los escombros sino que está únicamente agachada esperando ser rescatada. En ese caso, se puede hacer la extracción; se deben proteger los ojos para que la luz solar no lastime la vista”.
Paz continuó: “Si la persona está comprimida por escombros, los músculos y células aplastados dejan de recibir sangre oxigenada, por lo que el cuerpo libera sustancias como mioglobina, potasio y otros contaminantes. Al liberar bruscamente a la persona esos contaminantes se van al corazón, los pulmones y el cerebro y pueden producir la muerte del paciente”.
En ese sentido, el experto señaló: “Por eso en el momento de encontrar a una persona atrapada bajo escombros, el personal médico y paramédico debe intervenir colocando oxígeno y líquidos, e hidratando para proteger los riñones, además, debe suministrar ciertos medicamentos para evitar los daños fatales que puede producir el síndrome de aplastamiento”.
LEA TAMBIÉN

El bombero aeronáutico y paramédico Olmedo Paz explicó los riesgos del síndrome de aplastamiento. Foto:Jaiver Nieto Álvarez.
De acuerdo con la explicación del socorrista médico, la intervención civil sin los conocimientos requeridos para la extracción de una persona aplastada en las zonas de búsqueda y rescate que involucran circunstancias como a las que se enfrentan centenares de víctimas en Colombia hoy, podría convertirse en la materialización de la frase: “el camino al infierno está pavimentado por buenas intenciones”.
Enviado especial de EL TIEMPO
Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

BOLETINES EL TIEMPO
Regístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.

EL TIEMPO GOOGLE NEWS
Síguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.

EL TIEMPO WHATSAPP
Únete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.

EL TIEMPO APP
Mantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.

SUSCRÍBETE AL DIGITAL
Información confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.





