Las claves del Barça-Aston Villa, por Lobo Carrasco
Después de no poder consumar la remontada en París, toca descargar la furia vengadora frente al Aston Villa. En LaLiga la rectificación ha sido inmediata, 6-1 al Alavés, en Champions el objetivo es volver al primer vagón.
El conjunto de Unai Emery anda irregular en la Premier pero se transforma en la Champions: 9 de 9 puntos. Son muchas temporadas las que el técnico español dirige al club inglés (ya va por la quinta) y sus ideas están más que instaladas.
Se fue el espectacular Dibu Martínez y el japonés Suzuki ha cogido el relevo pero los esquemas de juego y las múltiples estrategias a balón parado siguen siendo pilares importantes para el preparador de los villanos.
El eje central lo comandan Lindelöf y el zurdo Pau Torres que es el más dotado para iniciar el juego. Kamara y Gomes podrían estar por delante mientras McGinn puede ir a banda derecha (siendo también zurdo) o por dentro descolgado del 9, Nicolás Jackson. En formación 4-2-3-1 con Buendía y el joven Manzambi, probablemente, en la línea de tres mediapuntas. Equipo bien ordenado sin la pelota.
2. Hasta el pitido final
Los minutos finales fueron los que castigaron al equipo de Hansi Flick en la Champions League, en el Clásico y, para el redondeo, ante el Alavés. De diferentes formas, individual o colectiva, Joan Garcia no pudo poner candado a su portería.
Es cuestión grupal no desconectar la mente de la lucha y colaboración defensiva; sobre todo, en situaciones con holgada ventaja en el numerador. El 0 atrás es un premio invisible pero genera confianza además de seguridad. Al mismo tiempo que, para los adversarios, más respeto y preocupación.
El Barça tiene calidad, juego, dominio y goles pero está dejando una puerta entreabierta que ha de cerrar para ser COMPLETO.
¿Cómo? Concienciándose, no dejándose llevar por la ola de las goleadas y ganando el mayor número de duelos individuales entre otras exigencias importantes como son las buenas posiciones, la coordinación y la medición. Más pasión defendiendo.
3. Precisión y control de ritmo
Ante un equipo inglés es difícil imponer un ritmo más alto que el suyo. Ergo, es muy conveniente realizar posesiones largas pero sin olvidar ejecutar cambios de ritmo, verticales, llegados a los tres/cuartos de campo.
La calidad técnica será alimento para el desmarque y viceversa ante unos villanos que montarán dos fronteras, de cuatro atrás y cinco en medio campo, presionando con ahínco por dentro.
Por fuera, intentarán llegar a tiempo de ayudar a sus laterales, Cash y Maatsen, cuando los controladores del fútbol blaugrana envíen la pelota a Lamine o Gordon.
En la inspiración de los regateadores, en los desmarques veloces por los pasillos centrales y en la precisión técnica, radicarán las fortalezas del Barça siempre que sea capaz de maridarlas a la continuidad. Noche para recuperar el vuelo en la Champions.
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