Ucrania ataca terminal petrolera rusa horas después de acuerdo entre Trump y Putin para suministrar diésel

Una terminal petrolera rusa fue alcanzada por un ataque atribuido a Ucrania durante la madrugada de este sábado en la región de Rostov, apenas horas después de que los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y Rusia, Vladímir Putin, acordaran aumentar el suministro de diésel a los mercados estadounidense y mundial.
La ofensiva provocó un incendio en la terminal Yug Rusí, ubicada en Rostov del Don, capital regional, de acuerdo con información del canal independiente ruso de Telegram Astra.
La instalación se utiliza para el almacenamiento y bombeo de combustible procedente de la refinería Neftezhájinsk, que ya había sido alcanzada por drones ucranianos el pasado 9 de julio.
El gobernador de Rostov, Yuri Slúsar, informó que durante el ataque nocturno, en el que se reportó el derribo de más de 100 drones, también resultó dañado un puente ferroviario.
“Se detuvo el tránsito de trenes en ambas direcciones. Se verifica la información sobre posibles víctimas. Los servicios de emergencias trabajan en el lugar de los hechos”, señaló inicialmente la autoridad a través de la plataforma rusa MAX.
Posteriormente, Slúsar actualizó el balance e informó que seis personas resultaron heridas, mientras que varios edificios y viviendas particulares sufrieron daños.
Además, se registró un incendio en un edificio en construcción en la localidad de Batáisk. En el mar de Azov, otros dos buques fueron atacados, sin que se reportaran víctimas.
El acuerdo entre Trump y Putin
El ataque ocurrió pocas horas después de una conversación telefónica entre Trump y Putin, en la que ambos mandatarios acordaron aumentar el suministro ruso de petróleo y sus derivados a los mercados internacionales, con el objetivo declarado de reducir los precios del diésel.
El presidente estadounidense calificó el diálogo como una conversación “sumamente exitosa” y anunció en su plataforma Truth Social los volúmenes de combustible comprometidos.
“Rusia suministrará de inmediato más de 300.000 toneladas de combustible diésel a los mercados estadounidense y mundial; otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre y 1.000.000 de toneladas inmediatamente después”, afirmó Trump.

El anuncio se produce en medio de las dificultades de abastecimiento de combustible que ha enfrentado Rusia durante los últimos meses, situación vinculada en los antecedentes disponibles a los ataques ucranianos contra sus refinerías.
Estos episodios han provocado problemas de suministro y largas filas en estaciones de servicio rusas.
En ese contexto, Trump ha exigido al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que detenga unilateralmente los ataques contra las instalaciones de refinación rusas, argumentando que estas operaciones afectan los precios internacionales del diésel.
La decisión de Washington y Moscú generó cuestionamientos desde Ucrania, cuyo gobierno ha recurrido a ataques contra infraestructura energética rusa en el contexto de la guerra.
Tras conocerse el acuerdo, Zelenski lo calificó de “injusto” e “impropio de un aliado”.
El mandatario ucraniano cuestionó que Estados Unidos acordara nuevas entregas de combustible ruso en lugar de profundizar las sanciones contra Moscú por la guerra.
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