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Sunday, October 4, 2026

¿La gran novela del siglo ya fue escrita?

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“Esta obra maestra es la novela de la década. O quizá del siglo”. No es habitual que se diga semejante cosa de un libro, pero esta vez se dijo. Es el título de una nota en The New York Times, tal vez la más entusiasta sobre una novela que se haya escrito en mucho tiempo: estoy de viaje en Nueva York y, como se dice ahora, influenciado por la recomendación, la convierto en mi libro de las vacaciones. Probablemente no sea una buena idea en términos de gestión del equipaje (tapas duras con sobrecubierta, más de seiscientas páginas, papel grueso) pero el tiempo libre me anima a sumergirme en este portento maximalista que acaso pueda ser el Ulises de nuestro siglo.

Se llama The Disappearers, un título que tiene una resonancia especial para nosotros: “Los desaparecedores” (todavía no está traducida al español). ¿Quiénes son los que hacen desaparecer gente? Los miembros de una manada que revientan a palos a ocho jóvenes negros en la Jamaica de los ochenta. Su “crimen”: reunirse a ensayar Al sordo cielo, una obra de teatro sobre la vida en las cárceles y la esclavitud sexual. Casi todos son gays que no hicieron pública su sexualidad. Y los desaparecedores no soportan siquiera que esos jóvenes respiren o existan: los asaltan durante un ensayo y en una escena de violencia extrema que solo pude comparar con algunos pasajes de la novela Desgracia, de J.M. Coetzee, los revientan a golpes hasta que uno de ellos muere. Los agresores son tratados como héroes. Las víctimas suspenden la obra y la vida: desaparecen.

El autor de “la novela del siglo” es Marlon James, un jamaiquino que vive en Nueva York y fue elegido por la revista Time como una de las cien personas más influyentes del mundo

En el libro, basado en un hecho real sucedido en Kingston, la capital de Jamaica, los agredidos son borrados, algunos huyen del país para sobrevivir, otros se convierten en parias. El autor de “la novela del siglo” es Marlon James, un jamaiquino que vive en Nueva York y fue elegido por la revista Time como una de las cien personas más influyentes del mundo. Por estos días, habla en el Brooklyn Book Festival, sale en televisión, entra en la lista corta del premio Booker (que ya ganó en 2015) y hasta se lo menciona para el Nobel. Acá, The Disappearers está por todos lados, en los primeros puestos de bestsellers, adelante en las vidrieras de las librerías. Y si el crítico Dwight Garner dijo en The New York Times que fue una de las lecturas más significativas de su vida adulta, y que todavía se está recuperando de ella, a mí también se me clavó como un cuchillo. El filo del estigma es lacerante: las víctimas no solo están vedadas de reclamar justicia sino que ni siquiera pueden mostrarse como tales. Sea Jamaica en 1988 o Uganda en 2026, para el caso no importa: lugares donde un hombre es reventado a machetazos por querer a otro.

“Nadie le dijo que querer ser abrazado, besado y pensado era una cosa de humanos, no solo una cosa de mujeres. Nadie se lo ha dicho a un solo hombre o mujer en este país. A mí nadie me lo dijo”: con estas palabras, uno de los narradores resume la orfandad del diferente. Otra puñalada. Es que The Disappearers es más un fenómeno que una novela, un recordatorio de la imbecilidad del que odia. Mi libro de las vacaciones se convirtió en algo más valioso que un souvenir, una obra tan perdurable como la frase que se le atribuye a un famoso actor que hizo de Dios: “Odio la palabra homofobia. No es una fobia. No tenés miedo, sos un imbécil”.

ABC

A.

Nacido en Jamaica en 1970, Marlon James emigró a EE.UU. y su primera novela, John Crows Devil, fue rechazada 70 veces antes de ser publicada.

B.

El reconocimiento llegó con Breve historia de siete asesinatos, que explora el intento de homicidio contra Bob Marley; ganó el premio Booker.

C.

Recién publicada, The Disappearers conjuga literatura y cultura pop con escenas sexuales y violentas: James fue comparado con Quentin Tarantino.

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