Ricardo Mewes: “El gobierno tendría que haber llegado con un plan para recuperar el empleo”

Dedicado a su empresa de logística y gestión aduanera, pero participando en varias fundaciones y organizaciones de la sociedad civil, se encuentra el expresidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Ricardo Mewes. Desde esa perspectiva, sigue de cerca el acontecer económico del país y realiza un balance de la gestión de los primeros seis meses del gobierno de José Antonio Kast.
¿Qué balance hace de los seis meses iniciales del gobierno del Presidente Kast?
-Desde el momento de la elección había altas expectativas de que iba a haber un cambio importante. Sin embargo, al Presidente José Antonio Kast le han tocado algunos hechos que no estaban previstos, partiendo por la guerra entre Estados Unidos e Irán, que generó un alza inmediata en el precio del petróleo y con ello subieron los combustibles en Chile. Eso pegó muy fuerte, no solamente al gobierno, sino que también a la ciudadanía. Un alza de combustibles que nadie esperaba. Eso afecta a todo el sistema de transporte, lo que generó un impacto en las cifras de actividad del primer semestre.
El total traspaso del alza del precio del petróleo a los valores internos de los combustibles, que determinó el gobierno en marzo, ¿fue un golpe que afectó las expectativas de consumidores y empresas, las que hoy están en terreno pesimista?
-Fue un golpe muy importante que afectó directamente a las personas. Ahora, el punto está en que si no lo hacía en ese momento, hoy día me da la impresión que el escenario para el gobierno estaría peor. El petróleo está en torno a US$100 el barril y con una alta tasa de desempleo. El haber hecho eso hoy día, no sé cuál hubiera sido el efecto en comparación con haberse apretado el cinturón inmediatamente al principio del gobierno.
¿Pero el costo de hacerlo no fue muy alto?
-Sí, el punto es que siempre hay un momento en que hay que hacerlo, porque esto no se sostenía. La información que nosotros teníamos es que Chile no tenía los recursos para hacerlo. El realizarlo al inicio del gobierno, con todo lo doloroso que fue, me parece que fue un momento oportuno. Yo espero que de aquí en adelante empecemos a ver ese cambio de ánimo en las expectativas. De a poquito, paulatino.
El gobierno se concentró en su llegada en aprobar la megarreforma, sin embargo para algunos economistas faltaron medidas de corto plazo con qué hacer frente a la desaceleración de la economía. ¿Suscribe ese análisis?
-Es una buena ley de largo plazo, como no había hace mucho tiempo. Generará cambios sustantivos, pero que no los vamos a ver antes del primer semestre de 2027, o el segundo semestre de 2027, incluso. No obstante, la expectativa estaba puesta en qué iba a pasar el primer semestre. Otro elemento que afectó el crecimiento, es que dentro de la megarreforma había temas que provocaron que las personas que tenían intención de comprar viviendas esperaran hasta que estuviera resuelto el tema del IVA. También se quedó a la espera de la discusión en el Congreso y de cómo realmente se iba a aprobar, qué cambios podría sufrir de parte de la oposición. Con todo, estas modificaciones nos debieran llevar a un crecimiento que Chile necesita para el futuro.

¿Pero en el corto plazo faltaron medidas?
-Creo que sí. En lo macro, el gobierno está apuntando en la dirección correcta con esta reforma tributaria, con la liberación de los permisos sectoriales. Se ha hecho un buen trabajo. No nos olvidemos que veníamos ya de un cambio importante en la ley, para avanzar en los problemas que generaba la demora de los permisos sectoriales. Pero me parece que si se proyectaba de alguna manera lo que podía pasar en términos de desempleo, las medidas que se tomaron se quedaron cortas. Espero que las que se van a anunciar a fin de mes sean realmente potentes para generar mayor cantidad de puestos de trabajo. Hoy las personas que están sin trabajo la están pasando muy mal.
En ese sentido, considerando que la tasa de desempleo ha estado sobre 8% en los últimos 40 meses, ¿faltó llegar con una agenda más potente para el mercado laboral, la que recién ahora se está activando?
-Se construyó ahora. Hay un programa que se llama “Más y Mejor Empleo”, que es una agenda bastante robusta. Pero como ya veníamos con una tasa alta de desempleo, el gobierno tendría que haber llegado con un plan para recuperar el empleo. El tema del trabajo, desde mi punto de vista, es fundamental, porque le da dignidad a las personas. No hay nada mejor para la dignidad de las personas. Las medidas económicas que se presentaron para paliar el alto índice de desempleo no fueron suficientes.
¿Ve factible que el gobierno pueda terminar su mandato con una tasa de desempleo de 6,5%, como ha planteado el ministro Quiroz?
-A mí no me gusta dar cifras, porque generan expectativa, y las expectativas ya vimos que dependen de múltiples factores. Me gustaría que poco a poco, de manera paulatina, fuéramos bajando la tasa de desempleo para que esas personas que hoy están sufriendo, tengan un trabajo digno y puedan salir adelante y tener oportunidades para desarrollar su vida en forma plena, e incluso tener un emprendimiento que les ayude a desarrollarse. Además, este tema se debe abordar con urgencia, porque todos sabemos que lo que pase en este año y en el primer semestre del próximo, es la ventana que tienen los gobiernos para poder presentar las medidas y proyectos de ley que les permitan, de alguna manera, cumplir con sus programas de gobierno.
Una de las medidas que el gobierno está impulsando para favorecer el empleo femenino es el proyecto de sala cuna universal. Si bien avanzó en el Senado, no se aprobó la fórmula de financiamiento. ¿Es una iniciativa clave para la situación laboral que atraviesa el país?
-Se debe destrabar el proyecto de sala cuna para que las mujeres tengan acceso al empleo. Esta no es una política universal para los niños. Se diseñó esta política para que la mujer pudiera ir a trabajar. En el Senado se cambió el concepto y ahí, con todo el respeto y cariño que les tengo a los senadores, ese cambio que hicieron es un error, porque el concepto de universalidad para los niños es inviable, no tiene cómo financiarse. Nos estamos enredando en algo que tiene una salida, sin cargarle la mano de nuevo al sistema empresarial, con la fórmula del seguro de cesantía.
Sobre las elecciones en la CPC, cuya carrera ya se está configurando, el también expresidente Juan Sutil dijo que “es muy importante que esté bien representada por un empresario”. ¿Comparte esa visión?
-Sí, es bueno que sean empresarios. En general, un empresario vive la empresa. Yo siento cuando cerramos un contrato y no llegan las operaciones, lo que me afecta el flujo, porque es uno el que tiene que salir a buscar financiamiento con bancos para poder pagar los sueldos o cumplir con los proveedores.
¿Y qué le parecen los nombres que se están perfilando para esa competencia: Richard von Appen, Antonio Walker, Patricio Donoso y Félix de Vicente?
-Los cuatro tienen condiciones y la experiencia gremial para presidir la CPC.
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