The Jerusalem PostRamat Gan's G27 makes culinary comeback six months after devastating Iranian missile strikeESPN DeportesAtlético de San Luis, en aprietos: Querétaro se acerca en el marcadorESPNFollow live: Thunder raining from deep, hold early edge over SpursInquirerDuterte family’s alleged mansions, luxury spending, appalling – LuistroPunchAbuja bizman arrested over alleged $120m fraud한겨레코스피 4% 급등 ‘매수 사이드카’…AI 우려 완화에 반도체주 상승Reality BlurredNewbies in, one pro out: DWTS Dedication Week’s tears and dramaThe Hollywood ReporterJames Bond Auction: Daniel Craig’s ‘Skyfall’ Suit, Ana de Armas’ ‘No Time to Die’ Dress Heading to BlockUOLGoleiro falha no fim, e Vasco cai diante do Boca Juniors no MaracanãZDF heuteEntdecken Sie das ZDF-Nachrichtenstudio中国新闻网国台办回应IMF将台湾列为中国一省Global NewsWinnipeg Jets’ losing skid hits three games with 2-1 defeat in St. Louis
The Daily Newsstand · Free, Always
Wednesday, October 21, 2026

Kerry Burnight, experta en gerontología: "Así ayudé a mi madre de 96 años a obtener una longevidad plena"

Translate

¿Cómo ayudar a una persona a envejecer con bienestar y conservar las ganas de disfrutar de la vida? Kerry Burnight, gerontóloga estadounidense especializada en envejecimiento, encontró una manera de poner en práctica sus investigaciones con una persona cercana: su madre, Betty, de 96 años.

Hace dos décadas, mientras estudiaba qué factores favorecen el bienestar durante la vejez, comenzó a compartir con ella lo que aprendía. Le explicaba, por ejemplo, que continuar aprendiendo y desarrollando nuevas habilidades podía estimular la mente. Con el tiempo, Betty incorporó varias de esas prácticas y la especialista observó cambios en su manera de vivir.

“Mi madre empezó a practicar estas ideas hace 20 años y he visto cómo cambiaban el rumbo de su vida”, contó Burnight en una entrevista con la revista TIME. La gerontóloga aclaró que no se atribuye todo el mérito: Betty también tomó sus propias decisiones y participó activamente en ese proceso.

A los 96 años, su madre vive sola, conserva su lucidez y disfruta de las reuniones con amigos. Su recorrido también incluye dificultades importantes: atravesó problemas cardíacos, se sometió a reemplazos de rodilla, enfrentó una bancarrota y perdió a su esposo. Sin embargo, mantiene el sentido del humor y el interés por los demás.

“Siempre me preguntan cuál es el secreto de Betty. Mi madre tiene 96 años, vive sola, conserva intacta su lucidez, se ríe a carcajadas con sus amigos y nunca olvida un cumpleaños ni una tarjeta de condolencias”, explicó la especialista.

“Su secreto no es tener una salud perfecta ni vivir sin dificultades. En realidad, no es ningún secreto: es ciencia”, sostuvo.

Para Burnight, la experiencia demuestra que una vida plena no exige tener una salud perfecta ni evitar las adversidades.

Los cuatro hábitos para favorecer la longevidad

A partir de sus investigaciones, la especialista desarrolló el concepto joyspan, que pone el foco en la calidad de vida y el bienestar durante los años de longevidad.

En su libro Joyspan: The Art and Science of Thriving in Life’s Second Half, propone cuatro pilares: crecer, conectar, adaptarse y dar.

1. Crecer: seguir aprendiendo. Burnight le explicaba a su madre que incorporar conocimientos y desarrollar nuevas habilidades podía mantener su mente estimulada. Aprender algo diferente, explorar un pasatiempo o animarse a nuevas experiencias ayuda a conservar la curiosidad y a encontrar intereses en distintas etapas de la vida.

2. Conectar: fortalecer los vínculos. Mantener las amistades, compartir momentos con familiares y conocer gente nueva son prácticas centrales de su propuesta. La experiencia de Betty refleja la importancia de conservar una vida social activa y encontrar espacios para disfrutar de la compañía de otras personas.

La longevidad saludable también implica aprender a afrontar los cambios y encontrar un propósito.

3. Adaptarse: afrontar las dificultades. Las enfermedades, las pérdidas y los cambios forman parte del envejecimiento. Burnight propone reconocer esas situaciones, atravesar las emociones que generan y buscar nuevas maneras de seguir adelante. Adaptarse no significa negar el dolor, sino aprender a convivir con las transformaciones.

4. Dar: encontrar un propósito. Ayudar, escuchar y acompañar a los demás permite fortalecer las relaciones y mantener una conexión con el entorno. Los gestos cotidianos de generosidad también pueden aportar satisfacción y sentido a la vida.

La experiencia de Betty llevó a Burnight a defender una idea central: la longevidad plena no depende únicamente de la genética o de la salud física. También se construye mediante decisiones cotidianas que favorecen el aprendizaje, los vínculos y la capacidad de adaptarse a las distintas etapas de la vida.

View the original on Clarín →

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.