Jennifer Aniston, después de que su madre hablara de su relación íntima con Brad Pitt: "Lo único que me gustaría oírla decir es que siente todo lo que me ha hecho"

- Jane Fonda confiesa que estaba enamorada de Robert Redford en mitad de su matrimonio y revela la causa por la que no quiso ir más allá
- Russell Crowe, contra el guion de 'Gladiator': "Es una basura, pero yo soy el mejor actor del mundo y puedo hacer que incluso la basura suene bien"
- Sylvester Stallone se enfrenta a las acusaciones de enchufismo contra su hija: "Por supuesto que es nepotismo, idiota"
Hacia la mitad de la década de los 90, la cadena de televisión estadounidense NBC comenzó la emisión de la serie ‘Friends’ (David Crane, Marta Kauffman, 1994-2004), una sitcom que narraba las aventuras de seis jóvenes amigos que viven en Manhattan y que pasan el tiempo juntos reuniéndose en sus propios apartamentos o en su bar de confianza, el Central Perk.
La serie pronto se convirtió en un éxito de dimensiones mastodónticas que lanzó a todo su joven elenco al estrellato, convirtiendo en inmortales a todos y cada uno de sus personajes: el pedante Ross Geller, a quien da vida David Schwimmer; la excéntrica Phoebe Buffay, interpretada por Lisa Kudrow; Chandler Bing, el payaso del grupo a quien daba vida el tristemente fallecido Matthew Perry; la perfeccionista Monica Geller, interpretada por Courteney Cox; el infantiloide Joey Tribbiani, rol desempeñado por Matt LeBlanc; y Rachel Green, el caprichoso personaje interpretado por Jennifer Aniston.

Precisamente este último fue uno de los personajes más populares de la serie debido a la tormentosa relación sentimental que mantiene con Chandler, la cual sirvió como hilo conductor del argumento. De este modo, Aniston se convirtió en toda una estrella internacional gracias a su papel en la serie, lo que sin duda la hizo prosperar dentro de la industria cinematográfica de Hollywood.
No obstante, la actriz también conoció el lado menos favorable de la fama después de que su madre, Nancy Aniston, comenzara a dar entrevistas a programas sensacionalistas en 1996 para hablar de los trapos sucios de su famosa hija sin el consentimiento de ésta. Más tarde, en 1999, también publicó un libro titulado ‘Mother and Daughter to Friends: A Memoir’, en el que hablaba de cómo había criado a su hija y de otros aspectos de su intimidad, lo que hizo que su relación saltara por los aires hasta el punto de que Aniston no la invitó a su boda con Brad Pitt.

La actriz habló de la relación con su madre en una entrevista realizada por la periodista Diana Sawyer para el programa de la ABC ‘Primetime’ en el año 2004: “He intentado normalizar las cosas, desde luego. He hecho esfuerzos y, en cierto modo, he acabado adoptando esa actitud tozuda de: ‘Bueno, yo ya lo he intentado bastante. Ahora te toca a ti’. Así que quizá sea ahí donde estamos. Como decía, ahora mismo estamos cada uno en nuestra esquina, esperando a que sea el otro quien dé el primer paso. Lo único que me gustaría oírla decir es que siente todo lo que me ha hecho: ‘Lo siento. Ahora lo entiendo todo’. Es así de sencillo. Pero, de verdad, que me diga que lo entiende”.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.