Una atleta embarazada de ocho meses completa el Maratón de Sídney en menos de 3 horas
La corredora estadounidense Ali Anderson se convirtió en una de las protagonistas del prestigioso Maratón de Sídney celebrado recientemente en Australia. Su tiempo oficial en la línea de meta fue de 2 horas y 59 minutos, una marca más que notable para tratarse de una atleta no profesional. Pero lo extraordinario de su caso es que lo hizo en la semana 32 de gestación, es decir, en el octavo mes de embarazo.
Curiosamente, la corredora ya se encontraba inscrita en la prueba antes de conocer su estado. Ante este escenario, la organización del Maratón de Sídney cuenta con una política específica para mujeres embarazadas y permite a las atletas aplazar de forma gratuita -mediante certificado médico- su inscripción para las ediciones de los tres años siguientes. Sin embargo, tras consultar con especialistas y valorar sus sensaciones físicas, Ali Anderson decidió rechazar el aplazamiento y tomar la salida junto a los miles de corredores que colmaron las calles de la ciudad.
Lejos de idealizar el esfuerzo extremo, el caso ha reabierto el debate sobre los límites fisiológicos del deporte de resistencia durante el embarazo. Si bien los estamentos médicos defienden mantener rutinas de cierta intensidad cuando la deportista tiene un dilatado bagaje, los expertos recuerdan que casos como el de Ali Anderson responden a excepciones biológicas. Por tanto, dista mucho de ser una recomendación general.
Cabe destacar que esta no era la primera vez que la atleta afrontaba un maratón en estado de gestación. Meses atrás, a principios de abril, ya había corrido el emblemático Maratón de Boston estando embarazada de 13 semanas, y registrando una marca personal de 2 horas y 41 minutos.
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