El duro informe de Nicolás Lamolina tras el escándalo del “celuVAR” en All Boys-Godoy Cruz: los 10 expulsados del local

El árbitro Nicolás Lamolina elevó un informe que detalla, minuto a minuto, el desorden que se vivió en el estadio Islas Malvinas de Floresta durante el partido entre All Boys y Godoy Cruz. El documento, al que accedió en exclusiva El Gráfico, explica cómo una mano inexistente derivó en un penal que terminó por anularse tras 24 minutos de interrupción, un segundo tiempo que se extendió hasta los 77 minutos y diez expulsados del equipo local.
El escándalo tuvo un primer capítulo antes de que arrancara el encuentro. Según consta en el informe, el inicio se demoró media hora por incidentes en los accesos al estadio, generados tras la aplicación del derecho de admisión a un hincha con deuda alimentaria. “El encuentro comenzó 30 minutos tarde (19:30 hs) debido a disturbios en zonas aledañas al estadio entre la policía e hinchas locales”, escribió Lamolina, quien agregó que el jefe del operativo policial le pidió ese lapso para “restablecer el operativo” y que la decisión fue comunicada a ambos clubes sin objeciones.
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El hecho central de la noche ocurrió a los 43 minutos del segundo tiempo, cuando el árbitro sancionó un penal a favor de Godoy Cruz por una supuesta falta de Iván Zafarana fuera del área. La jugada derivó en la expulsión del defensor y, acto seguido, en una invasión del banco de suplentes de All Boys que paralizó el partido durante casi media hora.
En su informe, Lamolina apuntó contra dos integrantes de la delegación local sin acreditación para ingresar al campo: “El partido estuvo detenido a los 88 minutos por el espacio de 24 minutos, debido a la invasión de gente externa del club local, la cual no estaba habilitada como personal auxiliar autorizado, pero que sí figuraba en COMET (Héctor Capurro y Agustín Prego)”. El juez remarcó que ambos llevaban teléfonos móviles con la repetición de la jugada sancionada y que incentivaron al resto del banco a invadir la cancha.
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Tras la revisión de la jugada por fuera de lo reglamentario, el colegiado decidió rectificar su fallo inicial. “Luego del tiempo antes mencionado se procedió a expulsar a todo lo informado (jugadores y cuerpo técnico) en el equipo All Boys, posteriormente dialogar con el jefe del operativo para que brinde garantías y posteriormente, jugar esos dos minutos restantes y al llegar a 90 adicionar los cinco estipulados, terminando el partido con normalidad”, precisó Lamolina en el escrito.
El informe detalla con precisión cada una de las diez expulsiones que sufrió All Boys. La primera correspondió a Zafarana, sancionado por “juego brusco grave” tras una entrada “con fuerza excesiva” sobre un rival. El árbitro relató además que el defensor, tras ser expulsado, reingresó al campo con un celular para mostrarle la jugada: “Increpando al cuerpo arbitral y a mi persona, tanto físicamente, acercándose de manera intimidatoria y empujando a todo aquel que se cruzaba, y también verbalmente: ‘Fijate lo que están cobrando la puta que te parió, mirá, mirá lo que están cobrando hijos de puta’”.
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Entre los expulsados también figuraron el técnico Fabián Nardozza, señalado como “absoluto responsable” del descontrol de su banco, y los preparadores físicos Maximiliano Luzzi e Ignacio Cardozo, además de los futbolistas Matías Rodríguez y Lionel Jara, acusados de emplear “lenguaje ofensivo” e intentar agredir a un rival. El informe también consignó las expulsiones de los auxiliares Emiliano Díaz y Luis Brandán, sumadas a las de Capurro y Prego, quienes no recibieron la tarjeta roja en el campo por no figurar en la nómina de personal autorizado, aunque sí quedaron asentados como expulsados en el escrito oficial.
Como dato adicional, el documento remarcó que el único miembro del cuerpo técnico de All Boys que no fue expulsado fue el médico Luis Alberto Chiaradía, ya que el entrenador asistente, Marcelo Pascutti, había sido echado previamente a los 76 minutos. La seguidilla de sanciones deja al club de Floresta con un plantel diezmado en el banco para la próxima fecha ante Los Andes, en caso de que las suspensiones superen la única fecha y no resulten redimibles por multa.
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El propio Iván Zafarana dio su versión de lo ocurrido en diálogo con El Ascenso x3. El defensor relató que el celular con el que ingresó al campo no era suyo: “El celular era de uno de los kinesiólogos. Estoy seguro de que no vio nada porque me decía: ‘Bajá eso que no lo voy a ver’. Y se inclina por el línea”.
El jugador reconoció que el árbitro nunca observó la repetición de la jugada, pero consideró que la presión del grupo influyó en la decisión final: “Él en ningún momento ve el celular, pero creo yo que es un conjunto de cosas. Si viene una persona y te está mostrando el celular diciéndote que fue afuera, creo que no hace falta verlo tampoco”, explicó.
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Zafarana también describió cómo evolucionó la deliberación arbitral durante los 24 minutos de parate: “Creo que los primeros dos minutos entre ellos estaban dudando mucho. Después llegó el celular y ahí me parece que no le quedó otra”. Según el defensor, “el hecho de que haya ingresado tanta gente hizo que revierta la decisión, ayudado por el línea”.
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