Héctor Mendoza, “referente histórico” de la cultura mexicana contemporánea

▲ El dramaturgo Luis de Tavira durante la conferencia magistral en el Claustro de la Universidad de Guanajuato.Foto Gabriel Morales / FIC
Fabiola Palapa Quijas
Enviada
Periódico La Jornada
Sábado 17 de octubre de 2026, p. 7
Guanajuato, Gto., El dramaturgo y director de escena, Luis de Tavira, ofreció la conferencia magistral Héctor Mendoza, más de medio siglo de teatro, en el Claustro de la Universidad de Guanajuato, en homenaje al extraordinario creador teatral.
Destacó la sabiduría actoral de Mendoza: “al transcurrir de su obra, se va trasteatralizando para consistir en un hondo saber del ser humano. Y es enero espiritual, cuya luz deslumbra y lastima las paredes de la caverna miserable en que se ha convertido el mundo en estos tiempos pavorosos”.
Ante estudiantes de la Universidad, Luis de Tavira se refirió a Héctor Mendoza como un “referente histórico” de la cultura mexicana contemporánea porque con él “se inauguró nuestra modernidad teatral, la que ha llegado a ser por su consistencia sostenida de su incesante inquietud estética y el parámetro que marca la escala mayor de la exigencia artística de nuestro teatro.”
En su reflexión, el dramaturgo sostuvo que con Héctor, el teatro mexicano ganó una instancia respetada por todos. “El hacer del arte ha sido para Mendoza la capacidad para descubrir las múltiples posibilidades que ofrezcan a su discernimiento, la que puede elegir como la más convincente, como presencia única y vinculante.”
El maestro De Tavira comentó que en la Universidad Nacional Autónoma de México, Héctor Mendoza realizó una de las gestiones de organización y difusión cultural más brillantes que ha vivido el teatro público mexicano. “Como funcionario cultural, supo defender con pasión artística y con audacia política su proyecto teatral. Él tenía un proyecto y un criterio que le permitía, entre otras cosas, defender los espectáculos de otros creadores que tenían que enfrentar menos favor del público o una crítica adversa o algún conato de censura. En gran medida, gracias a Héctor Mendoza, nuestro teatro siguió siendo un ámbito místico, reservado a iniciados aún en el tiempo en que alcanzó un gran éxito de público también.
“Defendió todo proyecto difícil y riesgoso con el mismo seno con que rechazó toda censura, toda razón que no fuera artística y que pretendiera domesticar el teatro. Mendoza acuñó para él y para los que con él se atrevieran una nueva condición de teatral, la de una forma superior de vida.”
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