Rossif Sutherland, más que un apellido: hablamos con el protagonista de “Murder in a Small Town”

En honor a la verdad, Rossif Sutherland no parece molestarse cada vez que le preguntan si su apellido podría haber influido en su carrera como actor. A sus 47 años, pocas cosas parecen fastidiar a este artista canadiense, criado en Francia, padre de un hijo y, ahora mismo, sentado frente a una computadora y una cámara de video para responderle a El Comercio sobre su más reciente protagónico: “Murder in a Small Town” (estreno en Latinoamérica vía Universal+ el 19 de agosto).
Renovada hace poco para una tercera temporada, esta serie de suspenso cuenta la historia de Karl Alberg, un detective oriundo de Minneapolis que, en busca de reducirle cierta intensidad a su carrera, se muda a la Columbia Británica, un hermoso y apacible lugar que, sin embargo, pronto comienza a develar su lado oscuro: hallazgos criminales que rápidamente concitarán su atención.
Destino, casualidad o genes. La explicación al porqué Rossif Sutherland es actor hoy puede abordarse desde distintas formas. El nacido en Vancouver dejó Francia a los 19 años para irse a estudiar filosofía a Princeton. Allí, una amiga le pidió que dirija un cortometraje asignado como su trabajo final. Aquel muchacho que “nunca pensó realmente ser actor, aunque admiró desde siempre lo que hizo su padre”, accedió, y fue esa experiencia de ‘director para las aulas’ la que lo inició todo.
Su padre, una de esas mega estrellas de Hollywood que increíblemente nunca ganó un Oscar (sí se llevaría uno honorífico en 2017) tuvo cinco hijos fruto de tres matrimonios. En uno de estos nacería Rossif, pero en otro Keifer, notable actor con más de 70 películas en su haber. Con esa compañía en las reuniones familiares, la llegada de Rossif a la actuación ocurriría tarde o temprano.

Donald, Rossif y Kiefer Sutherland en una fotografía de Getty que data del año 2011.
Aunque tal vez en “Murder in a Small Town” el vínculo entre Rossif y su padre se sienta más notorio por un detalle no menor. Tal como lo cuenta el actor en entrevista con El Comercio, en algún momento de su vida, Donald Sutherland se propuso adaptar los libros de L.R. Wright al cine. Trabajó junto a los entonces muy jóvenes Ian Weir (guionista) y Jeff Wachtel (productor) en lo que debió titularse “El sospechoso”. Por los azares del destino, este proyecto finalmente no se concretó.
“Treinta años atrás intentaron hacer una versión en película de los libros de L.R. Wright. Él (mi padre) iba a ser la primera versión del sospechoso, sin embargo, como muchas cosas en la vida, a veces se dan y en ocasiones no. Esa película jamás se concretó”, explica Rossif.
“Tiempo después, cuando hice la audición para esta serie de televisión, le dije a mi padre sobre ella, describiéndole el personaje, y él lo reconoció de inmediato. Entonces, dijo, ‘¡Oh, conozco esta historia!’”, añade el artista de 47 años de edad.
Aquel año Donald Sutherland murió. En memoria de todo esto, Rossif –quien también es productor de la serie que acaba de anunciar su tercera temporada en Estados Unidos—decidió que el primer episodio de “Murder in a Small Town” esté dedicado a su papá, un trotamundos que le dejó como herencia más que millones de dólares, un respeto por la actuación. A los 22 años dejaría Princeton para estudiar actuación en Nueva York. Casi en un abrir y cerrar de ojos debutaría en “Timeline”, aquel blockbuster de aventuras a través del tiempo, basado en una novela de Michael Crichton y con un entonces muy joven Paul Walker en el rol protagónico.
Ver el primer episodio de “Murder in a Small Town” arroja ciertas conclusiones que van desde lo magnífico de sus locaciones hasta el perfil de detective que Sutherland ha armado a través del tiempo. La serie se filma en Gibson, una comunidad costera ubicada en la Sunshine Coast de la Columbia Británica, Canadá. Así pues, todo en pantalla luce hermoso.
“No hay oportunidad para ponerte aburrido, nervioso o algo similar. Basta con mirar alrededor y verás montañas, el océano y respirar aire fresco. Asimismo, el hecho de tener que mudarse junto a toda la tripulación (productores, asistentes y demás) te obliga siempre a crear pequeñas aldeas. Así que nosotros hemos creado la nuestra, y nos hemos convertido casi en una familia”, indica Rossif más adelante en su entrevista con este Diario.

Mya Lowe, Rossif Sutherland y Fritzy-Klevans, los policías de la serie "Murder in a Small Town".
/ Kailey SchwermanEs en medio de estos hermosos lugares de la Columbia Británica que el personaje de del detective Karl Alberg y su asistente Edwina Yen (Mya Lowe) deben esforzarse por descubrir la verdad de crímenes y desapariciones que irán surgiendo episodio tras episodio. Nuestro protagonista ya de por sí es raro. No anda siempre con gesto adusto y un revólver en mano. Prefiere detenerse para analizar los espacios, y conversar para extraer confesiones.
“Creo que lo más saltante de su personalidad tiene que ver con su empatía, con el método que tiene para acercarse a las personas y extraer detalles sobre un crimen. Los hace sentir cómodos de tal forma que terminan compartiendo secretos. Aunque todos en Gibson son diferentes, así que la serie termina siendo una especie de tablero de ajedrez que toca resolver. En eso Karl debe ser paciente, silencioso, pero sobre todo usar su corazón”, destaca Rossif sobre su personaje.
Pero hay algo que el actor encuentra mucho más llamativo en este encargo. Lo notó desde aquella vez que le presentaron el guion para su primera lectura: el peso del romance en la historia. En “Murder in a Small Town”, el detective silencioso se rinde ante los encantos de Cassandra Lee, una bella bibliotecaria del pueblo interpretada por Kristin Kreuk, la recordada Lana Lang en ese éxito de la vieja televisión denominado “SmallVillle”.

La química entre Kristin Kreuk y Rossif Sutherland salta a la pantalla mientras ves "Murder in a Small Town".
/ Kailey Schwerman“Cuando entré al proyecto no había leído todavía los libros de LR Wright, pero rápidamente me llamó la atención ese detalle: el detective protagonista terminaba enamorándose. “Ver a un personaje en medio de una historia así y experimentando cierta vulnerabilidad fue algo que me sorprendió”, destaca ya en la parte final de su entrevista con El Comercio.
La química entre Sutherland y Kreuk salta a la pantalla de forma inocultable. El actor canadiense reconoce en su compatriota no solo talento, sino compañerismo, pero, sobre todo, solidaridad para enseñarle lo que significa liderar el cartel de una producción. Solo “Smallville” funcionó una década en una televisión que era quizás más exigente que hoy.
“Ella es una persona extraordinaria, una amiga, una profesional constante, pero más que todo una verdadera inspiración. Siempre fue muy generosa conmigo, más aún teniendo en cuenta que jamás lideré ninguna serie. A mí nunca me había tocado estar en cada escena, cada día, durante cuatro meses y medio y lidiando con todo lo que implica un protagónico, lo cual es algo que ella ha tenido que hacer más de una vez en su vida. Así que ella se comportó como una amiga siempre”, concluye.

El reconocido James Cromwell es el invitado especial en el primer episodio de "Murder in a Small Town", serie que estrena el 19 de agosto en Universal+.
/ Kailey SchwermanEl primer episodio de la serie que emitirá Universal+ en Latinoamérica permite ver el potencial de lo que vendrá después. En pantalla, un anciano de nombre Carlyle Burke (R.H. Thompson) es hallado muerto en su casa por el vecino George Wilcox (James Cromwell). Poco a poco las versiones sobre el móvil de esta muerte y su responsable empiezan a surgir una tras otra. El detective Karl Alberg deberá atar cabos, incluso dejando de lado el hecho de que uno de los principales sospechosos es un fiel amigo de Cassandra, su nueva pareja. Ocho episodios para ver a través de los ojos de un detective que tiene en sus silencios su principal herramienta para descubrir verdades no siempre gratas.
TE PUEDE INTERESAR
- “Tal vez por mi apariencia no me llamaban mucho para hacer comedias”: Devan Chandler Long, el ‘Vikingo’ que brilla en “Ghosts”
- Allison Tolman: “Hablarle a la cámara convierte al televidente en testigo de lo que pasa a tu alrededor”
- Arienne Mandi, la nueva aprendiz de Hank Voight en “Chicago PD”: “Nuestros personajes comparten el mismo espíritu”
- Nick Gehlfuss, el pelirrojo de “Chicago MED”, hoy es un agente especial en “CIA”: “Es la segunda vez que Dick Wolf me cambia la vida”
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.