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Sunday, October 4, 2026

Argentina aplastó a una Burkina Faso remachada y con jet lag, en un amistoso que fue un papelón

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La brillantez de la Scaloneta, campeona y subcampeona del mundo, bicampeona de América y ganadora de la Finalissima, conducida por a través de la magia de Lionel Messi en la cancha, acompañado de un grupo fenomenal, y de la cabeza de Lionel Scaloni desde el banco de suplentes, choca de frente con la gestión de los partidos amistosos, que dejó de ser solo un lunar y genera una opacidad que preocupa.

De tantos encuentros low cost que hubo desde que Argentina salió campeón del mundo en Qatar, algún día podía salir mal y el de anoche ante Burkina Faso salió mal. No resiste ningún análisis. Fue absurdo. Un papelón.

Es que la selección africana llegó a Buenos Aires cinco horas antes del comienzo del partido en el Monumental. Y lo hizo con casi todos jugadores Sub-23. Un despropósito que le impidió a los jugadores argentinos medirse con competitividad y a Scaloni sacar conclusiones, más allá de la seriedad con la que la Selección se tomó el partido, fiel a su estilo, y del 7-0 que produjo en la noche de Núñez -la mayor goleada en la era Scaloni junto a la de Curazao con idéntico resultado- con goles de Lautaro Martínez (rebote de un penal que le atajaron), Moumoune Diallo en contra, Gianluca Prestianni, Nicolás Paz, Julián Álvarez, Franco Mastantuono y Gianluca Simeone de cabeza, los cinco primeros en los 45 minutos iniciales.

La selección de Burkina Faso recibió aplausos antes y después del partido en el Monumental. Foto: Juano Tesone.

Fue una práctica abierta en un Monumental con la mitad de sus lugares ocupados, a pesar de que no había aforo reducido y con la barra de River en el corazón de la Sívori baja con sus banderas, bombos y repertorio de canciones. El partido no despertó interés ya desde antes de que Burkina Faso tuviera una odisea para venir a la Argentina.

La selección africana demoró su viaje por “la falla técnica de un chárter que estaba listo para salir el miércoles desde Casablanca, Marruecos” (allí se encontraba tras haberle ganado 1-0 a República Centroafricana por la fase de grupos de la clasificación para la Copa Africana de Naciones 2027) , lo que obligó a buscar otro avión y que casi toda la selección principal se bajara del periplo alegando “cansancio”, según la explicación de la empresa organizadora, que fue Eurodata Sport, a cargo del colombiano Jairo Pachón, su CEO y fundador y agente FIFA.

Prestianni marcó su primer gol con la Selección. Foto: Juano Tesone.

Cuesta creer que esa haya sido la única razón de una selección que está en el puesto 62 del ranking FIFA y que iba a tener la posibilidad de enfrentarse a Argentina, nada menos. ¿Habrá habido un tema económico en el medio? Para estos partidos, según afirmaron medios africanos, “la AFA – a través de la empresa contratada- no abona ninguna prima de participación ni comparte los ingresos generados por el encuentro. Solo cubre el traslado y el hospedaje en el país”. Entonces, no hay ni siquiera migajas de más. Y los jugadores de la selección principal de Burkina Faso se habrían plantado con su federación y solicitado un dinero extra.

Desde que Messi levantó la Copa del mundo en Qatar, Argentina disputó 15 amistosos y serán 16 cuando juegue ante Benín (93 del ranking FIFA), que ya está en el país desde el viernes, en la despedida de Messi, el martes.

Los rivales fueron Panamá, Curazao, Australia, Indonesia, El Salvador, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Venezuela, Puerto Rico, Angola, Mauritana, Zambia, Bolivia y Burkina Faso.

Con excepción de los seleccionados sudamericanos -siendo benévolos-, que disputan las Eliminatorias con el equipo albiceleste, el resto no fue medida. No hubo competencia. Y no puede escudarse esta situación en la estrategia comercial de generar más ganancias porque está en juego el valor deportivo de una Selección que hizo historia.

Tampoco que no hubo tiempo, ya que otras federaciones tenían acordados sus amistosos con meses de antelación. Muchos menos con el discurso de que a pesar de estos encuentros, el equipo argentino igual llegó a otra final del Mundial. Y mucho menos ahora, que vendrán tiempos de renovación en el plantel y Scaloni necesita probar jugadores, como ya dijo. Esta Selección merece jugar contra rivales de jerarquía y tener una organización y una gestión de primer nivel.

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