Christopher Lambert, actor de 'Los inmortales': "El primer día, cuando Sean Connery entró, todo se quedó en silencio. Todos le tenían un enorme respeto"

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Christopher Lambert (Nueva York, 1957) alcanzó la categoría de icono del cine fantástico con ’Los inmortales’, la película de Russell Mulcahy en la que dio vida a Connor MacLeod, un guerrero condenado a atravesar los siglos y ver morir a quienes ama. Su mezcla de acción, romance y fantasía, junto a la música de Queen y a un duelo de espadas convertido en imagen de culto, hizo que la película siguiera encontrando espectadores mucho después de su estreno y que su universo pasara de una generación a otra. El actor franco-estadounidense ya había protagonizado ’Greystoke: la leyenda de Tarzán’ y después participó en títulos como ’Mortal Kombat’, pero MacLeod continúa siendo uno de los personajes más ligados a su carrera.

Hemos podido conversar con él en la Comic-Con de Málaga y también escucharle durante su panel, recogiendo declaraciones de ambos encuentros para recorrer el rodaje de ’Los inmortales’, sus recuerdos de Sean Connery y Queen, su opinión sobre el nuevo reinicio de la saga y la posibilidad de que la inteligencia artificial prolongue digitalmente la imagen de un actor.
Connor MacLeod, héroe de acción
“Es muy difícil, en la cabeza y en el corazón, con 450 años de vida, ver morir a todas las personas que quieres y no poder escapar. Tienes que seguir caminando; no puedes arrodillarte. Tienes que levantarte y continuar. Y cuanto más tiempo pasa, más difícil resulta sobrevivir. Esa fue una parte importante de mi decisión de hacer ’Los inmortales’.”

Sean Connery, la leyenda
“Vivíamos en el mismo edificio de Los Ángeles y lo veía a menudo. Llegó a ser un muy buen amigo. Siempre es más fácil trabajar con un gran actor, con alguien de su talla, que con una persona que no tiene el mismo talento. En ese caso, tienes que dar mil veces más de ti.
Es curioso: un francés-estadounidense interpretaba a un escocés, y un escocés a un español. A veces se me escapaba el acento escocés y Sean me lo hacía notar. Pero era extremadamente amable y atento con los demás, con el equipo y con los actores. Recuerdo el primer día que llegó al rodaje. El set era puro rock and roll: gritos, risas y mucho ruido. Cuando Sean entró, todo se quedó en silencio. Era como si hubiera llegado una leyenda viva, y todos le tenían un enorme respeto. Pero tampoco era una figura intocable: era una persona. Fue estupendo trabajar con él.”

Concierto privado de Queen
“Russell Mulcahy conocía a algunos miembros de Queen y, cuando rodamos el videoclip, éramos un grupo muy pequeño: unas quince personas, más la banda y yo. Tuvimos, en la práctica, cuarenta y ocho horas de concierto privado de Queen para quince personas. Todos eran maravillosos. Freddie Mercury y los músicos de Queen eran personas sencillas a las que les encantaba tocar. Fue una experiencia increíble. También lo fue intercambiar movimientos de espada con Freddie mientras él llevaba un micrófono.
La idea inicial era que Queen aportara la canción de los créditos de apertura. Después vieron la película y quisieron hacer más de una canción. De ahí salió ’A Kind of Magic’, uno de sus álbumes más exitosos. ’Who Wants to Live Forever’ es una de mis canciones favoritas de Queen, y creo que es una de las mejores que hicieron.”
La falsa secuela
“Cuando firmé para hacer ’Los inmortales’, también tuve que firmar para ’Los inmortales II’. Y cuando apareció la idea de que los inmortales venían de otro planeta, dije: “Estáis locos”. No creo que la película sea mala, pero no entiendo qué necesidad había de explicar exactamente su origen. Durante la promoción les decía a los espectadores: “Si esperáis que ’Los inmortales II’ sea la continuación de ’Los inmortales’, no vayáis a verla”. El productor me preguntaba si estaba loco y yo le decía que no, que estaba contando la verdad. Eso no impidió que la película tuviera éxito. Pero, para mí, la auténtica continuación de ’Los inmortales’ es ’Los inmortales III’.”

El falso remake
“Van a hacer una especie de remake de 'Los inmortales'. Creo que saben que no se puede hacer una nueva versión de la mía y por eso lo llaman reinicio. Me parece bien que hagan un reinicio, porque algunas películas pueden aguantar el paso del tiempo. ’Los inmortales’ es una de ellas; por eso sigue llegando a varias generaciones. Pero yo me mantendría lo más lejos posible de la película original. La gente no puede evitar comparar una con otra, y no creo que se puedan igualar el guion, la música, el director y los actores de la primera. Creo que es una película importante para la industria, pero, personalmente, me alejaría de la original para evitar las comparaciones.”
¿Solo puede quedar uno?
“No me da miedo la inteligencia artificial. Cuando se inventó el tren, algunos científicos se preguntaban si el cuerpo humano podría soportar viajar a treinta kilómetros por hora. Hoy los coches alcanzan los trescientos. La inteligencia artificial apenas está empezando y no deberíamos juzgarla como una amenaza antes de saber de qué es capaz. Si se demuestra que lo es, tendremos que adaptarnos. Es como una lavadora: resulta útil si sabes qué hacer con ella. Es mejor lavar la ropa en una lavadora que a mano. Creo que la inteligencia artificial acabará siendo útil para las personas.

Como actor, no me preocupa: no se puede duplicar el corazón. Actuar consiste en abrirse. Lo que sí debemos vigilar es que pueda sustituir a las personas en las fábricas y en muchas otras situaciones. Ya hay mucha gente sin trabajo. Si la inteligencia artificial ocupa esos puestos, podría convertirse en un peligro para el mundo. ¿Qué vamos a hacer cuando seamos diez u once mil millones de personas y haya ocho o nueve mil millones sin empleo? ¿Dónde las vamos a poner? Esa es la cuestión.”
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