Aída Baldini y nueva temporada de incendios: “Las personas deben saber que tendremos un verano complejo, influenciado por El Niño”

Viento, calor, combustible: una chispa. El verano que se avecina tendrá una presión mayor a la habitual con el fortalecimiento de El Niño, que pronostica olas de calor con máximas que pueden llegar a los 40°C, y con una alta cantidad de vegetación germinada por las lluvias de invierno que se volverán un peligroso combustible en los meses de la próxima estación. Un escenario complejo que las autoridades ya ven como el más desafiante hasta el momento.
La respuesta comenzó a prepararse con anticipación: el gobierno anunció casi 10 mil empleos para ejecutar cortafuegos en unos 7.000 kilómetros, especialmente en zonas de interfaz urbano-rural. Pero para Aída Baldini, directora ejecutiva de Conaf, la prevención no termina en el despliegue estatal. Las parcelaciones, las tomas y las actividades que generan fuentes de calor aparecen entre los principales puntos de preocupación, mientras el organismo se prepara para enfrentar la posibilidad de incendios simultáneos de gran envergadura. El reloj corre en contra para el combate contra los siniestros, que ya no estarán focalizados solo en la zona centro y centro-sur, sino que en todo el territorio nacional.
¿Qué cambia en la preparación de Conaf para esta temporada?
Una de las medidas preventivas y de mitigación -algo que no se había hecho nunca en el país- son estos empleos que se anunciaron para hacer obras de disminución de combustible. Aunque no importa cuánto haga el Estado. Lo que realmente tenemos que hacer es que las personas sepan que vamos a tener un verano complejo, influenciado por la corriente de El Niño. Vamos a tener vientos puelches y olas de calor que cada año son peores.

¿Y cómo se preparan para enfrentar esto, con incendios que podrían darse en simultáneo?
En enero pasado hubo un día que tuvimos 92 incendios simultáneos de gran magnitud. Ese es el mayor problema que tenemos. Lo que hacemos es detectar un foco e inmediatamente priorizar un avión o brigada.
¿Cuál es el mayor desafío hasta que empiece la temporada?
En general, tenemos cubierto lo de los recursos, pero el gran cuello de botella son las parcelaciones. Ahí están ocurriendo muchísimos incendios. Y sabemos que los fines de semana van a aumentar los incendios, porque la gente hace algún trabajo de soldadura o que genere calor. No pedimos que no lo hagan, sino que existan dos personas haciéndolo, donde uno de ellos esté con una botella de agua lista para apagar la chispa que después se vuelve incontrolable.
¿Tiene identificados esos lugares con potencial peligro?
De las 346 comunas que hay en Chile, 94 son prioritarias por reiteración de incendios y porque tienen una gran zona de interfaz urbano-rural. Ahí están nuestras mayores precauciones.
Pero ahí Conaf tiene limitantes para entrar a hacer cortafuegos en terrenos privados.
Esa es una realidad, y también lo son las tomas. Estamos haciendo un trabajo de coordinación con las alcaldías para prevenir que se tomen, precisamente, esas áreas que son muy sensibles para los incendios. Y también hay sectores privados que, en general, no tenemos potestad para entrar y limpiarlos. Ahí se conversa con el propietario y se le pide que ellos mismos hagan estas faenas. En algunos casos, donde no tienen posibilidades de hacerlo, vamos y lo hacemos nosotros.
Eso podría contemplarse en el proyecto de ley de incendios forestales, ¿queda algo pendiente?
Estamos pidiendo incorporar varios artículos más, que desde que ingresó hasta ahora hemos tenido muchos avances. Nosotros hacemos investigación de causa, sabemos por qué se provocan y a qué hora. Lo que queremos incorporar es esta sistematización que ya conocemos de los incendios y que nos ayudaría mucho. Por ejemplo, deberíamos prohibir las trillas de cereales con maquinaria entre 12 y 17 horas, porque ahí el calor de la máquina con el polvillo es capaz de generar incendios.

¿Dónde cree que será mayor el peligro de incendios?
Lamentablemente no te puedo dar una región o un área: esta vez es todo el país el que nos preocupa. Siempre hemos tenido pronósticos donde sabemos que los incendios se van a concentrar en la zona centro o centro-sur. Pero este año es todo el país.
En los incendios que llegan a zonas urbanas, ¿cómo es la coordinación con otras instituciones?
Se hacen capacitaciones con Bomberos, y también hemos hecho mucho énfasis en el Sistema de Comando de Incidentes. Hemos tenido una muy buena coordinación con la PDI; ellos tienen que concurrir a los incendios de mayor importancia, y también tienen que saber todas las reglas de cómo se ordena el ataque a un incendio. Yo diría que Carabineros, PDI, empresas forestales, Bomberos, estamos todos juntos y capacitados para enfrentar en forma muy coordinada un incendio.
¿Cuál es el escenario que más le preocupa para este verano?
La máxima importancia son las vidas humanas y la infraestructura crítica. Las casas, derechamente. No pensamos mucho en cuántas hectáreas resultan afectadas, porque muchas de esas van a ser pastizales que no tienen mayor valor ambiental ni económico.
¿Y cree que todo este esfuerzo puede llegar a ser insuficiente?
No puede ser insuficiente. Tenemos los recursos, tenemos la gente con una alta capacitación. Si tú me dices cuántos aviones más podríamos meterle al sistema, siempre se va a poder un poco más, va a depender de la plata, pero estamos en un nivel adecuado. Pero también es importante entender que Chile no solo es un país sísmico, también es un país altamente propenso a los incendios forestales.
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