"Los malos olores de la ropa pueden evitarse si limpiamos esto de la lavadora"
La lavadora puede dejar la ropa impecable y, aun así, esconder el origen de ese olor a humedad que aparece después del lavado. La zona que conviene mirar primero está a la vista, pero sus pliegues hacen que pase desapercibida: la goma de la puerta. La experta en limpieza Pía Nieto pone el foco precisamente ahí.
Y lo hace con una expresión que llama especialmente la atención. Nieto habla de "los labios de abajo" de la goma, una zona en que, según explica, pueden quedarse restos de suciedad y humedad. En este caso su recomendación es prestar atención a ese pliego, limpiarlo y, sobre todo, secarlo bien.
Los «labios de abajo» de la goma: la parte olvidada
La expresión puede resultar extraña, pero localizar esa parte de la lavadora es muy sencillo. Basta con abrir la puerta y apartar ligeramente la goma que rodea el tambor. En sus pliegues, especialmente en la parte inferior, pueden quedar pequeñas cantidades de agua y residuos que no vemos cuando sacamos la ropa.
La experta en limpieza recomienda precisamente revisar esa zona y señala que, al limpiar las gomas "es muy importante secar muy bien los labios de abajo" en declaraciones que recoge El Mueble. También explica que allí pueden depositarse restos de sales y que la limpieza debe hacerse prestando atención a esos pliegues.
La razón por la que merece la pena mirar ahí es que la goma está en contacto constante con agua, detergente y la ropa durante el lavado. Si después del ciclo queda humedad atrapada, esa zona tarda más en secarse y puede acumular residuos con el paso del tiempo.
Un gesto sencillo: secar la goma después de cada lavado
Cuando abres la puerta de una lavadora de carga frontal, la goma que rodea el tambor no es una superficie lisa. Forma varios pliegues hacia dentro, como pequeños bordes o labios de caucho que quedan entre la puerta y el tambor. Después de secar la ropa, conviene pasar un paño por la goma para retirar el agua que haya quedado en los pliegues.
La frecuencia de limpieza de la goma depende del uso que tenga la lavadora. Especialistas en limpieza como Emily Dizon o Brian Shaunfield aconsejan una limpieza más profunda aproximadamente una vez al mes, además de un repaso rápido después de los lavados.

Además, el fabricante Botch señala que el tambor, el filtro, el cajetín del detergente y el sistema de desagüe entre los puntos que pueden acumular suciedad y generar malos olores. Un filtro obstruido, por ejemplo, puede provocar de drenaje y dejar agua retenida en la máquina.
Así pues, con una limpieza más profunda aproximadamente una vez al mes, la junta puede mantenerse en mejores condiciones y se reduce uno de los lugares donde pueden empezar los malos olores. Y la próxima vez que abras la lavadora y notes ese característico olor a humedad, quizá no tengas que mirar primero el tambor. Levanta la goma y mira abajo: ahí están los «labios» de los que habla Pía Nieto.
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