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Friday, October 9, 2026

El escándalo a las piñas entre Talleres y Atlético Tucumán por el torneo de Reserva

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El partido entre las reservas de Atlético Tucumán y Talleres, jugado este jueves y correspondiente a la fecha 12 del Torneo Proyección, terminó en un verdadero escándalo. Después de la victoria por 2 a 0 del conjunto tucumano, se desató una violenta pelea entre integrantes del cuerpo técnico del equipo cordobés y personas que se encontraban detrás del alambrado, con golpes de puño, empujones y corridas. Entre los involucrados estuvieron Lautaro Acosta, exfutbolista de Lanús y parte del cuerpo técnico, y su hermano Rodrigo, entrenador de la T. Los incidentes quedaron registrados por las cámaras de la transmisión oficial de LPF Play.

El episodio ocurrió en el Complejo José Salmoiraghi, después de un encuentro marcado por las polémicas decisiones del árbitro Valentín Ibáñez Mesa y las expulsiones. En las imágenes se observó a los hermanos Acosta, entre varios otros, enfrentarse con familiares y allegados del equipo tucumano junto al alambrado que separa el campo de juego de la tribuna. Desatando una batalla campal. En medio de los disturbios, el Laucha lanzó golpes contra un hombre que terminó en el suelo, mientras otras personas intentaban intervenir.

La discusión continuó rumbo a los vestuarios, aunque ahora solo verbal y sin violencia, pero todavía con la tensión latente, con todo el plantel de Talleres presente.

La situación obligó a varios futbolistas de Talleres a acercarse para separar a los protagonistas. Tanto Lautaro como Rodrigo debieron ser retirados por sus propios dirigidos, aunque ambos intentaron continuar con el enfrentamiento. La secuencia, que incluyó insultos, forcejeos y golpes, quedó expuesta en la transmisión del partido, cuando todavía faltaban algunos segundos para finalizar el encuentro.

La tensión había comenzado mucho antes del final. Talleres sufrió dos expulsiones durante el primer tiempo: Joaquín Soria recibió la tarjeta roja apenas a los cuatro minutos, mientras que Daniel Ribera fue expulsado a los 44, en principio por un exceso verbal, según señaló el árbitro Ibáñez Mesa. De esta manera, el conjunto visitante debió afrontar todo el complemento con nueve futbolistas.

Lo más llamativo de la primera expulsión es que, además de ser temprana en el partido, la roja fue para el jugador equivocado. Según informó el propio club, Joaquín Salas realiza la falta, pero el árbitro echó al otro Joaquín.

A las sanciones disciplinarias se sumaron los reclamos por las decisiones de la terna arbitral, que tuvo de árbitro principal a Valentín Ibáñez Mesa, y como asistentes a Lucas García y Martín Núñez. Y dos que encolumnaron los cuestionamientos fueron Rodrigo y Lautaro Acosta, que fueron expulsados durante el entretiempo, después de las protestas por el arbitraje.

Previamente, apenas a los dos minutos del segundo tiempo, Ibáñez sancionó un penal a favor de Talleres que malogró su número 10, Jeremías Gallardo, tirándola por encima del travesaño cuando abrió el pie.

Además de infracciones por las que los visitantes reclamaron una sanción más fuerte, una de las principales controversias se produjo en el primer gol de Tucumán. Un remate de Germán Vallejo impactó en el travesaño, picó cerca de la línea y luego salió disparado afuera. Las imágenes no permitieron determinar con claridad si la pelota había ingresado por completo, pero el juez convalidó el tanto.

Pese a la inferioridad numérica de su rival, Atlético Tucumán no consiguió cerrar el encuentro sin nuevos conflictos: en el segundo gol, de Gabriel Abeldaño, los jugadores locales celebraron frente a uno de los futbolistas de Talleres, lo que provocó otro momento de tensión.

Tras el escándalo, Lautaro Acosta dio su versión de los incidentes. En declaraciones a TyC Sports, el exfutbolista de Lanús responsabilizó al árbitro por lo ocurrido y denunció que integrantes de la delegación cordobesa fueron agredidos por allegados del conjunto local. “Nos perjudicó de una manera escandalosa el referí hoy. Lo que pasó hoy en cuanto al escándalo y su desempeño arbitral es muy bravo”, sostuvo. Además, aseguró que tanto él como su hermano fueron expulsados por protestar sin haber insultado al juez.

Sobre la pelea posterior al encuentro, Acosta explicó que ambos se encontraban entre los simpatizantes tucumanos porque habían sido expulsados. “Nos estamos yendo para nuestro vestuario, estábamos en el medio de la gente sin seguridad porque estábamos expulsados, de Atlético Tucumán, y lo que termina pasando es que le pegan a nuestro doctor en el medio del tumulto, a uno de nuestros jugadores. Y obviamente nosotros también reaccionamos y nos defendimos”, relató. Según su testimonio, el médico del plantel recibió un golpe con una silla y fue agredido por varias personas mientras estaba en el suelo.

“Lamentablemente, terminó de una manera escandalosa”, agregó. En ese sentido, reconoció que las imágenes dejaron una mala impresión, aunque insistió en que su reacción fue consecuencia de una agresión previa. “No me gusta cómo terminó, no está buena la imagen, nosotros estamos en la parte de formación, pero cuando hay padres que le tiran sillazos a nuestro doctor, a nuestros jugadores, obviamente tenés que defender. No justifica la violencia”, expresó.

Por último, Acosta afirmó que el médico y un futbolista de Talleres terminaron con cortes y sangre, aunque aclaró que ambos se encontraban bien. También insistió en sus cuestionamientos al arbitraje: “El gran culpable de todo es el referí”, sentenció, y aseguró que todavía no había hablado con nadie de la dirigencia del club tras los incidentes.

El resultado quedó relegado por los incidentes posteriores. Lo que debía ser una jornada más del campeonato de reserva terminó con una pelea fuera del campo de juego y con las imágenes de los entrenadores de la Reserva de Talleres como protagonistas de un nuevo episodio de violencia en el fútbol argentino.

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