Los expertos en psicología coinciden: quienes dan a sus hijos su propio nombre podrían tener el deseo de crear una versión mejorada de sí mismos

¿En algún momento te has preguntando por qué los progenitores deciden ponerle su propio nombre a sus hijos? Quizás puedes considerar que se pretende seguir el legado familiar, pero los expertos en psicología consideran que esta práctica tiene distintas respuestas que suelen ser más que interesantes. En caso tengas el mismo nombre que tu padre o madre, te interesará conocer lo que dice los especialistas en salud mental al respecto.
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Qué dice la psicología sobre los padres que colocan a sus hijos su propio nombre
Se debe tener en cuenta que, en muchos países, existe la costumbre de poner a un(a) hijo(a) el mismo nombre del padre o de la madre, pues se pretende mantener el legado familiar conforme pasen las generaciones. Si bien es un punto válido, la psicología tiene otra perspectiva al respecto.
Esta ciencia considera que no solo se trata de un homenaje, pues la elección transmite deseos y expectativas de los padres. ¿En qué sentido? Tanto el padre como la madre tienen el anhelo de que su hijo(a) cumplan lo que ellos no pudieron lograr, así lo explica la psicóloga Mayte Helguera.

Según los expertos en psicología, ciertos papás colocan su propio nombre a sus hijos para mantener el legado familiar por generaciones. (Crédito: Pexels / Imagen referencial)
/ PRIHODKOCuando se decide poner el mismo nombre al hijo se está buscando crear una versión mejorada. Los padres mantienen la idea que su sucesor evitará los errores que cometieron y aprovechará mejor las oportunidades presentadas.
Si bien esta idea inicial presenta buenas intenciones, puede ser perjudicial para el menor. Los especialistas en salud mental consideran que el hijo se enfocaría en cumplir los sueños de sus padres en lugar de construir su propio camino.
Existe una perspectiva interesante ofrecida por el psicólogo Juan Eduardo Tesone, autor del libro “En las huellas del nombre propio”: el nombre es una forma simbólica de ser reconocido. Por lo tanto, si el hijo o la hija lleva el mismo nombre que sus padres puede sentir confusión por su identidad.

Según la psicología, los padres que realizan esta costumbre intentan que su hijo(a) sea una versión mejorada de sí mismos. (Crédito: Pexels / Imagen referencial)
En ciertos casos es posible que tenga efectos negativos en el hijo, ya que puede afectar su autoestima, su capacidad para descubrir quién es realmente y sentir frustración por no cumplir las expectativas de sus padres.
Con lo señalado, los expertos en psicología recomiendan a los padres a colocar nombres originales a los hijos para evitar este tipo de inconvenientes. De esa manera, el niño crecerá con una propia identidad.
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SOBRE EL AUTOR
Estudió Periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Dos años de experiencia en medios digitales. Actualmente, se desempeña como Redactor Real Time de Mag.
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