El llamativo cuadro por el que internaron al presidente de Vasco Da Gama a horas del duelo con Boca Juniors por la Sudamericana

Pedro Paulo de Oliveira, el ídolo que se convirtió en presidente de Vasco da Gama y que libró una batalla judicial de semanas para asegurar el Maracaná como sede de la semifinal de vuelta de la Copa Sudamericana, no podrá estar esta noche en el estadio para ver a su equipo intentar llegar a la primera final continental en 26 años. El dirigente fue hospitalizado este martes en Río de Janeiro con un cuadro de celulitis facial, una infección bacteriana que afecta las capas profundas de la piel del rostro.
Pedrinho, como se lo conoce en el mundo del fútbol brasileño, ingresó por la mañana a un hospital en Barra da Tijuca, en la zona oeste de la ciudad, con una notoria hinchazón en la cara. Los médicos lo diagnosticaron con la infección y decidieron internarlo para administrarle antibióticos por vía intravenosa, según informó el periodista Lucas Pedrosa, primero en dar a conocer el caso. El cuadro es considerado estable, pero la decisión médica fue que permaneciera internado durante la noche y no asista al encuentro contra Boca Juniors, programado para las 21:30 hora local en el Maracaná.
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La celulitis facial es una infección bacteriana que compromete la piel y los tejidos más profundos del rostro. Puede provocar enrojecimiento, dolor intenso y fiebre. Aunque en casos leves se trata con antibióticos orales en el hogar, la gravedad del cuadro de Pedrinho requirió hospitalización. Hasta el cierre de esta nota no se habían informado las causas de la infección ni una fecha estimada de alta.
La ausencia del presidente cobra una dimensión particular por el papel central que desempeñó en las últimas semanas para garantizar que el partido se dispute en el Maracaná. El estadio es administrado por el Consorcio Fla-Flu, integrado por Flamengo y Fluminense, que intentó impedir por vía judicial que Vasco utilizara el recinto. El argumento principal del consorcio fue que la coincidencia con un partido de básquet entre Flamengo y Botafogo en el Maracanãzinho —un estadio cubierto contiguo— representaba un riesgo de seguridad. También alegaron posibles daños al gramado por la acumulación de partidos en pocos días.
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La disputa legal se extendió por casi un mes y atravesó múltiples instancias. Una primera decisión favorable al club cruzmaltino fue revocada el sábado 10 de octubre por la vicepresidenta del Tribunal de Justicia de Río de Janeiro, la desembargadora Suely Lopes Magalhães, quien acogió los argumentos del consorcio. El martes 13, sin embargo, el desembargador Joaquim Domingos de Almeida Neto restableció la autorización para usar el estadio, tras considerar que resultaba imposible equiparar una semifinal continental con un evento de básquet y señalar mala fe por parte de la administradora. El Ministerio Público de Río de Janeiro respaldó la posición de Vasco con dos informes que señalaron al Maracaná como la sede con mejores condiciones de seguridad, movilidad e infraestructura.
Flamengo y Fluminense llevaron el caso al Superior Tribunal de Justicia (STJ), pero el ministro Luis Felipe Salomão desestimó el recurso al considerar que no existía un interés público primario en juego. La decisión cerró la vía judicial y consolidó al Maracaná como escenario del partido. En paralelo, la Conmebol había advertido que, de persistir la incertidumbre, el encuentro podría trasladarse a Asunción, una alternativa que finalmente no se concretó.
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Pedrinho fue una figura clave en toda esa gestión. En la cancha, forjó su leyenda como mediocampista del plantel que conquistó la Copa Libertadores en 1998, el Campeonato Brasileño en 1997 y 2000, y la Copa Mercosur en 2000, entre otros títulos. Junto a Juninho Pernambucano, Felipe y Edmundo, integró una de las generaciones más exitosas del club carioca. Disputó 218 partidos oficiales con la camiseta cruzmaltina y marcó 47 goles antes de pasar por Palmeiras, Santos y otros clubes. Se retiró en 2013, en un amistoso ante el Ajax holandés en el que le aplicó un célebre “sombrero” al danés Christian Eriksen.
Tras su carrera como comentarista deportivo en la cadena Globo, abandonó los medios para presentar su candidatura a la presidencia de Vasco. En noviembre de 2023 ganó la elección con 3.372 votos y asumió el cargo en enero de 2024, acompañado en la dirigencia por sus excompañeros Felipe y Edmundo.
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Ahora, desde una cama de hospital, deberá seguir por televisión un partido que ayudó a hacer posible. Vasco da Gama llega con la ventaja del 1 a 0 obtenido en la ida, en La Bombonera, y le alcanza con un empate para clasificarse a la final del torneo por primera vez en su historia. Boca necesita ganar por un gol de diferencia para forzar los penales, o por dos o más para avanzar de manera directa. El ganador enfrentará al vencedor de la otra semifinal entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque en la final, prevista para el 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia.
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