Así entro Fariñas en la 'familia' de Lamine
"Eran uña y carne, me liaban unas en La Masia...", recuerda con una sonrisa Iván Carrasco, el entrenador que juntó a Brian Fariñas (20 años) con Lamine Yamal (19) por primera vez. "Iban juntos a todos lados, en el vestuario siempre estaban haciendo bromas. Conectaron muy bien y desde entonces se llevan genial", explica Carrasco. Cuando llegó a Barcelona, Brian parecía un chico introvertido. Hasta que conoció a Lamine.
En Can Barça todavía recuerdan al chico callado que aterrizó en el Infantil A procedente del Villarreal. Le costó un poco adaptarse, pero acabó forjando muy buena relación con los residentes de La Masia. En sus primeros meses, especialmente con Kareem Tunde, actualmente en el West Brom. La timidez, sin embargo, se la sacudía cada vez que entraba al campo.
"Parecía reservado, pero en el campo tenía mucha personalidad. Era un jugador con mucho recorrido, mucho fondo", cuentan aquellos que coincidieron con Fariñas. "Pedía lanzar las faltas y los penaltis", recuerda otra persona. En lo futbolístico, trabajaron con él para que mejorara los movimientos sin balón y, ya desde el inicio, detectaron que tenía un golpeo diferencial.
Fariñas jugaba como interior, pero Carrasco lo probó en muchas ocasiones tirado a la banda. "Conmigo jugó mucho de extremo, por derecha, porque tenía patas y Lamine jugaba mucho de falso nueve", recuerda Carrasco. Fue entonces, en el Cadet A, cuando coincidió con Lamine por primera vez. "Siempre han sido muy amigos, sobre todo por La Masia. De pequeños siempre iban juntos. Tienen el mismo talante", cuentan desde la Ciutat Esportiva.
De 'Fari' a 'Fabruyne'
'Fari' era un centrocampista más dinámico que posicional. Solía encargarse del balón parado y marcaba muchos goles golpeando desde la larga distancia. "Tiene dos piernas, que es muy interesante cuando juegas a perfil natural. Puede salir por dentro y golpear con zurda. Tiene una bicicleta que la iréis viendo mucho. Es como la que hacía de Bruyne. Yo le llamaba ‘Fabruyne’. Se metía para dentro y le pegaba unas hostias con la izquierda…", cuenta Carrasco. A la que gane un poquito de confianza, veréis golpes exteriores de ‘Fari’, seguro", añade.
Carrasco también destaca su primer control. "Siempre es limpio, con ventaja de cara a la siguiente acción. Eso determina mucho el nivel de un futbolista. Condicionalmente, tiene fuerza e inteligencia para tomar buenas decisiones. Es muy fiable", asegura el entrenador. "Tiene la calidad y la inteligencia, entiendo los momentos. Por eso puede adaptarse prácticamente a cualquier posición", remarca Carrasco.

La relación de Fariñas y Lamine ha permanecido durante los años en que no han compartido equipo. Mientras Lamine se convertía en una de las piezas clave del primer equipo, Fariñas crecía como mediocentro en el Juvenil A. Los fines de semana, era habitual que 'Fari' se sentara en los asientos reservados para familiares, junto a Moha y Souhaib, en el Spotify Camp Nou. Incluso viajó a Alemania para ver a Lamine levantar la Eurocopa. La amistad forjada y construida a través de bromas y partidos durante su formación ahora se ha trasladado a la banda derecha del conjunto de Flick.
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