La pugna 'Norte-Londres'
Los nuevos tiempos políticos que vive el Reino Unido con su primer ministro laborista, Andy Burnham, están orientándose hacia la descentralización y en impulsar a las grandes ciudades del norte del país. En paralelo, en la otra competición relevante para los ingleses, la ‘guerra’ futbolística en la Premier League, la dinámica es justamente la opuesta, favorable al poderoso Arsenal, uno de los tres grandes clubs de Londres. No solo es el vigente campeón, sino que ya domina ahora también como líder en solitario, camino de poder repetir el título.
Ante los problemas internos y extradeportivos que viven los clubs del Great Manchester y también los que arrastra un Liverpool en fase de reconstrucción, que ya está a nueve puntos, los ‘gunners’ sueñan con encadenar un éxito que nunca han logrado en la ‘era Premier’.
La victoria del Arsenal en Anfield (0-1), tras una larga sequía de 14 años sin conseguirlo, ha tenido mucha fuerza y carga simbólica. Además del orgullo que significó para la amplísima y diversa familia ‘gunner’ de la capital inglesa, también ha tenido un impacto social, por lo que supone en el intento de recuperación de la supremacía de la megaLondres cosmopolita en el escenario de dura rivalidad económica con las ciudades del norte en la liga inglesa. Y especialmente también por el momento de tensión que se vive en Inglaterra, ante el cuestionamiento judicial de los éxitos del Manchester City.
La larga hegemonía de los ‘skyblues’, con seis títulos en la última década, gracias al dinero y la inversión de Abu Dabi, ha sido dolorosa y humillante para los grandes clubs londinenses, pero queda sometida ahora al veredicto de una sanción por irregularidades financieras que mantiene en vilo a todo el futbol inglés.
Tras muchos años de espera, el momento de rivalidad entre el ‘Big Six’ los seis clubs más poderosos de Inglaterra --tres de Londres, Arsenal, Chelsea y Tottenham—y los otros tres del Norte –Liverpool, Manchester United y Manchester City-- la coyuntura deportiva y económica son ideales para un Arsenal en ventaja, cuya continuidad en el proyecto de Mikel Arteta se contrapone a la renovación iniciada en los banquillos de todos sus rivales por el título inglés. Se palpa ese cambio de rumbo en victorias como la que los ‘gunners’ lograron en Anfield, que dan alas a los sueños del club norlondinense de conquistar por primera vez, en la era Premier League, desde 1992, dos campeonatos consecutivos. Ni siquiera lo logró Arsène Wenger con sus ‘Invincibles’, aunque se quedara muy cerca. Fue campeón en 1997-98, 2001-02 y 2003-04, pero en las tres ocasiones se tuvo que conformar, en la temporada siguiente, con el subcampeonato, en las dos primeras frente al Manchester United, y en el 2005 frente al Chelsea.
La riqueza de los títulos
En la búsqueda de romper con largas décadas sin suerte, el Arsenal de los Rice, Magalhaes, Raya, Odegaard, Saka, Havertz y Eze suspira ahora por encadenar un ciclo de éxitos con Arteta, y mejorar al fin el referente eterno que figura en la historia centenaria del club. Sigue quedando demasiado lejos aquel viejo tricampeonato consecutivo en la entonces llamada Football League First Division, durante la década de 1930, bajo la dirección de su mítico entrenador Herbert Chapman, en la mejor época del club norlondinense. “Sabemos lo difícil que es la tarea”, ha apuntado un Arteta ilusionado con el reto. “Por eso nunca lo hemos logrado en este club, volver a ganar el título”. Ahí está, el reto que les ha planteado a sus jugadores: hacer historia.
A su favor está la amenaza de sanción al City, la larga crisis de un Manchester United en ebullición y fracturas internas, y que sus dos rivales de Londres, Chelsea y Tottenham Hotspur, siguen aún en proceso de transición, con sus nuevos entrenadores y proyectos por consolidar. Además de esa ventaja competitiva de los ‘gunners’, está su actual fortaleza económica, gracias a una temporada de gran rendimiento económico, en la que ha exprimido su ‘marca global’. Superará los 800 millones de libras de ingresos, sumando los premios por ser campeón inglés, finalista europeo, derechos de televisión, ticketing e ingresos comerciales.

A Arteta se le ha permitido construir y desarrollar un equipo muy poderoso, al que no se pone límites. Es un Arsenal en fase aún de crecimiento, cuyo siguiente reto es la remodelación del Emirates Stadium, para aumentar su capacidad a más de 70.000 espectadores, un proyecto de más de 500 millones de libras, para competir con el mejor estadio de Londres, el de sus rivales del Tottenham, cuya explotación comercial es una de las grandes vías de ingresos de los Spurs.
Planea la sentencia al City
Con todo el mundo del fútbol pendiente de la resolución del litigio entre la Premier y el Manchester City, por su transgresión de las normas financieras, el Arsenal mira el futuro con gran optimismo, y también toda esa amplia familia ‘gunner’ de la Londres cosmopolita y del establishment liberal británico, que asiste con felicidad al cambio de rumbo, tras un largo dominio de los ‘skyblues’ (con seis títulos) y el Liverpool, con dos. Ahora el dominio está pasando del norte a la capital, con un Arsenal en racha, que tras ganar en Praga en la Champions jugará el sábado frente al Hull City en el Emirates, con el objetivo de seguir ampliando su ventaja.
La incertidumbre en torno a la sanción al City está marcando una temporada muy atípica, con todos los clubs pendientes de conocer la sentencia, con repercusiones imprevisibles, si algunos de ellos presentan reclamaciones. La apelación que ha anunciado ya el club del este de Manchester demorará igualmente el final de un prolijo proceso judicial que puede dar el vuelco a la Premier y amenaza al City con una gran multa económica, la quita de puntos y el descenso a la EFL Championship. Con ese escenario inesperado y todos sus rivales muy debilitados, nunca el Arsenal ha podido mirar un horizonte tan despejado.
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