Russell gana por solo 0"1 ante un Verstappen estelar en Bakú; Sainz remonta y tortura para Alonso
George Russell ganó el GP de Azerbaiyán de F1 2026 disputado este sábado en Bakú por solo una décima de margen frente a un Max Verstappen estelar, que fue el gran protagonista del día con una espectacular remontada, del 8º al 2º. El neerlandés no pudo rematar su exhinición con un triunfo debido a la clase magistral de temple y sangre fría del inglés de Mercedes, que conquistó su tercer triunfo del año, el octavo para él en la Fórmula 1.
Todo ello, después de que el británico aguantara la asfixiante presión del cuatro veces campeón en unas vueltas finales llenas de tensión en una accidentada carrera en la que hubo dos coches de seguridad. En ella Hadjar fue tercero, el líder Kimi pudo ganar puestos hasta el 5º, Sainz remontó 'in extremis' para lograr los puntos y Alonso abandonó por otro problema en su motor Honda.
George frena a la bestia
Tras el final del Gran Premio, era inevitable hacerse una pregunta: ¿Qué habría sido capaz de hacer Verstappen si no hubiese tenido problemas de motor en clasificación? Su coche podía haber terminado perfectamente segundo para la parrilla de este sábado, y desde ahí, tras lo visto este sábado, queda claro que la lucha por la victoria hubiese sido aún más espectacular y duradera entre George y el tetracampeón.
Max se veía obligado a salir octavo, sin nada que perder, y por ello, arrancaba encendido, al ataque, en busca de otra gesta más en su trayectoria. En la salida pasó a Gasly para ponerse 7º, y en la vuelta 2 le quitaba las pegatinas a Lewis Hamilton parta ser 6º, con un Hadjar muy rápido delante que también ganaba posiciones. Los dos Red Bull parecían dos cohetes en las calles de Bakú y el francés y el neerlandés fueron ganando posiciones ern conjunto.
Tanto es así, que en la vuelta 3, ambos superaron a Norris sin problemas para que Hadjar fuese 4º y Verstappen, 5º. La próxima extación fue Leclerc, al que Isack le superaría en la vuelta 4, y Max, en el 5º giro. Mientras, George Russell, en cabeza con el coche dominador, en aire limpio, se iba escapando, y los dos Red Bull ya acechaban el 2º puesto de Piastri.
Sin embargo, ahí se frenó la remontada inicial de Max. Hadjar le dejó pasar para que su líder intentara atacar a Oscar, pero ahí, Verstappen empezóa a sufrir con los neumáticos medios. Entendía que esas gomas no eran las adecuadas. No podía pasar a Piastri y Russell se escapaba. La cosxa pintaba tan mal para el neerlandés que ocurrió algo insólito: Red Bull le preguntaba a Hadjar si tenía más ritmo para pedirle a Max que le cediera su posición, ya que Isack montabalas gomas blandas. Pero el francés prefirió esperar. La carrera parecía ya de Russell. Era un paseo del británico de Mercedes. Pero en Bakú, en la 'Ciudad del Fuego', siempre ocurren cosas. Y pasó.
Dos coches de seguridad lo cambian todo
En la vuelta 31, el abandono de Alex Albon hacía que entrara el primer coche de seguridad. Nadie de los de arriba había parado a boxes aún, por lo que ese 'Safety' no beneficiaba a nadie. Sin embargo, sí ayudaba a Max porque los coches se reagrupaban. Toda la gran ventaja de Russell se había esfumado por ese incidente. Y en la resalida, Max, que olía sangre, fue a por todas de nuevo. Superó a Piastri con una gran ofensiva en la curva 1 y se situaba a 8 décimas de George. Quería el triunfo. Pero justo en esa vuelta 36, hubo montonera en la curva 1 por un accidente múltiple generado por Franco Colapinto.
El argentino, que era 10º, cometió un gravísimo error al entrar pasadísimo a la curva 1 en esa resalida. Se llevó puesto a su compañero, Gasly, que era 7º, y ese accidente acabó golpeando a Lando Norris. Todos ellos tuvieron que abandonar. Para colmo, Lindblad, detrás, golpeaba a su compañero Lawson, que podía continuar. El coche de seguridad regresaba a pista.
Y a falta de 13 giros, se reanudaba la carrera. Si George Russell quería ganar, tenía que frenar a posiblemente el peor piloto que puedes tener en tus espejos retrovisores, a Max Verstappen. Sabía que si cometía un solo error, Max le metería el coche. No podía fallar. Y ahí, el inglés dio un auténtico recital de calma, temple y ritmo. No se diluyó ante el cuatro veces rey. No cometió ni un solo fallo y tuvo la frialdad suficiente para pedir al equipo un cambio en el mapa motor para defenderse en la recta final.
George lograba escaparse en los dos primeros sectores, pero Verstappen, con modo adelantamiento, se colocaba a unas cuatro décimas en la larga recta final. El momento era de máxima tensión. Y ahí, un accidente de Bottas a falta de dos giros, hacía que los comisarios mostraran bandera amarilla en un sector. Y ahí, con una gestión más agresiva de esa bandera, Max se pegó y aceleró con todo en la recta final. George acabó ganando por solo una décima. Concretamente, port 0"196. Acabó suspirando Russell, que necesitaba un triunfo así que debe llenarle de confianza.
Sabe que este título Mundial está perdido. Ni el 5º lugar de su compañero Kimi y los puntos que logró recortarle le sirven para soñar a falta de 8 carreras para el final del campeonato (podrían ser 7). Pero como decía en Madring a MD, sabe que tiene coche dominador para aspirar a la corona en los próximos años y que ahora, tras un curso complicado, necesita seguir adaptando su estilo de pilotaje y que le salga en autopmático para castigar menos las ruedas traseras en unos coches de 2026 que, por cambios en las presiones, no aceptan el estilo agresivo de George en los neumáticos traseros.
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