Tom Cruise, sobre jugarse la vida en sus películas: "Sinceramente, estoy dispuesto a asumir responsabilidades como padre, como productor o como actor. Y eso lo disfruto"

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A comienzos de su carrera, Tom Cruise alcanzó la fama interpretando algunos papeles prototípicos del joven exitoso, ataviado con una beisbolera y con cierto aire de rebelde que predominó a lo largo de la década de los 80 en sus distintas versiones. El actor dio muestras de su potencial bajo estos parámetros en películas como ‘Rebeldes’ (Francis Ford Coppola, 1983), ‘Risky Business’ (Paul Brickman, 1983), ‘El color del dinero’ (Martin Scorsese, 1986), ‘Rain Man’ (Barry Levinson, 1988) o ‘Cocktail’ (Roger Donaldson, 1988). Sin embargo, en esta etapa de su carrera profesional, Cruise ya dio el salto al género de acción para interpretar uno de sus roles más recordados en la película ‘Top Gun (Ídolos del aire)’ (Tony Scott, 1986). Su inmersión total en el género le llegó tras protagonizar ‘Misión imposible’ (Brian De Palma, 1996), primera entrega de la famosa saga de acción en la que el intérprete da vida a lo largo de ocho películas a Ethan Hunt, el líder de una sofisticada agencia de espionaje y operaciones encubiertas que trabaja para el gobierno estadounidense. Fue precisamente este papel, unido a su autoexigente carácter, el que hizo que el intérprete decidiera empezar un riguroso entrenamiento que le permitió prescindir de dobles de acción para realizar él mismo las escenas más arriesgadas de sus películas, algo que ha patentado como una de las señas de identidad más reconocibles de toda su filmografía.

El propio Cruise se refirió a ello en una ponencia para el British Film Institute que tuvo lugar en mayo de 2025, donde explicó cómo esta idea nació durante el rodaje de la primera película de ‘Misión imposible’, y en la que contó cómo tuvo que partir desde cero para que todo fuera desarrollándose poco a poco: “¿Cómo podía hacer evolucionar la acción y la narración, dotar a ese tipo de historias de mucho más movimiento y desarrollar todo eso de manera conjunta? Eso es lo que acabé haciendo, y ese era mi interés. Así que estudié las acrobacias y los diferentes enfoques de cámaras. Pensé que, si lo hacía yo mismo, podríamos colocar las cámaras más cerca y en lugares diferentes. Por eso trabajaba constantemente para desarrollar mis habilidades y poder hacer ese tipo de cosas. También quería desarrollar de verdad la tecnología y encontrar la manera de hacerlo. Por ejemplo, cómo tengo que colocar la cámara tan cerca de mí cuando estoy en el tren”. Previamente, el actor ya había mostrado su compromiso con las producciones en las que trabaja: "He tenido una vida muy interesante. Hay formas de manejar las complejidades. Sinceramente, estoy dispuesto a asumir responsabilidades como padre, como productor o como actor. Y eso lo disfruto. Siempre he estado cambiando y evolucionando y creciendo. No hay pináculo de poder donde puedas sentarte y descansar."

En esta ponencia, Cruise también habló de cómo sus primeras acrobacias para la gran pantalla implicaron un riesgo superior, ya que eso le hizo descubrir gradualmente la ingente cantidad de peligros a los que tenía que hacer frente para cada escena:
“Estábamos en una fase muy temprana de todo aquello. Los arneses que llevaba eran muy novedosos, y los cables también. Todos estábamos experimentando y haciendo pruebas. Yo pensaba: ‘Voy a llevar este arnés en la secuencia de la sala de la CIA, pero también es el mismo que utilizo en otras escenas’. Así que estaba desarrollando métodos para trabajar con esos arneses: cómo adaptar el vestuario, cuántas tallas diferentes necesitaba y dónde había que colocar la cámara. Ahora recuerdo aquella escena en la que estaba en el tren. Me lanzaban desde el helicóptero hasta el tren, y la cámara estaba allí. Había tuberías y barras metálicas que pertenecían a las estructuras tubulares del equipo de rodaje. Y yo les decía: ‘Chicos… ¡Podría atravesarme el cráneo con esa tubería!’. Nadie había pensado en ese tipo de cosas, pero yo estuve allí y lo viví. Así que estábamos aprendiendo sobre la marcha cómo proceder cuando yo hacía las escenas y me encontraba tan cerca de la cámara. Lo hacíamos pensando en la cámara: diseñábamos el movimiento y la acción específicamente para ella”.
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