Arianna Caruso quiere hacer historia en el Real Madrid: "Me miré al espejo y me dije: es el momento"
Arianna Caruso empieza a dejar su sello en el Real Madrid. La centrocampista romana, de 26 años, firmó ante el Sevilla su primer gol con la camiseta blanca. Entró en el segundo tiempo y, en el minuto 86, apareció para conectar un potente derechazo que rompió el empate y encarriló el triunfo madridista (1-3). Un estreno goleador que refuerza su intención de convertirse en una pieza importante de un proyecto que aspira a discutir la hegemonía del Barcelona.
Su fichaje el pasado verano tuvo también un componente histórico: se convirtió en la primera italiana en vestir la camiseta del Real Madrid. Firmó hasta 2030 procedente del Bayern de Múnich y llegó con un palmarés de auténtica campeona. "Tengo una mentalidad ganadora y puedo aportar mi experiencia", fue el mensaje que lanzó en su presentación oficial.
Caruso no es una futbolista acostumbrada a quedarse en su zona de confort. Después de ocho temporadas en la Juventus, donde conquistó 13 títulos, decidió en enero de 2025 emprender su primera aventura internacional. "Me miré al espejo y me dije: es el momento", explicó sobre aquella decisión de marcharse al Bayern. "Quería vivir una experiencia fuera y cuando llegó la oportunidad decidí que era el momento".
No escondió que el cambio le impuso respeto. «Tenía miedo y muchas emociones dentro de mí, pero estaba feliz», reconoció en una entrevista con Corriere dello Sport. La adaptación tampoco fue sencilla: "Tenía ansiedad por no estar a la altura. Después entendí que formaba parte del proceso de cambio. Me remangué y dije: lo intento y, si no funciona, al menos lo habré intentado".
Su historia con el balón comenzó casi por casualidad. Acompañaba a su hermana a natación y, mientras ella entrenaba, Arianna se quedaba fuera jugando al fútbol descalza. Un entrenador la descubrió y recomendó a sus padres que la llevaran a probar. "¡No quería otra cosa!", recuerda. Jugó con chicos hasta los 14 años y conserva otra curiosa rutina de infancia: cuando su padre paraba a repostar gasolina, ella aprovechaba para bajar del coche y hacer toques con el balón. "Hasta que no alcanzaba el número de toques que me había propuesto, no volvíamos a arrancar".
Ahora tiene un nuevo reto por delante. Después de triunfar en Turín y Múnich, Madrid representa otra oportunidad para crecer. No ha llegado para vivir de su pasado, sino para construir su futuro en uno de los grandes escenarios del fútbol europeo.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.