Así era la casa en la que murió Maradona: una habitación improvisada y sin equipamiento médico
La muerte de Diego Armando Maradona continúa rodeada de incógnitas seis años después de su fallecimiento. El legendario futbolista argentino murió a los 60 años mientras se recuperaba de una operación por un hematoma subdural. Ahora, el programa 'Equipo de Investigación' ha vuelto a examinar las circunstancias de sus últimos días y las condiciones de la vivienda en la que permaneció.
El reportaje reconstruye cómo se decidió que el exjugador abandonara el entorno hospitalario para continuar su recuperación en una casa particular situada al norte de Buenos Aires. Una elección que contrasta con las recomendaciones de los profesionales sanitarios y que vuelve a situar en el centro del debate la atención que recibió durante sus últimos días.

Jana Maradona, hija del astro argentino, explica en el programa que los médicos que atendieron a su padre coincidían en que "la mejor opción era una clínica de rehabilitación motriz". Pese a ello, Leopoldo Luque, médico personal del futbolista, defendía que continuara recuperándose en su domicilio, argumentando que Maradona no aceptaría ingresar en un centro especializado.
Finalmente, las hijas del exfutbolista dieron su consentimiento para que fuera trasladado a una vivienda particular. Sin embargo, una conversación entre Luque y Maximiliano Pomargo, también abordada en el reportaje, añade otro elemento a la reconstrucción de los acontecimientos. Jana interpreta aquella decisión con una declaración contundente: "Si mi papá pasaba a una internación en una clínica, ellos iban a perder el poder sobre él".

Una vez acordada la hospitalización domiciliaria, comenzó la búsqueda de una casa en la zona norte de Buenos Aires. Los responsables del traslado contactaron con una agente inmobiliaria y establecieron varios requisitos para elegir el inmueble. Entre las condiciones figuraban la disponibilidad inmediata y una habitación en la planta baja con baño privado, una necesidad importante dadas las circunstancias del paciente.
La vivienda seleccionada se encontraba en el barrio privado de San Andrés, pero no cumplía una de las exigencias principales: carecía de una habitación con baño en suite en la planta inferior. Según relata la agente inmobiliaria a 'Equipo de Investigación', inicialmente le indicaron que Maradona ocuparía la suite situada en la segunda planta, aunque ese plan nunca llegó a materializarse.

En lugar de instalarse en uno de los dormitorios convencionales de la vivienda, Maradona terminó alojado en el 'playroom' de la planta baja, una estancia concebida originalmente para otros usos y acondicionada como lugar de descanso. La distribución de la casa, mostrada en el reportaje, permite apreciar la diferencia entre ese espacio y los dormitorios situados en el piso superior.
A las deficiencias de la distribución se sumaba otra circunstancia especialmente relevante: la vivienda no contaba con equipamiento médico, según el testimonio de la agente inmobiliaria. La casa iba a servir para la recuperación de un paciente que acababa de someterse a una intervención quirúrgica, pero no disponía de los recursos sanitarios que cabría esperar en un entorno preparado para esa situación.
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