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Sunday, September 27, 2026

Cartas de lector: ¿De qué lado está la Justicia?, honestidad brutal, olor a oveja

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Soy argentino y vivo en California desde hace 43 años. La distancia no me hizo indiferente a lo que ocurre en mi país; al contrario, me duele verlo desde afuera. En pocos días vimos a la jueza Marta Pascual suspender por 60 días la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil, decisión luego revocada por una Cámara. Vimos también a la jueza Laura De Marinis declarar inconstitucional su aplicación en un caso concreto y sobreseer a un adolescente de 14 años acusado de tentativa de robo. La Fiscalía apeló, el fallo fue revocado y la jueza apartada de la causa. Y mientras la Justicia busca saber quién propuso contratar a los empleados vinculados al caso “Chocolate” Rigau, la Cámara de Diputados bonaerense archivó los pedidos para entregar esos documentos.

No pido condenas sin pruebas ni una Justicia sometida a la política. Pido algo mucho más elemental: que el poder no se proteja a sí mismo y que la víctima y el ciudadano que cumple no sean siempre los últimos de la fila. Después de 43 años afuera sigo siendo argentino. Y hoy me pregunto con tristeza e indignación: ¿de qué lado está la Justicia?

Alfredo R. Plaza

alfredoplaza61@gmail.com

Honestidad brutal

¿En qué momento empezamos a mentirnos? Aprendemos a mentir desde pequeños, pero ¿cuándo empezamos a mentirnos a nosotros mismos? Quizás cuando dejamos de buscar la verdad y comenzamos a buscar razones para seguir creyendo aquello que queremos creer. Hoy vemos debates donde quienes participan no escuchan al otro para tratar de comprender, sino para responder. No buscan argumentos, sino errores que puedan capitalizar para ganar. La ideología termina gobernando la razón y el adversario se convierte en enemigo. Convierten a su ideología en una identidad a la que deben defender a cualquier precio. El político que apoyo puede equivocarse. La idea que defendía puede ser incorrecta. Incluso alguien que detesto puede tener razón. El autoengaño consiste en seleccionar lo que queremos ver, ignorar lo que nos incomoda y fabricar argumentos para proteger nuestras creencias. La verdadera honestidad intelectual es estar dispuesto a cambiar de opinión cuando la evidencia demuestra que estamos equivocados.

Podemos corregirlo, pero va a ser necesario dejar de autoengañarnos y practicar en nosotros mismos: la honestidad brutal.

Jordie Espinoza

jordieespinoza@gmail.com

Olor a oveja

Una idea que Bergoglio sostendría después como Francisco: una Iglesia que saliera al encuentro de las periferias y cuyos pastores tuvieran “olor a oveja”... .quizás podría ser aplicado a los políticos para que sientan la realidad de las clases sufrientes y poder legislar mejor y a los adoradores de los Excel para entender que no todos son números

Julio Lozano

lozano.j.c@hotmail.com

Antisemitismo

Mi primera impresión fue sentirle lástima. Lástima por ver cómo una joven que al parecer tiene en la vida un porvenir exitoso se enrole tan profundamente convencida con el inveterado flagelo del antisemitismo. Florencia Guerra Sodero decidió unirse al oscuro grupo que odia y no soporta a los judíos, en lugar de aprovechar la larga vida que le queda progresando y compartiendo sus experiencias con todo tipo personas, sin discriminaciones de ningún tipo. Su postura no es política. Su rechazo al judío es infundado al mejor estilo nazi o, mejor aún, a la manera en que se los perseguía en el medioevo, con sustento en vanas excusas. Mientras el mundo libre pretende con mucho esfuerzo erradicar todo tipo de discriminación Florencia, pese a la frescura que le da la juventud, se enrola en rancias, antiguas y viciadas formas de pensar. Florencia dice ser joven y “fachera” pero, en realidad, es vieja, resentida y rencorosa en sus pensamientos. Y, como expresa el dicho:“no aclares que oscurece” pretende sanear la situación con disculpas “equilibradamente” redactadas y, así, dar vuelta la hoja: todos al ser “descubiertos”, hacen lo mismo. A nadie convencerá ya que su odio y desprecio están profundamente enraizados en su forma de pensar. No le caben excusas ni justificaciones. Tal vez, una educación familiar o escolar le implantó seguir este camino. Florencia tiene la chance de cambiar, pero su conducta recurrente le demandará un proceso largo y sostenido. Deberá conocer “a fondo” las personas que integran los grupos que ella repele; conocer sus trayectorias, tradiciones y aportes a la humanidad. No es, ni más ni menos que comenzar a educarse ya que ser antisemita es propio de la ignorancia y la falta de educación. La sociedad argentina, como pocas en el mundo, defiende la integración de todos los miembros que la componen. Por ello pensamientos como los exteriorizados por Florencia Guerra Sodero no tienen cabida entre nosotros. Florencia tiene la oportunidad de ser distinta. Ella y solo ella decidirá si elige este camino.

Guillermo J.H.Mizraji

guillermojhmizraji@gmail.com

No volver atrás

¿Qué sería de la Argentina si volviéramos a ponerla en manos del peronismo, del kirchnerismo o de cualquiera de sus derivados? No podemos olvidar el desmanejo, la irresponsabilidad y la indolencia con que se administró el país durante años: corrupción, gasto descontrolado, privilegios, desprecio por las instituciones y una enorme cantidad de oportunidades desperdiciadas. Hoy atravesamos dificultades. Ordenar una economía devastada tiene costos y exige sacrificios. Pero una cosa es reclamar que se gobierne mejor y otra, muy distinta, es pretender volver al pasado por la incomodidad del presente. Gobierno, corporaciones y sociedad tenemos una responsabilidad común: preservar la posibilidad de construir una Argentina con futuro para nuestros hijos y nietos. Argentina tiene recursos, talento y oportunidades. No puede permitirse volver a desperdiciarlos por resentimiento, ignorancia, infantilismo político o por la tentación de soluciones fáciles. Volver atrás no sería solamente empezar de cero. Sería decirle al mundo que somos incapaces de sostener el esfuerzo necesario para construir un país distinto. Todas las sociedades que lograron salir de grandes crisis atravesaron períodos de sacrificio y esfuerzo . Su capacidad para sostener el rumbo fue el pilar de la construcción de su prosperidad posterior. Coherencia y madurez son nuestro desafío

Enrique T. Vidal Bazterrica

evidalbazterrica@gmail.com

Formosa

El reclamo sobre Malvinas es irrenunciable, pero hay otro territorio usurpado dentro de la Argentina. Formosa hoy en día es la pequeña Venezuela olvidada, un feudo manejado por un pequeño tirano con una megalomanía aún más pequeña, y que se esconde detrás de una constitución provincial que la Corte Suprema ya ha declarado inconstitucional. Pero este pequeño tirano provincial cumple el sueño del peronismo: el poder vitalicio, la monarquía de hecho pero no de derecho. La solución está en el Congreso con una intervención, pero los números no alcanzan. Formosa tiene demasiados cómplices. Sería bueno, que si el presidente presiona en el exterior por las Malvinas, haga lo mismo puertas adentro con un territorio importante por su ubicación estratégica limítrofe y traiga a Formosa de vuelta a la Republica.

Gustavo Gil

gustavogil@outlook.com

El rugby

El rugby es, fundamentalmente, hacer amigos basados en el respeto. Respeto al contrario, al árbitro, al público, a tus compañeros, a tu club y a todos los clubes. No se trata de cuántos tackles metiste o cuántos tries hiciste. Eso dejémoslo para la élite. Para la enorme mayoría, el rugby es otra cosa: jugar, compartir, viajar, el vestuario, el tercer tiempo y hacer amigos que muchas veces quedan para toda la vida. Entonces, después del partido, en lugar de preguntarte cuántos tackles metiste, preguntate: ¿cuántos amigos hiciste este fin de semana?

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