El whisky de las brujas

Por
Hace una semana disfruté la entrevista de Andrew Chernin al chef Paulo Russo aquí en La Tercera, donde Russo explica el rescate y promoción de los productos de su querida Región del Maule a partir de su plataforma La Mission. Desde el arroz hasta los chaguales, pasando por ajíes y aceites de oliva. También gocé un producto que el Chef tendrá que incorporar al repertorio maulino: el VHISKEY THE OLD BASTARD, producido desde 2020 en Vichuquén (por eso la “V”) por los amigos Javier de Vicente, Nicholas Robertson y Camilo Torrealba.
Esta destilería, al igual que tantas otras del gran boom chileno de destilados que vivimos, nació durante la pandemia con un pequeño alambique. La idea era fabricar moonshine: el famoso y dulce destilado de maíz de alto grado alcohólico, incoloro y sin envejecer que, durante la prohibición, se fabricaba ilegalmente en zonas rurales de Estados Unidos. En la destilería Old Bastard crearon, a partir de maíz, cebada y trigo malteado, cuatro variedades: Raw (puro), ají verde (Green Chilli), Canela (Cinnamon) y Vhiskey, que pasa por un proceso corto de maceración con chips de robles francés y americano. Luego de seis destilaciones en alambique de cobre y emparejado con agua local, queda un brebaje dulce y redondo de 40 grados sumamente agradable. Pega algo fuerte al inicio y luego se deja tomar. Ahora voy por su whisky propiamente tal, el Heirs Reserve, que imagino en una botella de greda blanca. Deséenme suerte.
Por Methe Ostos.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.