Una jugada más de Messi

No se trata de un registro científico ni de un análisis terapéutico de café y a distancia. El 2026 vino muy cargado para Messi. Porque no hay alegría ni buenas noticias suficientes que equilibren el golpe que provoca la muerte de un ser querido. El duelo de Leo por Jorge es algo que deberá procesar y transitar vaya a saber uno hasta cuándo, pero en esta visita a España volvió a verse un Messi en paz.
Leo en España y un premio más.
Su despedida de la Selección argentina estuvo acompañada y rodeada de un dolor común. El “ya no ser” propio y el “ya no es” de los millones de argentinos. Fue lágrima, más llanto. Fue el discurso que irá a parar indefectiblemente al Manual del Líder absoluto. Fue conmovedor para él, para su familia, para todos.
"MI PAPÁ ME DECÍA QUE SIEMPRE HABÍA UNA JUGADA MAS"
Se necesita una cancha de fútbol para poder poner todos los premios que recibió. Chicos, medianos, grandes. De oro, de plata, de bronce. Balones y botines. Placas y camisetas. Medallas y Copas. No hay ningún registro posible, dicho figurativamente, para enumerar cada una de las distinciones que le dieron. Y sin embargo, vuelve a España, al país que lo disfrutó cada domingo, y se entrega con humildad y paz a un nuevo homenaje.
Saltarán los “puristas de la vida” a aclarar que la razón es que se trata de un gran premio. Pero no va por ahí el tema. Repasen las imágenes y verán el espíritu amateur que fluye en cada uno de sus gestos. La sonrisa y el lenguaje corporal de alguien que, sensibilizado como está por las realidades de la vida misma, se abre con sencillez, se ríe con sinceridad y alimenta su alma con el calor de la gente que no le importa que Messi les haya hecho mil goles, que fuera hace apenas tres meses atrás el “enemigo” de su selección para ganar una Copa del Mundo.
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