El fallo de software que paralizó Sepang: "Una combinación que provocó que se activara"
Un apagón digital sin precedentes transformó el inicio del Gran Premio de Bahréin (disputado en Malasia) en uno de los episodios más caóticos en la historia reciente de la Fórmula 1.
Lo que comenzó como un retraso por la intensa tormenta tropical sobre el asfalto de Sepang, derivó en una insólita bandera roja cuando un fallo imprevisto en el software de las nuevas unidades de potencia de 2026.
Los motores de varios monoplazas se 'congelaron' en plena vuelta de formación. La crisis obligó a la FIA a detener la actividad y distribuir una actualización informática de emergencia en el pit lane para reiniciar los sistemas, marcando una jornada de incertidumbre técnica.
Comunicado de la FIA: "En la vuelta de formación previa al GP de Bahrein en Malasia, una combinación sin precedentes de baja velocidad del motor, condiciones de bajo agarre, ajustes de gestión de energía para pista mojada y la configuración de los sectores del circuito de Sepang provocó una pérdida inesperada de potencia en varios coches."
Nikolas Tombazis, responsable de monoplazas de la FIA, aclaró que la inesperada reacción de las unidades de potencia al circular tan lento los tomó por sorpresa, ya que la F1 no había competido bajo lluvia real en toda la temporada. Esto obligó a realizar una actualización de software, lo que causó el retraso de 53 minutos en la reanudación de la carrera. Estas declaraciones van de la mano con la siguiente parte del comunicado lanzado por la FIA horas después:
DAZN tuvo la oportunidad de repasar el incidente tras la carrera:
Como resultado, el departamento técnico de la FIA eliminó la restricción del límite de energía en los sectores afectados mediante una actualización de software distribuida a todos los competidores durante el retraso de la carrera causado por las fuertes lluvias, lo que permitió a los equipos realizar los cambios necesarios en la unidad de potencia antes del inicio de la carrera.
"Básicamente, en la vuelta de formación, algunos coches circulaban muy despacio, casi hasta detenerse. Se produjo una especie de efecto acordeón entre los coches, y algunos de ellos casi se detuvieron por completo. Y ese fallo impidió que se restableciera la potencia y que los coches volvieran a arrancar
Nikolas Tombazi
Responsable de monoplazas de la FIA
Finalmente, el GP se reanudó sin mayores problemas y el espectáculo estuvo servido. Hacia dónde camina esta F1, eso ya es otro tema.
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