Revelan los resultados de un fármaco experimental que trata la depresión en base a un veneno de sapo

Un compuesto psicodélico derivado del veneno de un sapo podría convertirse en una nueva alternativa para tratar la depresión.
Se trata de la mebufotenina, también conocida como 5-MeO-DMT, una sustancia que mostró resultados prometedores en un ensayo clínico de fase 2b realizado en pacientes que no habían respondido a varios tratamientos antidepresivos.

Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista científica Journal of the American Medical Association (JAMA) y corresponden al ensayo más grande y riguroso realizado hasta ahora para evaluar el uso de este compuesto mediante un aerosol nasal.
El estudio fue financiado por la empresa de biotecnología AtaiBeckley, filial de Eli Lilly and Company, y estuvo dirigido por el investigador en neuropsiquiatría David Feifel.
La mebufotenina es uno de los componentes de la sustancia conocida como bufo, una droga callejera poco común elaborada a partir de secreciones del sapo del desierto de Sonora (Incilius alvarius).
Sin embargo, para este ensayo los investigadores utilizaron una versión sintetizada y purificada del compuesto, administrada mediante una dosis única de aerosol nasal.
Cómo se hizo el estudio
El ensayo incluyó a 193 participantes de instituciones de Australia, Europa y EE.UU., quienes presentaban depresión mayor de moderada a grave.
Durante su episodio depresivo actual, habían probado entre dos y cinco antidepresivos diferentes sin obtener resultados satisfactorios.
Los participantes fueron asignados aleatoriamente a recibir una dosis de 0,3, 8 o 12 miligramos de benzoato de mebufotenina.
Ni ellos ni quienes participaban en la evaluación conocían la dosis administrada, con el objetivo de reducir posibles sesgos.
Además, todos recibieron apoyo psicológico antes, durante y después de la experiencia psicodélica, bajo protocolos similares a los utilizados en otros tratamientos de esta clase.
Los resultados mostraron que las dosis de 8 y 12 miligramos consiguieron mejores resultados que la dosis más baja, con mejoras de 6,2 y 5,3 puntos adicionales, respectivamente, en las puntuaciones de depresión.
Los beneficios generalmente comenzaban a manifestarse alrededor de dos días después de la administración y se mantenían durante al menos ocho semanas.
Uno de los aspectos que destacan los investigadores es la rapidez con que desaparecen los efectos psicodélicos.
La mayoría de los participantes estaba en condiciones de abandonar la sesión aproximadamente dos horas después de recibir el fármaco.
“Este rápido retorno de los participantes tratados al estado basal (...) puede ofrecer importantes ventajas potenciales para los pacientes y los médicos en comparación con las opciones de tratamiento actualmente disponibles”, informan Feifel y su equipo.
Los investigadores comparan esta característica con otros tratamientos, como la esketamina y la estimulación magnética transcraneal, que requieren sesiones frecuentes.
También señalan que la psilocibina y el LSD necesitan entre cuatro y doce horas de monitorización debido a la mayor duración de sus efectos subjetivos.
En cuanto a la seguridad, la mayoría de los participantes experimentó efectos secundarios leves o moderados, como dolor de cabeza, náuseas y molestias nasales, que desaparecieron rápidamente.
Sin embargo, una persona sufrió dos ataques de pánico graves durante el tratamiento.
¿En qué etapa se encuentra la investigación?
Pese a los resultados, la mebufotenina todavía está lejos de convertirse en un tratamiento disponible para la práctica clínica.
La dosis de 8 miligramos fue seleccionada para avanzar a la fase 3 de investigación, en la que se evaluará en un grupo mayor de pacientes y se comparará con otros tratamientos.
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