InquirerLacson: At least 13 land titles cover 170 hectares of Laguna Lake encroachmentCNN TürkDevlet Bahçeli'den Gaziler Günü mesajı: "Gaziler bizim göz nurumuzdur"Bollywood HungamaYeh Prem Mol Liya: Himesh Reshammiya to launch title track of Ayushmann Khurrana, Sharvari starrer live with 25-piece orchestra on September 20וואלהגבר בן 28 נפצע באורח קשה באזור צומת ברטעהPunchJehovah’s Witnesses announce adjustment to blood transfusion policyThe Jerusalem Post'I say free Palestine to my children': Paloma Faith clashes with Ed Sheeran over Macklemore falloutVanguard2027: Atiku’s loyalist dumps ADC Reps ticket, declares for TinubuUOLSem ganhadores, Lotomania acumula e prêmio chega a R$ 3,5 milhõesCollider‘Ted Lasso’ Star’s Prime Video Miniseries Is Officially a 60 Day Sleeper HitSky TG24Banche, il Rapporto Abi: prestiti a famiglie e imprese in rialzo del 3,4%Daily MailFire breaks out at major hotel that has previously been used to house migrants as guests are evacuatedعالم التقنيةسامسونج تدعم هاتف Galaxy M56 بتحديث أمني جديد لشهر سبتمبر 2026
The Daily Newsstand · Free, Always
Saturday, September 19, 2026

No hay tarea más importante que recuperar las tierras erosionadas

Translate

La Universidad de San Pablo a través de su “Centro de Estudios del Carbón en la Agricultura Tropical” realizó un simposio internacional sobre los estudios de la tierra con conclusiones sumamente esclarecedoras:

De todos los gases de dióxido de carbono emitidos por la actividad humana, 30% provienen del sistema alimentario; y de ese total 15% está relacionado con la producción agrícola.

En Asia, donde habita más de la mitad de la población mundial y se practica la agricultura hace más de 10.000 años, 75% del carbono originario ya ha sido consumido a través de miles de años de cultivos tradicionales. En el resto del mundo – Brasil/América del Sur, EE.UU, Europa – el carbono originario perdido asciende a sólo 30% del total.

No habría producción mundial de alimentos en el momento actual sin la utilización intensiva de fertilizantes, pero la experiencia indica que hay una alternativa más eficiente consistente en el reciclaje de la materia orgánica, que significa devolver la tierra para que sea ejercida por las leyes de la naturaleza, y hacerlo de manera deliberada y por etapas de 5 a 10 años.

En este momento se utilizan 5.200 millones de hectáreas para la producción agroalimentaria en el mundo; y entre ellas 3.7 millones de hectáreas están destinadas a la ganadería, una cifra absolutamente desmedida respecto a su uso efectivo.

Algo semejante sucede con la producción agrícola, donde 1.5 millones de hectáreas, o quizás más, podrían ser devueltas a la naturaleza.

En EE.UU se desarrolló en los 2 primeros mandatos de Franklin Delano Roosevelt (1933/1944) un amplio programa de conservación de los suelos, después de la dramática experiencia de las tierras arruinadas del Medio Oeste que obligaron a una inmigración masiva de la inmensa Región Central norteamericana.

El gobierno de Roosevelt desarrolló entonces un programa de conservación de la tierra en la Cuenca altamente erosionada del Río Mississippi después de 2 catastróficos episodios de “dust bowls” (tempestad de polvo).

En ese momento el gobierno federal comenzó a pagar a los agricultores de esa inmensa región para que convirtieran zonas totalmente agotadas en vegetación permanente, abonándoles a cada uno de ellos una renta como si produjeran maíz, trigo o mijo.

Este programa del “New Deal”, incluyó más de 16 millones de hectáreas, y logró transformar para siempre esta región situada entre el Mississippi y las montañas Apalaches, que en ese momento era un reducto de marginación y pobreza, hasta recuperar luego la vitalidad económica.

Un problema central de la agricultura contemporánea es el alto nivel de desperdicio en la producción. Así, por ejemplo, Brasil produce 380 millones de toneladas de granos este año (soja, maíz, trigo, etc.), pero más de 120 millones de toneladas son desperdiciadas; y en la India la proporción es mucho mayor, porque más de 40% del total de las cosechas se pierde inmediatamente después de ser levantadas por la falta de frigoríficos capaces de mantenerlas.

El simposio de la Universidad de San Pablo señala que el ganado, debidamente alimentado y cuidado, es una parte importante de los procesos de recuperación de las tierras y del medio ambiente. Por eso es preciso tener una visión integrada de los sistemas agroalimentarios, y el objetivo no puede ser siempre la producción máxima, sino una cosecha sustentable y de superior productividad.

La agricultura, en suma, es la gran protagonista de la recuperación de los suelos, pero para eso se requiere recompensar a los agricultores que pausan su actividad en las tierras; y esto implica valorizar los productos de la agricultura regenerativa con marcas propias y mejores precios. Todo esto pensando par un público consumidor urbano de crecientes niveles de ingresos, que es cada vez más el propio de la clase media mundial.

En breve síntesis, hay que tomar el ejemplo de la producción agrícola circular, y respetar y seguir las leyes de la naturaleza, que son sinónimo de alta sustentabilidad y de elevada productividad. Se trata de aliarse a la naturaleza y a las leyes de la vida en vez de destruirla o explotarla.

View the original on Clarín

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.