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Sunday, October 18, 2026

Pimpinela íntimo: el drama que los marcó de niños, la propuesta “explícita” que rechazaron y la biopic que se viene

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Cuando el año entrante se comience a rodar el film sobre la infancia y juventud de los hermanos Lucía y Joaquín Galán y la mirada de la directora Lorena Muñoz, además, se adentre en la primera etapa artística del dúo Pimpinela, acaso se pueda dimensionar la envergadura de estos artistas populares que trascendieron generaciones, convirtieron a decenas de temas en hits que millones de seguidores entonan en buena parte del mundo e impusieron un estilo absolutamente propio.

“Pimpinela se metió en las casas, en las familias”, reconoce de movida Lucía Galán, predispuesta para la charla, a pesar de la trasnochada en la fiesta del Martín Fierro de la Música, donde el dúo se coronó con el galardón de Platino. “Le cantamos a todo lo que es real”, define Joaquín Galán, el cerebro compositivo detrás del dúo.

Este domingo, Pimpinela volverá a presentarse en el estadio Movistar Arena de Buenos Aires, el lugar aspiracional de todo artista de relevancia, donde, hace pocos días, cumplieron con un primer show con localidades agotadas. La fecha de esta noche será el punto final de un tour que abarcó gran parte del país y algunos puntos internacionales como España, Estados Unidos y Latinoamérica, antes del inicio de Leyendas, tal el título de la nueva propuesta escénica, que se presentará oficialmente en México y Estados Unidos en pocos días.

Lucía y Joaquín Galán se disponen a conversar con LA NACION poco antes de abordar un vuelo que los aterrice en Córdoba, ciudad donde también cumplirán con un compromiso que forma parte de la actual gira Noticias del amor. Quiénes mejores que ellos para dar rienda suelta y descular los vaivenes de tal cuestión.

Impusieron una fórmula propia tanto poética como estéticaPrensa

-¿A qué atribuyen la trascendencia y la vigencia de Pimpinela?

Lucía Galán: -Al comienzo, en los ochenta, fue una movida de reivindicación de la mujer, en un contexto muy machista. No soy feminista, creo que cada uno tiene su lugar, pero, en aquel tiempo, no se hablaba sobre los temas que nosotros planteábamos.

Pimpinela es una maquinaria que no se detiene. A las giras y los conciertos sold out, se suma el permanente estreno de canciones, muchas de ellas acompañadas por piezas audiovisuales de muy buena factura. El pasado miércoles 14 de octubre se estrenó “Yo sabía”, un corte que plantea una nueva desazón amorosa, esas que espejan a millones.

-Avanzados en la temática en un mundo que todavía no había despertado a algunas cuestiones.

Lucía Galán: -En buena parte de Latinoamérica estaba arraigada la cultura machista, donde se validaba a la esposa y también a la “segunda casa”.

-La presencia aceptada de “la querida”.

Lucía Galán: -Que apareciera en el escenario un personaje como el mío, gritando y diciéndole un montón de cosas a un hombre que agachaba la cabeza, provocó una explosión muy grande. Sin embargo, el público que nos acompañó, desde el primer concierto, siempre fue la audiencia familiar, de abuelos a nietos. Los niños fueron creciendo y terminaron trayendo a sus hijos.

Joaquín Galán: -Hemos vivido y seguimos viviendo los cambios del mundo y eso es algo que volcamos en las canciones. Viajar tanto y conocer otras culturas nos abrió la cabeza, pero luego todo pasa por el tamiz de nuestros sentimientos.

-Con todo, el repertorio también apuesta por otros tópicos.

Lucía Galán: -Quiénes no se quedaron solo con el tema de las peleas, se vieron identificados con las cuestiones de familia, el amor de hermanos, los temas sobre las ausencias, facetas que representan lo que verdaderamente somos.

-Pimpinela no excluye.

Lucía Galán: -A nadie.

-Se percibe mucho pensamiento detrás de cada paso de la carrera que construyeron.

Lucía Galán: -Nada de lo que hicimos se puede lograr si no es con mucho trabajo. Fuimos consecuentes con nosotros mismos y con nuestro público, coherentes con nuestro estilo, hemos visto pasar muchísimas modas y nunca nos corrimos del eje. Cuando hicimos algo distinto fue porque lo sentimos y no por una imposición del medio. Si está de moda la música urbana, no vamos a cantar porque sí con alguien de ese género porque es lo que suena en el momento. Cuando hemos incluido a alguien en nuestras canciones fue porque la historia necesitaba de ese artista, actor o cantante.

-De todos modos, Pimpinela se deconstruyó en su temática y fueron apareciendo letras donde se contemplaba, por ejemplo, la posibilidad del amor gay.

Lucía Galán: -Por supuesto, porque hablamos de lo cotidiano. Hubiera sido muy fácil quedarse con la fórmula de “Olvídame y pega la vuelta” o “A esa” y seguir en ese único estilo. Apareció el matrimonio igualitario y cantamos temas sobre parejas gay, pero también aparecieron otras temáticas sociales como los niños en situación de riesgo o la migración, algo que contamos en “Pase lo que pase”, con un video que ganó varios premios en muchos países, allí conformábamos una familia que deseaba cruzar la frontera. Nos hemos metido con temas que suceden en la vida del mundo, eso nos hizo estar al día.

-Pimpinela no solo propone una atemporalidad de algunas cuestiones, sino una agenda de temas que interpelan a diversos territorios.

Lucía Galán: -Nuestras canciones se pueden cantar en cualquier país, nos han mandado versiones de nuestras canciones en serbio.

Como toda organización creativa, hay roles por cumplir. Joaquín es el cerebro que pone manos a la obra a la hora de escribir. Todas las noches, el músico se dispone a afilar el lápiz, apelando a musas e inspiraciones.

-Decía el poeta, “que la inspiración me encuentre trabajando”.

Joaquín Galán: -Es así, cuando se hacían los álbumes completos, me pasaba cuatro meses trabajando en la composición, ahora es buscar un espacio cada noche, es un espacio de terapia personal. Antes de dormir, agarro una guitarra, es algo que me gusta y me relaja.

-¿Existe mucho material “cajoneado”?

Joaquín Galán: -Hay bastante, un montón de temas que, por una razón u otra, no salen a la luz. Puede ser por una razón de tiempo o porque aún me falta encontrarles el estribillo o la palabra que da la esencia a la canción.

-¿Lucía se encuentra con los temas ya terminados?

Joaquín Galán: -En general, sí. A veces puedo preguntarle sobre alguna cuestión o dudas sobre determinadas palabras. Pero, como nos conocemos tanto, sé qué siente y piensa y cómo le va a quedar cada tema que va naciendo. Tenemos una cosa muy simbiótica, como el sastre que sabe cuáles son las medidas de su modelo.

Las multitudes que colman cada estadio donde se presentan es una constante en el historial de PimpinelaSoledad Aznarez

Salió bien, muy bien

Dos hermanos cantándole al amor de pareja. Dos hermanos enfrentados por celos e infidelidades de matrimonio. Dos hermanos pensando en cuestiones de alcoba. Con el “diario del lunes” es sencillo encontrar el resultado de la ecuación. Una fórmula exótica que podía haber salido mal o apelar a un morbo que nada tenía que ver con la propuesta de Pimpinela. Resultó un suceso de primera mano sin ser chocante.

Joaquín Galán: -El mérito es nuestro y de la gente. De nuestra parte, tiene que ver con la convicción y olvidarnos que somos hermanos.

Lucía Galán: -El público comprendió que se trata de teatralización.

Joaquín Galán: -Representamos historias con dos personajes. Y, en la gente, está el mérito de lo lúdico, en cómo se deja llevar. Tiene que ver con cómo nos ven a nosotros y cómo se ven ellos en sus propias vidas. Por otra parte, la gente teatraliza igual que nosotros.

-Una ritualidad.

Lucía Galán: -Cada concierto propone eso, una comunión.

-Está claro que la fórmula propone una complicidad de partes, artista y público. Más allá de eso, también les han dicho que no a propuestas que excedían el marco de lo convincente o que apelaban a un morbo. De hecho, no aceptaron ser la pareja protagónica de una telenovela.

Lucía Galán: -Fue la propuesta de un productor alemán que ponía muchísimo dinero, pero todo llega hasta un punto. Una cosa es contar algo y discutir en una canción de tres minutos y otra muy distinta es hacer una telenovela.

-Un material que incluiría escenas más explícitas a las que propone una canción.

Lucía Galán: -A eso le dijimos que no.

El culebrón melodramático lo canalizaron en muchas de sus canciones, aunque la actuación no es un campo ajeno. Lucía Galán tuvo como primer maestro de teatro a Santiago Doria, “pasé años fantásticos con él”.

La casamentera Dolly Levi, el personaje excluyente del musical ¡Hello, Dolly!, que alguna vez hiciera Barbra Streisand, fue último papel como actriz. Sin embargo, cada presentación de Pimpinela se convierte en un desafío interpretativo que trasciende lo estrictamente musical: “Me han ofrecido muchas comedias musicales, pero, para aceptar, tiene que ser algo que tenga que ver conmigo. En el caso de ¡Hello, Dolly! un mes antes que me la ofrecieran la había visto tres veces en Nueva York, viajé especialmente para disfrutarla con Bette Midler, de la que soy fan. Me saqué entradas en primera fila y la vi. Al mes, me llamó Ángel Mahler para hacerla en Buenos Aires”. Por cierto, la actriz lució estupenda en el escenario del Ópera.

Cada tema de Pimpinela es una pequeña gran obra de teatro emparentado con ese subgénero del melodrama con reglas propias. También apuestan a la postal familiar, un costumbrismo celebratorio muy festejado por sus seguidores.

Cuestión de vida

La extensa carrera de Pimpinela también estuvo atravesada e influenciada por los momentos felices y también por los dolores inevitables de la vida personal de los hermanos Galán. Duelos, separaciones, inconvenientes de salud. La vida misma.

Esa biopic ad hoc también contempló anécdotas simpáticas como la renuncia de Lucía Galán a la vida artística luego de haberse convertido en madre de Rocío, su única hija. Sintió que era tiempo de frenar definitivamente su faceta de cantante y abocarse a la vida doméstica. Sin embargo, en un recital de Ana Belén y Víctor Manuel en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires sucedió la epifanía.

“En ese momento estaba casada y pensaba que sólo debía dedicarme a mi familia, terminar el dúo y dejar de viajar. Cuando fui a ver a Ana Belén y Víctor Manuel en el mismo teatro donde nosotros habíamos cantando tantas veces, ellos tuvieron la generosidad de mencionarme y hacerme poner de pie. En ese momento, el público me aplaudió y me hizo sentir que todo eso era parte de mi vida y que no debía abandonarlo. Fue un flash. Pensaba, ´si dejo todo, dentro de tres años voy a ser una mujer frustrada que no le va a poder enseñar a su hija que una debe luchar por sus sueños´. Volví todo para atrás, hice ´rewind´ y acá estoy”.

Joaquín Galán es padre de Francisco, su único hijo, dedicado al mundo empresarial y creativo y radicado en el exterior.

Un dolor

Cuando Lucía tomó aquella decisión inesperada de dar un paso al costado en su carrera, también María Engracia, su madre, le salió al cruce para evitar lo que entendía como una mala decisión.

Aquella mamá abnegada, española como su marido Joaquín, cumplía con las tareas de la casa y, además, trabajaba como modista en el oficio de la alta costura, saberes que había adquirido en su tierra natal.

El padre de los hermanos era uno de los socios de La Churrasquita y El Palacio de la papa frita, dos de los restaurantes más icónicos e históricos de Buenos Aires. Era un hombre trabajador, incansable, pero al que la vida, por momentos, le pesaba demasiado.

-Su padre, a quien han acompañado mucho, debió sortear algunos problemas profundos.

Lucía Galán: -Sufrió mucho su desarraigo, dejar España. El que emigra arrastra con él mucha tristeza y angustia, algo que pude ver en mi terapia.

-¿Cómo era él?

Lucía Galán: -Papá, a pesar de todo, era sumamente alegre, divertido, hacía chistes todo el tiempo. Trabajaba mucho, se levantaba a las cuatro de la mañana, pero tenía una enfermedad que era el alcoholismo. Me sorprendió mucho cuando mi terapeuta me dijo “era un depresivo”, porque nunca lo había relacionado a él con la depresión, cuando estaba bien era todo lo contrario. Nunca pudo superar la tristeza de dejar su casa y a sus padres, más allá del entusiasmo de empezar de cero y que le fuera muy bien. Viajábamos casi todos los años a España, pero hubo una tristeza que no pudo manejar.

Joaquín Galán: -La tristeza, melancolía y nostalgia se transforman en una enfermedad.

-Joaquín, cuando se producía algún momento incómodo, vos eras el mediador de las partes.

Joaquín Galán: -Sí, pero nunca se producían situaciones de violencia. Básicamente, se trataba de ver a una persona padeciendo los cambios que le producía el alcohol.

¡Acción!

El próximo año, la directora Lorena Muñoz (Gilda, no me arrepiento de este amor, El Potro) comenzará el rodaje del film que abarcará la infancia, adolescencia y primera juventud de los hermanos Galán, acompañando, desde ya, el inicio del fenómeno Pimpinela.

El libro del material corresponderá a Mario Segade y, según trascendió, Ángela Torres sería la actriz y cantante responsable de interpretar a Lucía. El actor que personificará a Joaquín aún no está definido, aunque las novedades al respecto serían inminentes. Si está confirmado que, dada la internacionalidad de la producción, los actores que personifiquen a los padres de los cantantes serán de origen español.

“Después de tanto tiempo de propuestas, hemos decidido poner en marcha este proyecto”, afirma Lucía. Hace años, ya habían experimentado con la obra Pimpinela, la familia, musical que contó con la dirección de Valeria Ambrosio. “A partir de esa obra, aparecieron muchas propuestas, pero no le encontrábamos la identificación, pero, ahora surgió un proyecto que nos interesó que, incluso, hablará de nuestro vínculo con España”.

-¿Por qué no apostaron por una serie que retrate sus vidas y la del dúo?

Joaquín Galán: -Quizás podría ser un segundo paso, pero el largometraje nos permite un camino distinto con estrenos en festivales y salas de Argentina, Miami, Madrid, México. La serie podría ser un paso posterior inevitable.

Solidarios

El Hogar Pimpinela para la Niñez es una iniciativa -nacida hace treinta años- que también forma parte del universo de los hermanos Galán. Un espacio imprescindible que, dada la hostilidad económica que atraviesa el país, resulta complejo de sostener.

La tarea solidaria de los hermanos Galán apunta a un sector etario vulnerable y desprotegidoHogar Pimpinela

“Desde hace diez años, se hace muy difícil sostenerlo a nivel económico ya que alberga a veintidós chicos que son como hijos; eso implica educación, colonia de verano, paseos, ropa, calzado, comida y estudios médicos que muchas veces son pagos; a los chicos se los trata como se los debe tratar”, confiesa Lucía, quien está muy atenta al día a día de la institución.

-¿Se acrecentó el número de niños en situación de vulnerabilidad?

Lucía Galán: -La temática social ha empeorado mucho. Los niños provienen de situaciones muy dolorosas, contextos de consumo de alcohol, drogas y violencia familiar. Debido al hacinamiento en donde vivían, aparecían situaciones de promiscuidad, con niños que compartían la habitación con quince personas y, si los progenitores estaban alcoholizados o drogados, los chicos participaban de esas situaciones feas, desagradables, es muy duro. Por otra parte, cada vez hay menos postulantes para adopción, porque, en algunos aspectos, se transforma en un proceso muy largo, con muchas vueltas, que hace que los matrimonios se tiren para atrás. Además, hay pocos adoptantes de chicos de más de diez años. Contamos con un equipo maravilloso, gracias a eso podemos viajar. Es una lucha diaria.

Joaquín Galán: -Los chicos son muy agradecidos, a los pocos días de estar ahí ya cambian la sonrisa, la mirada y el abrazo. Se trata de un hogar con todas las letras, se vive esa atmósfera.

-A ustedes, ¿qué les falta?

Ante la pregunta, se ríen, suspiran y hasta improvisan aquello de “me hace falta una flor…”. Han logrado casi todo lo que se han propuesto. Así en la escena como en la vida.

Joaquín Galán: -Uno siempre pide tener salud para poder disfrutar la vida y la cosecha de tanta siembra. Hoy, como les sucede a tantos artistas que trabajan muchos años, ya tenemos un nombre impuesto y eso te relaja con respecto a los primeros años de carrera.

Lucía Galán: -Solo pido salud y que mi hija siga estando bien. Lo mismo deseo para mis amigos. Más que pedir, agradezco.

-Protagonizan una historia aspiracional.

Joaquín Galán: -Somos hijos de inmigrantes que se hicieron de abajo con mucho esfuerzo y que pudimos cumplir nuestros sueños trabajando duro. Hoy, los chicos piensan en realidades mágicas que los acerquen al éxito, pero nuestra vida implicó mucho trabajo y constancia. Se trata de caer y levantarse, de convivir con problemas familiares, como le sucede a todo el mundo.

El 6 de noviembre, los hermanos Galán cumplirán 45 años de vida artística. Millones de discos vendidos, premios en gran parte del mundo, giras interminables y una cosecha de hits de la que pocos artistas pueden dar cuenta.

-¿Padecieron prejuicios?

Lucía Galán: -Quizás, al comienzo de nuestra carrera, ahora ya no.

Joaquín Galán: -Antes, podía aparecer una cosa snob que se basaba en el prejuicio. Nos decían, “los vimos en el concierto en Nueva York” y nosotros respondíamos “es el mismo que hacemos en el Luna Park”.

-¿Qué costo pagaron por ser exitosos?

Joaquín Galán: -Hice lo que siempre sentí que tenía que hacer. Si no logré algo es porque estaba haciendo otra cosa, se trata de tomar decisiones.

Lucía Galán: -Estamos en una etapa donde lo importante es disfrutar lo que ganamos con mucho trabajo y esfuerzo, nada más ni nada menos.

Para agendar

Pimpinela, Noticias del amor. Domingo 18 de octubre a las 20. Movistar Arena (Buenos Aires)

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