Rami Malek, actor: "Hay algo en los españoles que me atrae muchísimo y lo digo en serio. A veces pienso que estoy viviendo en el lugar equivocado"

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Rami Malek (California, 1981) ha presentado en el Festival de San Sebastián ‘The man I love’, película dirigida por el estadounidense Ira Sachs, quien además es presidente del jurado en esta edición. El actor, ganador del Oscar por interpretar a Freddie Mercury en ‘Bohemian Rhapsody’ (Bryan Singer, 2018), da vida en esta ocasión a un actor de teatro que padece sida en el Nueva York de los años 80. Sin embargo, en esta conversación nos aclaró que las similitudes entre uno y otro no son tantas como él mismo creía en un principio.
El intérprete, al que también hemos visto en ‘Oppenheimer’ (Christopher Nolan, 2024) ‘Sin tiempo para morir’ (C.J. Fukunaga, 2021) o la serie ‘Mr. Robot’, arrancó esta conversación contándonos la primera vez que estuvo en San Sebastián, aprovechando un viaje por el sur de Francia que hizo con un amigo. "Siempre me ha encantado España, así que, al estar tan cerca, le dije a mi amigo: ‘Vamos a bajar San Sebastián y desde entonces he venido varias veces, pero es Así que es un gran honor".

¿Qué recuerda de aquella primera vez?
Fue muy guay porque no sabía qué esperar y me encantó. Estuvimos por la playa, me encanta la arquitectura… Todo el mundo habla de la comida, pero la gente… Hay algo en los españoles que me atrae muchísimo y lo digo en serio. A veces pienso que estoy viviendo en el lugar equivocado. Vuestra cultura y gente son extraordinarias.
Ha venido a presentar ‘The man I love’, una película en la que su personaje vive en una celebración constante de la vida y de la creación , pero al mismo tiempo experimenta un profundo sufrimiento. ¿Fue difícil para ti este viaje del personaje?
A veces fue muy difícil. Como actores, queremos adentrarnos en esos lugares oscuros, queremos hacer esa interpretación poderosa. Por ejemplo, como Christian Bale en ‘El maquinista’, donde perdió tanto peso. Este hombre al que interpreto yo está básicamente muriéndose. No quiero desvelar mucho, pero sabes que está en ese punto, que en algún momento va a pasar. Pero Ira (Sachs), el director, estaba completamente en contra de eso. Decía: “Quiero que tengas un aspecto saludable y que lo único que tengas en mente sea disfrutar de la vida”. Es ese momento no conocía a Ira, pero me pareció algo egoísta el planteamiento, porque creo que, como actor, tengo la capacidad de generar cierta empatía hacia personajes que pueden parecer difíciles de comprender. Así que me llevó un tiempo entender a qué se refería Ira.

Rami Malek en ’The Man I Love’ (Ira Sachs, 2026)
¿De qué te ayudaste para hacerlo?
Simplemente entendí que este hombre va a utilizar el arte, el amor, la intimidad y la alegría como una forma de resistencia, como una forma de supervivencia. Y eso lo impregnó de una sensación de alegría, diversión y placer. Se dio cuenta de que quería actuar, cuando se dio cuenta de que todo eso podría desaparecer en cualquier momento. Y a mí me hizo pensar en ello. Creo que, si me preguntas qué haría durante mis últimos días, probablemente los pasaría con mi familia. Creo que se trata de disfrutar de esos momentos en los que simplemente estás sentado a la mesa, o cantando como en la película, bailando, o haciendo todas esas cosas que nos producen un placer inmenso y que vuestra cultura hace tan bien.
Creo que cuando leíste el guion, pensaste: «No puedo hacer esto porque se parece demasiado a ‘Bohemian Rhapsody’». ¿Qué te ayudó a superar ese miedo?
Me di cuenta de que eran personajes completamente diferentes. Jimmy es el tipo de persona que es feliz creando. No necesita pasar a la historia como la mayor leyenda de todos los tiempos, no intenta llegar al mundo. Actúa para seguir vivo y disfrutar. Está contento entrando en un cabaret donde hay diez o veinte personas o cantándole simplemente a un hombre al que quiere. No necesita más.

Freddie Mercury buscaba conectar con miles de personas, mientras que Jimmy, busca hacerlo de forma más íntima. ¿Qué te ha resultado más difícil para ti como actor?
Todo es difícil. Quiero decir, con Freddie pasé años y años trabajando la música, la voz, el piano, la coreografía, el baile, los gestos… Observé a ese personaje desde la perspectiva de lo que escribía, en términos musicales, y de sus letras como si fueran un diario. Así que hay una parte de ese personaje que siempre va a permanecer dentro de mí. Con Jimmy tuve un tiempo limitado para prepararme, pero Ira me dio muchísimas referencias interesantes que estudiar, así como muchos artistas del ambiente artístico de aquella época. Nos sentábamos y los veíamos juntos. Mirábamos lo que hacía The Wooster Group en el Nueva York de aquella época. Era algo más sencillo esos artistas no necesitaban dejar su huella en el mundo de la misma manera. Y eso permitió una sensación de libertad que Ira buscaba. Él diría que esta interpretación es mejor porque trabaja de una manera que invita a una verdadera libertad en lo que está sucediendo.
¿En algún momento pesó tener encima el personaje que representa Freddie Mercury?
Cuando descubrí quién era Jimmy me di cuenta de que como actor podía jugar, atreverme, sorprender incorporando cosas imprevistas con una danza kabuki, por ejemplo. Esa escena que aparece en la película podría haber durado mucho más si hubiéramos querido, porque la rodamos con una sensación de exploración y, ciertamente, no tenías entre manos el peso de un ser humano tan imborrable como Freddie Mercury.

Rami Malek como Freddie Mercury en ’Bohemian Rhapsody’ (Bryan Singer, 2018)
Falta muchos meses, pero tu nombre figura ya como uno de los grandes candidatos en la temporada de premios. ¿Qué supone para ti?
Me siento muy orgulloso de esta película, de lo que estábamos haciendo día tras día, de contar esta historia tan importante de una forma radical y sorprendente. Creo que, cuando piensas en la historia o explicas el argumento, la gente podría pensar: ‘Va a ser una película deprimente’, pero es al contrario, está llena de vida y de personajes, y nos recuerda que debemos vivir y buscar el placer y la alegría en el mundo. Creo que eso es lo que me llevo de ella. Y quiero que el público también salga del cine y piense: ‘Sí, voy a hacer que el día de hoy sea muy alegre. Y que e plantee dónde está el placer que busca en la vida. Para mí eso es lo más importante.
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