Cuando haya una avería, el propietario debe arreglarla en un máximo de 5 días
La crisis de vivienda en España es insostenible. Con el desahucio y el posterior fallecimiento de Maricarmen, la anciana de 87 años que se ha convertido en el símbolo de la lucha por una vivienda digna, desde hace casi tres semanas, miles de personas acampan en las principales plazas de ciudades españolas para conseguir mejoras en el ámbito de la vivienda.
La tensión y la situación insostenible del parque de vivienda en España obligaron a redactar in extremis dos decretos de vivienda. Con la negativa de PP, VOX y Junts con 178 votos en contra frente a 172 a favor, el Ejecutivo decidió disolver las Cortes y convocar elecciones el próximo 29 de noviembre.
No sin antes redactar un nuevo Real Decreto-ley 29/2026, el 6 de octubre, que ya ha sido aprobado por el Consejo de Ministros y ha entrado en vigor en el BOE desde el 8 de octubre. La medida recupera gran parte del contenido del anterior paquete de vivienda que fue rechazado por el Congreso.

El decreto ha introducido una nueva obligación para los propietarios de viviendas destinadas al alquiler temporal. Cuando se produzca una avería o desperfecto, el propietario tendrá un plazo máximo de cinco días hábiles para responder al inquilino. Si no contesta, y el arrendatario realiza las reparaciones necesarias, puede reclamar su coste o descontarlo del alquiler al mes siguiente.
La normativa afirma que el propietario deberá mantener la vivienda en condiciones de habitabilidad y que también deberá asumir las pequeñas reparaciones derivadas del desgaste por el uso ordinario.

Por eso, el inquilino debe comunicar los desperfectos lo antes posible, desde que los detecte o tenga conocimiento de ello, y el propietario tendrá un máximo de 5 días hábiles para responder. En caso de no encontrar respuesta, el inquilino podrá reparar los desperfectos necesarios y reclamarle inmediatamente el dinero o descontarlo del alquiler del mes siguiente, sin previa justificación.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.