Combustible y alimentos presionarán al IPC de octubre y expectativas para el año se acercan a 5%
La economía chilena está bajo presión. La actividad se mantiene en terreno negativo, con una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de 0,5% entre enero y agosto. El desempleo en niveles máximos en cinco años con un 9,6% para el trimestre junio-agosto y la inflación anual en 4,1% en septiembre. Ese nivel inflacionario todo indica que se mantendrá.
De hecho, para octubre, las proyecciones fluctúan entre 0,3% y 0,6% incidido por el alza del precio de los combustibles que se espera sea del orden de $40 para la gasolina y de $90 para el diésel prevista para este jueves.
De concretarse estas previsiones, la inflación anual fluctuaría entre 4,3% a 4,7%.
Los economistas si bien todavía no tienen internalizado por completo el efecto de las lluvias considerando que se está desarrollando, sí lo ven como un factor de riesgo al alza que se deberá ir monitoreando.
En la parte alta de las expectativas se ubica Felipe Alarcón, economista de Euroamerica, quien espera una variación de 0,6% y con ello, la inflación anual llegará a 4,6%. “Alimentos y gasolinas son las principales incidencias positivas esperadas para el mes”, señala el experto. Así, para el año, espera un 5%.
Misma previsión de 0,6% tiene Ignacio Martínez, economista de Banco Itaú, quien argumenta que “dentro de esta estimación, el alza de los combustibles explica una parte importante del aumento esperado, seguida por los precios de los alimentos. En este último componente vemos riesgos al alza asociados a los eventos climáticos que han afectado al país durante el mes”.
Para el año, en tanto, Martínez, mantiene su proyección para el cierre del año en 4,7%. Sin embargo, añade que “si los efectos de los eventos climáticos se intensifican o se prolongan durante los próximos meses, aumentaría el riesgo de que la inflación cierre el año en torno al 5%”.
Carlos García, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Alberto Hurtado, subió su proyección desde 0,4% a 0,6% ”Este doble shock -combustibles y lluvia- agregará una presión adicional de entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales al IPC mensual. Las bencinas golpearán directamente a Transporte, mientras que los granizos mermarán la oferta de hortalizas. El encarecimiento de los fletes logísticos acelerará el traspaso de costos a la división de Alimentos", analiza el economista.
Para García se consolida un escenario de cierre de año con la inflación instalada en un piso de entre 4,5% y 5,0%. “Este panorama posterga la convergencia de la meta hacia el 2027 y tensiona la agenda del Banco Central. Obligará al instituto emisor a actuar con máxima cautela, congelando o ralentizando la baja de tasas”.
Samuel Carrasco, economista jefe Credicorp Capital Chile comenta que “antes de las lluvias y granizos, estimábamos una inflación mensual de octubre cercana a 0,4%”.
El economista sostiene que “el principal efecto de estos eventos climáticos se concentraría en frutas y verduras frescas, mientras que el alza de las bencinas añadiría presión adicional al componente de transporte. En conjunto, estos factores podrían agregar alrededor de 0,1 pp al IPC de octubre, llevándolo hacia 0,5% mensual”.
De todas formas, el economista indica que “la variación mensual del índice podría verse parcialmente moderada por menores precios asociados al Cyber Monday”. Para fin de año sigue proyectando una inflación ligeramente por debajo del 5%.
Katherine Toledo, economista del OCEC-UDP, prevé un 0,4%, pero con sesgo al alza por los efectos de las lluvias en el precio de los alimentos. “A partir del frente climático, se observa que en las regiones de Coquimbo, Valparaíso y Región Metropolitana son las que exhiben un récord de precipitaciones en lo que va de octubre. No obstante, la información disponible apunta a que si bien, no hay daños generalizados, podrían existir riesgos acotados en algunos cultivos y zonas productivas particularmente expuestas en tales zonas”, sostiene en su análisis.
A nivel de productos, la economista indica que “la mayor atención debería centrarse en frutas y verduras. En particular, el tomate ya venía mostrando presiones de precios antes del evento climático, en contraste productos como la lechuga habían comenzado a corregir parte de las alzas observadas previamente, lo que podría ayudar a moderar el impacto agregado sobre los precios de los alimentos”.
En el caso de las papas, Toledo afirma que “los precios ya se encontraban en niveles elevados y relativamente estables antes del temporal, por lo que cualquier efecto adicional dependerá principalmente de si se producen interrupciones relevantes en el abastecimiento”.
Respecto de las frutas, “existe especial monitoreo sobre algunas zonas productoras donde las lluvias coincidieron con etapas sensibles del desarrollo de los cultivos, aunque todavía es temprano para evaluar el eventual efecto sobre la producción y los precios”.
Para la economista, “las próximas semanas serán clave para determinar si las afectaciones observadas se traducen en una menor oferta y, por ende, en mayores presiones de precios”.
En la parte baja de las proyecciones se ubica Pavel Castillo, economista y gerente de Intelligence en Corpa, quien prevé un IPC de octubre de 0,3%, considerando factores como el alto tipo de cambio, lluvias y sus efectos en agricultura y costos de bencina. Su proyección anterior era de 0,2% pero debido a los factores climáticos y tipo de cambio aumentamos a 0,3%. Para el año tiene como escenario base un 4,7%.
La información oficial la entregará el próximo viernes 6 de noviembre el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
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