"A mí por lo menos no me van a callar"
José Juan Romero atraviesa uno de los momentos más complicados desde que llegó al banquillo del Ceuta. Y no precisamente por los resultados deportivos. El entrenador volvió a mostrar su preocupación por la situación que, según denuncia, vive la ciudad desde hace varias semanas. En una entrevista en La Tribu de Radio MARCA, el técnico reconoció el desgaste que le está provocando esta realidad y explicó cómo está afectando al día a día de los ciudadanos y al funcionamiento del club.
“Esta ciudad no es la misma”, lamentó Romero, que describió un cambio radical en el ambiente de Ceuta. “Esta ciudad era una ciudad que había cogido un boom y era espectacular hace dos meses, y hoy día, de dos meses para acá, es una ciudad triste”, aseguró. Una reflexión que resume la preocupación de un entrenador que considera que los problemas sociales han terminado por alcanzar también al fútbol.
El desgaste de una situación que va más allá del fútbol
Romero reconoció que las dificultades que atraviesa Ceuta le preocupan mucho más que cualquier derrota. “A mí me ha desgastado, me desgasta más la situación de la ciudad”, confesó, antes de defender su decisión de utilizar la repercusión mediática del fútbol para trasladar lo que considera una realidad que necesita soluciones.
Yo no soy ningún Cid Campeador, ni he pedido un papel, pero el fútbol no puede ser ajeno
José Juan Romero, entrenador del Ceuta, en 'La Tribu'
“Yo no soy ningún Cid Campeador, ni he pedido un papel, pero lógicamente creo que el fútbol no puede estar ajeno a lo que aquí está pasando”, explicó el técnico. En su opinión, la visibilidad de su profesión le permite amplificar una preocupación que comparten otros ciudadanos, aunque eso también haya provocado críticas hacia sus intervenciones públicas.
El entrenador insistió en que sus declaraciones no responden a intereses partidistas. “No me puedo quedar callado ante ninguna injusticia, no me quedaré nunca. Yo voy a ir con mi verdad, voy a ir con lo que pienso y hasta que me muera voy a ser así ¿Por qué los deportistas o cualquier gremio no vamos a hablar de situaciones de la vida?”, se preguntó.
Las consecuencias también llegan al vestuario
La preocupación del entrenador no termina en la situación social. Romero reconoció que el contexto que atraviesa Ceuta está repercutiendo en el funcionamiento deportivo del club, aunque quiso evitar que sus palabras se interpretasen como una excusa para justificar los malos resultados.

La plantilla del Ceuta, durante el último partido.AD CEUTA FC
“Evidentemente, claro que ha perjudicado el mercado, muchísimo”, explicó, en referencia a las dificultades que ha encontrado la entidad. También apuntó que los futbolistas no reaccionan de la misma manera ante situaciones complicadas: “Hay futbolistas más fuertes, hay futbolistas menos fuertes mentalmente, y bueno, todo eso repercute”.
Pese a reconocer la influencia del entorno, el entrenador dejó claro que sus jugadores deben asumir sus responsabilidades. “Claro que afecta, cómo no va a afectar”, insistió, antes de recordar que las circunstancias externas no pueden explicarlo todo: “Independientemente, la pelota la tenemos que meter nosotros”.
El accidente ferroviario y una Copa del Rey llena de obstáculos
La entrevista también estuvo marcada por el accidente ferroviario que obligó a modificar el calendario de la Copa del Rey. Romero comenzó trasladando su solidaridad a las familias de las víctimas y reconoció que cualquier dificultad deportiva queda en segundo plano ante una tragedia de semejante magnitud.
José Juan Romero se rompe para defender la situación "catastrófica" de Ceuta
El aplazamiento del encuentro copero ante el Poblense ha supuesto un importante contratiempo para el Ceuta, que debe afrontar una compleja planificación logística. Romero agradeció al Mallorca que cediera sus instalaciones para entrenar, aunque reconoció las consecuencias económicas y deportivas de la modificación: “Nos trastoca absolutamente toda la semana, al club un perjuicio económico importante”.
El entrenador detalló además las dificultades habituales de los desplazamientos de su equipo. Para llegar a Mallorca, la expedición tuvo que combinar barco, autobús, tren y avión, una sucesión de trayectos que condiciona también la preparación de los siguientes compromisos.
Sin embargo, Romero terminó recordando que esas dificultades no pueden compararse con el dolor provocado por el accidente. “Hablar ahora mismo de que nosotros tengamos que movernos de una determinada manera, habiendo ocurrido lo que ha ocurrido, pues sobra todo esto”, concluyó.
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