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Monday, November 2, 2026

Incertidumbre política en Israel

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Las pasadas elecciones generales en Israel permitieron conocer cuánto pesa actualmente cada bloque político, pero están lejos de haber despejado la incertidumbre sobre el futuro del país. Lograr formar un gobierno estable parece hoy una misión si no imposible, al menos improbable. Ni la coalición oficialista liderada por el actual primer ministro Benjamin Netanyahu -que obtuvo un resultado mejor al pronosticado- ni la alianza opositora del ex jefe del Estado mayor de las Fuerzas de Defensa y titular del partido Yashar, Gadi Eisenkot, lograron sumar los 61 votos necesarios para alcanzar la mayoría en el parlamento israelí de 120 miembros. Este último sector -que reúne a cuatro partidos de centro y centroderecha- sumó 48 escaños, mientras que los cinco partidos que apoyan al primer ministro alcanzaron 53, 14 menos de los que tenían.

La sorpresa de la jornada fueron las dos listas de partidos árabes -la Lista Conjunta y Ra’am- que sumaron en total 19 escaños, casi duplicando los 10 que tenían actualmente. Un resultado que se explica por la histórica participación de los árabes israelíes en los comicios del martes pasado, que hizo que el porcentaje total de votantes que concurrieron a las urnas fuera el más alto desde 1999, llegando al 77,7%. Si bien el Likud -el partido del actual primer ministro- ha denunciado una intervención extranjera en los comicios, apuntando a Qatar y Turquía, que explicaría según esa colectividad el resultado de los partidos árabes, el propio director general de la Comisión Electoral puso en duda cualquier irregularidad, aunque precisó que se indagará la denuncia como corresponde.

Al margen de esas acusaciones, que según la oposición solo buscan dilatar el proceso, lo cierto es que el camino que se abre parece lejos de conducir hacia la instalación de un nuevo gobierno y abre más bien la puerta hacia la repetición de las elecciones, las que podrían realizarse hasta en un plazo de siete meses. Esto porque Gadi Eisenkot ha cerrado la puerta a cualquier pacto con Netanyahu, lo que descarta la posibilidad de formar un gobierno de unidad que reúna a partidos de ambas coaliciones. Por su parte, tampoco parece probable que algún partido oficialista se descuelgue y se sume a la oposición. Por eso, con un Netanyahu que no tiene margen para sumar votos, es Eisenkort quien tiene la principal opción, considerando que en total los partidos opositores al actual primer ministro suman 67 escaños.

Sin embargo, un eventual pacto de Eisenkort con alguna de las listas de los partidos árabes también es difícil. Primero porque el líder opositor mantiene una posición muy similar a Netanyahu en su política sobre seguridad -se opone a un Estado palestino y apoya con pequeños matices la estrategia en Gaza-, lo que reduce su margen de acuerdo con ese sector. Y segundo, porque Ysrael Beytenu, uno de los miembros de la alianza opositora, ya descartó cualquier pacto con los partidos árabes. Así, el proceso de negociaciones que se inicia y que puede extenderse hasta por 105 días -antes de que tenga que convocarse a nuevas elecciones en un plazo de 90 días si no se logra un acuerdo- permitirá que Netanyahu siga en el poder al menos hasta mayo de 2027, más debilitado y con la vista puesta en los futuros comicios.

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