Juegos Suramericanos: actuación “histórica” para Argentina, críticas generales y figuras a futuro

Ahora sí: se bajó el telón. Brenda Rojas y Aramís Sánchez Ayala fueron los abanderados de la delegación argentina en la ceremonia de clausura de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Los representantes del canotaje fueron elegidos por el Comité Olímpico Argentino después de una actuación sensacional en las competencias desarrolladas en la Laguna Setúbal.
El canotaje de velocidad cerró su participación con 13 medallas, incluidas 10 doradas, y se convirtió en una de las disciplinas que más aportaron al medallero para Argentina. Rojas, oriunda de San Pedro y representante olímpica, consiguió cuatro doradas. Sánchez Ayala, representante de Río Negro, también tuvo una destacada actuación: una dorada y una plateada.
Fue una tarea global que quedará en los libros. La Argentina cerró la participación en el segundo lugar del medallero, detrás de Brasil. La delegación nacional consiguió 81 medallas doradas, 87 plateadas y 125 de bronce, un total de 293. Brasil se quedó con el primer puesto gracias a 122 doradas, 107 plateadas y 83 de bronce, que suman 312. Colombia, en una actuación destacada, terminó tercera, con 69 primeros puestos, 61 segundos y 62 terceros. Atrás quedaron Chile, Venezuela y Perú, cuarto, quinto y sexto de una no tan extensa nómina: participaron 14 países.
El segundo lugar de la representación local no tapa cuestiones de Estado. Estos fueron los Juegos en los que más se mencionó una falta de ayuda oficial a los deportistas, por becas y recursos que quedaron perdidos en el tiempo. Muchos señalan una suerte de “desfinanciamiento”. Daniel Scioli, secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, contestó a las críticas con números: el presupuesto nacional para el deporte es de unos 50 millones de dólares por año. ¿Qué contempla ese monto? “Las becas que se les da, toda la inversión que se hace en infraestructura, el apoyo a las federaciones, los viajes, el equipamiento, el gimnasio, el servicio médico, el comedor y la hotelería”, sostuvo el funcionario en una charla reciente.
Las quejas de deportistas fueron generales y solidarias, desde atletas de elite hasta el último rincón amateur. La mayoría, en algún momento de la competencia, puso el foco en la falta de dinero, de infraestructura y de planificación.
Fernanda Russo fue un símbolo. Volvió a subir a lo más alto del podio, pero su segunda consagración en la competencia quedó atravesada por un fuerte reclamo. Entre lágrimas, la tiradora argentina cuestionó la ausencia de financiamiento para los amateurs, calificó al puesto nacional en el medallero como “mentiroso” y pidió recuperar el aporte de 1% destinado al desarrollo deportivo.
La cordobesa de 26 años se impuso en la prueba individual femenina de rifle de aire a 10 metros con 249,1 puntos, por delante de la brasileña Geovana Meyer, que obtuvo 246,7, y la peruana Sara Vizcarra, que completó el podio con 225,5. “Es muy triste la situación que está viviendo ahora el deporte amateur. El medallero es mentiroso. Estamos donde estamos solo porque los argentinos tenemos h... y ovarios. Ganamos con el corazón, pero necesitamos plata”, expresó después de recibir la medalla.
Muchos de los triunfos se basaron en historias de superación, de sacrificicio personal y colectivo. Parece una contradición: en las “peores condiciones de los últimos años”, se consiguió un lugar estelar en el medallero.
La Argentina recibió los Juegos Suramericanos y sus antecesores en tres ocasiones. La primera, en 1982, en la segunda realización, cuando aún eran Juegos Cruz del Sur (con ese nombre fueron creados en 1978, en Bolivia), fue albergada por Rosario. Y luego, en 2006, en Buenos Aires y ya con la actual denominación. En ambas ocasiones lideró la tabla: en 1982, con 286 medallas (116 doradas, 98 plateadas y 72 de bronce), y en 2006, con 292 (105, 95 y 92, respectivamente).
En Medellín 2010, Colombia le arrebató la segunda ubicación y desde entonces, la Argentina fue cayendo incluso del podio, a excepción de hace cuatro años: quedó en el 4° puesto en 2010, en el 4° en Santiago 2014, en el 4° en Cochabamba 2018 y en el 3° en Asunción 2022. Por eso se puede ver el vaso a la mitad: es la primera vez que se organiza una competencia de este estilo y la delegación albiceleste no se instala en la cúspide, pero al mismo tiempo vuelve a la posición de escolta en la tabla general. Su mejor actuación en 20 años.
En rigor, en las primeras seis versiones el equipo argentino finalizó en la cima de la clasificación. Ese perído de predominio incluyó las competencias Rosario 1982, Santiago 1986, Lima 1990, Valencia 1994 y Cuenca 1998. Con la cosecha de este año, Argentina totaliza 663 medallas doradas en la historia.
La natación hizo el principal aporte en Santa Fe 2026, con 7 doradas, 8 plateadas y 13 de bronce. Más allá de la ausencia de Agostina Hein –apendicitis–, la bandera en este tiempo, se nutrió de los dos extremos: Macarena Ceballos y Andrea Berrino (se retiró), por un lado, y Cecilia Dieleke, una pequeña gran campeona, por el otro. Con tres oros, tres platas y un bronce, la bonaerense de 16 años se convirtió en la deportista más ganadora de la delegación.
También se destacaron, como quedó dicho, el canotaje de velocidad, y sorpresivamente la gimnasia artística, que aportó 5 primeros puestos, 2 segundos y 5 terceros. Fueron parte de un pequeño gran suceso, el del atletismo, deporte en el que brilló la atleta marplatense Micaela Levaggi, especialista en carreras de media distancia y de fondo.
Belén Casetta, casi a los 32 años, volvió a lo más alto del podio en una de sus pocas competencias desde los Juegos Olímpicos París 2024. La marplatense se impuso en la final femenina de los 3000 metros con obstáculos y defendió el título de campeona que había conquistado en Asunción 2022.
En los deportes principales de los Juegos, los que entregan más medallas, como la natación y el atletismo, Argentina dio un paso adelante. Al mismo tiempo, hubo avances en esgrima, tiro, ciclismo de pista, esquí acuático, taekwondo, boxeo y tenis. La nómina es amplia y variopinta. Y por su parte, las disciplinas de equipo que tienen representaciones potentes, como las del hockey y el rugby seven, juegan en otras ligas.
KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.