ESPN DeportesChivas baja decibeles ante un Santos que empieza a dar avisosInquirerSara Duterte’s continued absence from Senate impeach trial slammedESPNScheffler opens playoffs with dominant 8-shot winוואלההתפרצות האבולה ברפובליקה הדמוקרטית של קונגו גבתה את חייהם של 2,325 בני אדםPunchMillwall sweat over Azeez injurySözcüÇadır kentte kavga: 6 yaralıUOLCandidatos ao governo de MG focam em crise fiscal do estado em 1º debateNTVSon dakika deprem mi oldu? Az önce deprem nerede oldu? İstanbul, Ankara, İzmir ve il il AFAD son depremler 17 Ağustos 2026Deadline‘Lanterns’ Creators On That OMG First Episode Ending – Crew Call PodcastThe Sydney Morning HeraldGreat Southern hits high-grade gold below WA resourceSCMP ChinaXi Jinping speaks at event to commemorate former president Jiang Zemin centenaryDaily MailTourist teen's grieving family demand $105M from NYC after 'stray electrical current' made Central Park horse bolt and kill their son, lawsuit claims
The Daily Newsstand · Free, Always
Monday, August 17, 2026

Inegi: 85% de los niños de 6 a 14 años en México ya son usuarios de la red

Translate

Menores de 4 en AL están en las pantallas más tiempo del recomendado // Padres de familia, primeros responsables

Foto

▲ Según el instituto, los menores de entre 6 y 11 años pasan 2.6 horas conectados al día.Foto Alfredo Domínguez

Laura Poy y Alexia Villaseñor / I

Periódico La Jornada
Domingo 16 de agosto de 2026, p. 7

Desde hace más de una década, la acelerada y creciente interacción de niñas, niños y adolescentes con el Internet, a través de los dispositivos electrónicos y sus pantallas, ha sido un tema de preocupación en el mundo.

Los esfuerzos por normar su uso no son nuevos, aunque en años recientes se vive una suerte de “boom regulatorio” en muchos países, afirman expertos, docentes y directores de escuela. Más de un centenar de naciones, de acuerdo con datos de la Unesco, han aplicado algún tipo de norma.

Su utilización ya es omnipresente y sus efectos, advierten, se sienten no sólo en las aulas; también en los espacios familiares y recreativos. De ahí la urgencia en el llamado a reflexionar, sobre cómo y quién produce estas tecnologías digitales, y qué uso crítico deben tener en nuestras sociedades y con las infancias.

Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en su edición 2025 de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (Endutih) revelan que 85.4 por ciento de los niños de 6 a 14 años en México son usuarios de la red, y sube a 97.6 para el grupo de 15 a 24 años de edad. Son porcentajes que no han dejado de crecer de 2015 a la fecha.

Según datos de la Endutih de 2024, las horas promedio que pasan los niños de 6 a 11 años conectados al día es de 2.6, frente a una media para todos los grupos etarios de 4.4 horas. Si se analiza el promedio diario en la población de 12 a 17, su conexión a Internet se eleva a 4.5 horas, y para el grupo de 18 a 24 años, alcanza 5.7.

Infancias, algoritmos sin derechos

“Nos encontramos frente a un escenario que marca una necesidad imperiosa de generar un debate social sobre cómo usamos las redes sociales y la Inteligencia Artificial (IA), y su impacto en niñas, niños y adolescentes”, alerta Juan Manuel Rendón, profesor-investigador y ex director de la Benemérita Escuela Normal de Maestros (BENM).

Señala que las infancias y adolescencias, se están convirtiendo de forma cada vez más acelerada “en algoritmos para las grandes empresas tecnológicas, que no los ven como sujetos de derecho, sino como mercancías”.

Óscar Cortés, historiador y profesor-investigador de la BENM, alerta: “de nada sirve un proceso regulatorio, como el que se busca impulsar en México, si éste no pasa por un correlato pedagógico”. La escuela es el espacio donde se debe abordar a fondo este debate, dice.

Los profesores y directores, Francisco Bravo y Enrique Enriquez, con más de 38 años de servicio docente, aseguran que la escuela juega un papel central en la reflexión sobre el uso de las redes sociales y las pantallas, pero “el primer responsable sobre cuándo y cómo acceden los menores a las pantallas, es de la familia”.

Acceden más temprano

Una investigación reciente publicada en la revista especializada PLOS ONE, da cuenta de que en América Latina ningún país cumple con la medida de evitar el contacto de menores de dos años con dispositivos y pantallas como los smartTV (pantallas inteligentes), tabletas y celulares inteligentes, el cual inicia a edades cada vez mas tempranas.

El estudio Uso de pantallas, libros e interacciones con adultos en el lenguaje y las habilidades de los niños pequeños. Un estudio transcultural entre 19 países latinoamericanos de diferentes niveles socioeconómicos, elaborado por los investigadores Lucas G. Gago-Galvagno y Ángel M. Elgier, entre otros, revela que en la región los menores de cuatro años usan las pantallas más tiempo del recomendado, independientemente de su nivel socioeconómico, con un promedio de pantalla de más de una hora por día para el televisor.

Entre los principales factores que inciden en este comportamiento, destaca el análisis, es que en la región “no hay programas educativos públicos enfocados en el uso de pantallas en los primeros años de vida”.

Agrega que los niños pequeños, en particular, muestran un aumento en el uso de pantallas, principalmente tras la pandemia de covid-19, y con ello hay una “asociación negativa y significativa entre el tiempo frente a pantalla y las habilidades lingüísticas”.

Comunicación y entretenimiento

La Endutih también revela que nueve de cada 10 mexicanos que se conectan a la red hacen uso de aplicaciones para comunicarse y para acceder a redes sociales, y 89 por ciento buscan actividades de entretenimiento, principalmente el consumo de contenido audiovisual, casi siempre en formatos de corta duración.

Al respecto, el especialista en educación y tecnologías digitales, Mauro Jarquín Ramírez, alerta de que si bien es importante abrir el debate social sobre la regulación de las redes sociales y el uso de las pantallas, “esta discusión puede ser un buen punto de partida para generar un debate más amplio en torno a la tecnología y la educación”.

Sin un verdadero debate de fondo, advirtió el profesor, “podemos caer en que la discusión está entre prohibir o no los celulares, sin reconocer que los teléfonos inteligentes no son el problema, sino la forma y la cultura tecnológica que se está desarrollando en nuestros centros escolares, la cual no nace de una deliberación pública ni de una discusión de expertos, sino del mundo de las empresas que venden las mercancías educativas digitales”.

View the original on La Jornada

KioskNews shows a cleaned-up reading view extracted from the publisher’s page — the original always lives on their site, not ours.